El nunca más de Guernica Esquivel habló en la ceremonia por el 70 aniversario del ataque



La pequeña ciudad vasca de Guernica lanzó ayer un mensaje de paz al recordar los 70 años de su casi destrucción por un bombardeo de la aviación nazi, aliada de las tropas franquistas en la Guerra Civil Española (1936-39).

Bandera vasca a media asta, crespones negros en balcones, Guernica (Gernika, en vasco) homenajeó a las víctimas del primer caso de bombardeo deliberado contra una población civil.

“Fue un acto terrorista. Con el terror contra la población civil querían hacer (el ejército franquista) que se rindiera el ejército vasco”, dijo Luis Iriondo, uno de los sobrevivientes del bombardeo. “Hay que cambiar el adagio 'si quieres la paz, prepara la guerra' por 'si quieres la paz, prepara la paz”, afirmó el jefe del gobierno regional vasco, Juan José Ibarretxe.

Guernica, que quedó destruida en sus tres cuartas partes, “es un espejo en el que hoy se retratan los bombardeos de injusticias que lo recorren y nos permite ejercitar la empatía con las 30 guerras abiertas, todavía hoy, en nuestro planeta”, dijo Ibarretxe.

El Premio Nobel de la Paz 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, recibió el Premio Internacional de Gernika por la Paz y la Reconciliación.

Pérez Esquivel hizo un llamamiento al gobierno español para que “continúe a pesar de todo buscando los caminos de la paz” con ETA.


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