“El Gordo” tras bambalinas

NEUQUÉN (AN).- Se llama Osvaldo Sortino pero todos lo conocen como “El Gordo”. Aunque en los papeles no tiene vinculación con la empresa Enercana, se lo sindica como el hombre detrás de la empresa, el garante de los negocios.

Sortino tiene excelente relación con el gobierno provincial y es un hombre vinculado al otrora banquero menemista Raúl Moneta, según reveló el propio exministro de energía neuquino, Guillermo Coco.

El empresario es además presidente de la petrolera Raiser, que en 2009, en un caso similar al de Enercana, consiguió la adjudicación del 80% del bloque Cruz de Lorena sin pagar un solo dólar.

Ese mismo yacimiento fue adquirido tres años más tarde por Shell, cuando Juan José Aranguren, futuro ministro de Energía, era presidente de la sede local de la compañía angloholandesa. La suma de la operación –que nunca fue informada– habría superado los 100 millones de dólares, dinero que Sortino y sus socios embolsaron sin haber invertido prácticamente nada.

Fue un “pasamanos”, lo que en la jerga petrolera conocen como “negocio inmobiliario”. Tal como publicó este diario tiempo atrás, este tipo de esquema alimenta la sospecha de que parte del dinero de esa compra (y de otras similares que se realizaron en la última década) pudo tener un destino mal habido.

La adjudicación a Enercana fue bombardeada desde YPF, a tal punto que la novel firma tuvo inconvenientes para conseguir las garantías exigidas. Es que Miguel Galuccio busca horadar los negocios de Sortino, a tal punto que denunció un contrato que la petrolera de bandera había firmado con Karlin Pacific, una sociedad propiedad de “El gordo” en Estados Unidos.


NEUQUÉN (AN).- Se llama Osvaldo Sortino pero todos lo conocen como “El Gordo”. Aunque en los papeles no tiene vinculación con la empresa Enercana, se lo sindica como el hombre detrás de la empresa, el garante de los negocios.

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