El manejo de la agenda política
Dos encuestadores consultados recientemente por “Página /12” sobre el efecto del 18A en lo electoral coincidieron en señalar que la base kirchnerista no parece afectada por los cuestionamientos relacionados con la corrupción o el autoritarismo, que fueron las consignas movilizadoras, y que el gobierno mantiene la iniciativa política. Roberto Bacman, del CEOP, sostuvo que las recientes protestas no se nutren de la base electoral del kirchnerismo, que oscila entre un 38 y un 40%. “Estas marchas –precisa– no tocan el núcleo duro K, sino que lo fortalecen. Ese núcleo duro kirchnerista está integrado por gente cuyos intereses defiende al gobierno y no se siente representada ni por los políticos que van a estas manifestaciones ni por las consignas”. En tanto, Enrique Zuleta coincide en que “las encuestas para las PASO de agosto le dan al Frente para la Victoria una intención de voto del 35% que proyectado sube al 40%. No hay nada hoy que pueda bajarlo y se consolida la centroderecha con algo más del 25% de intención de voto. Por fuera de eso, hay un amplio espectro vacante”. El titular de la firma OPSM concluye que, en todo caso, “el gobierno perdió la capacidad de incorporar fuerza o está expulsando parte de la coalición” que hace dos años le permitió a CFK ganar con un poco más del 54%, “pero conserva una ventaja: conserva el monopolio de la agenda, y quien fija la agenda controla la campaña. Como en el 2009, eso acorrala a la oposición y termina dividiéndola”.