El Himalaya ganó la pulseada

La delegación de andinistas argentinos tuvo que abandonar el intento se escalar el Himalaya. Las condiciones del tiempo fueron infranqueables. Ayer emprendían el descenso.

Redacción

Por Redacción

«Nada podemos hacer cuando la montaña se encapricha. No hay garra, fuerza, tesón, ni ánimo, que pueda contra las adversidades… sólo la prudencia primó en esta encrucijada. La montaña seguirá allí, algún día se dejará subir. De algo estén seguros, la voluntad de hierro de los montañistas que hoy (por ayer), paradójicamente festejan su día, es inquebrantable».

La frase corresponde a Damián Redmon, poniendo punto final al intento de llegar a la cima del Himalaya.

Tras superar numerosos inconvenientes climáticos, el jefe del grupo de andinistas, que integró la barilochense Rosana Rechenq, confirmó desde su diario de expedición que desistían de intentar coronar la montaña más alta del mundo, ante el vencimiento de los pasajes para regresar cada uno a su país de origen y el mal tiempo.

«Hoy 5 de agosto (por ayer), a las 8 de la mañana, y después de varios intentos durante toda la noche que pasamos en vela, de poder comunicarnos con los chicos, por fin la voz de Lito, dijo: 'adelante campo base, estamos en campo III, todos bien, cansados de intentar ganarle metros a la montaña, íbamos bien, ascendiendo100 metros por hora. Partimos a las 12 de la noche hacia la cumbre, pero después de 4 horas de luchar contra el viento y la nieve, a los 7600 metros, decidimos no avanzar más… estamos desarmando el campo III y emprendemos el regreso, por favor envíenos la ayuda de los porteadores, hay muchas cosas que bajar'».

 

«Como nunca lo hizo»

En el diario de expedición, Redmon escribió: «En este instante, las 11.15 de la mañana (de ayer), el viento comenzó a soplar como nunca lo hizo en estos 42 días de estadía en el campo base, el sol desapareció, las nubes no dejaron un solo espacio azul en el cielo de Karakorum, y ocultaron los gigantes que nos rodean. Ya la nevada es incesante».

«Mientras van llegando los porteadores a este campo que de a poco se viste de blanco, para mañana de madrugada (por hoy) emprender el regreso a Skardu, tras cuatro días de trekking, comenzamos a organizar las cargas que no es poca, hacemos malabares para que cada bolso, no exceda los 22 kilos que deberá soportar cada porteador».

La barilochense Rosana Rechenq forma parte del equipo de tres mujeres, que por primera vez, esperaban vencer la cumbre del Gasherbrum II.


"Nada podemos hacer cuando la montaña se encapricha. No hay garra, fuerza, tesón, ni ánimo, que pueda contra las adversidades... sólo la prudencia primó en esta encrucijada. La montaña seguirá allí, algún día se dejará subir. De algo estén seguros, la voluntad de hierro de los montañistas que hoy (por ayer), paradójicamente festejan su día, es inquebrantable".

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