El Papa llamó a resistir "la voz del mal"

Predicó a los jóvenes desde la colina donde Jesús pronunció el "Sermón de la Montaña"



KORAZIM, Israel (Reuters) - El Papa Juan Pablo II predicó el apoyo a los débiles y perseguidos ayer, en un fuerte mensaje ante una multitud desde la colina donde, según la tradición, Jesucristo pronunció el Sermón de la Montaña.

En una jornada inolvidable, el Papa se reunió con 100.000 jóvenes de 80 países cerca del Lago Tiberíades, el llamado mar de Galilea, y después siguió las huellas de su predecesor, el apóstol Pedro, en Cafarnaún y visitó la localidad de Tabgha, donde Jesús realizó el milagro de la multiplicación de los panes y los peces.

Con su voz resonando desde el Monte de las Bienaventuranzas, el Papa instó a unos 100.000 peregrinos de todo el mundo a resistir lo que llamó "la voz del mal", en los albores del Siglo XXI.

"Es una voz que dice: "Bienaventurados los orgullosos y los violentos, los que prosperan a cualquier costo, quienes son inescrupulosos, despiadados, taimados, quienes hacen la guerra, no la paz, y persiguen a quienes se plantan en su camino"", dijo el Papa en su homilía de la misa oficiada al aire libre. ""Sí", afirma esta voz del mal, "ellos son los que triunfan"", agregó.

El Papa encabezó la actividad más multitudinaria de su peregrinaje de una semana por Tierra Santa, la gira que corona un papado trotamundos estimulado, desde su comienzo en 1978, por el sueño del líder católico de seguir las huellas de Jesús.

El Sermón de la Montaña es uno de los textos más reconocidos del Nuevo Testamento, en el cual Jesucristo alaba a los pobres, los débiles, los pacificadores, los misericordiosos y los puros de corazón.

Sus versos son uno de los pilares fundamentales del cristianismo, al apoyarse en los 10 Mandamientos que Dios entregó a Moisés en el Monte Sinaí, según el Antiguo Testamento, y ser también un elemento clave para la separación con el judaísmo que representa la historia de Jesús.

A pesar de su precario estado de salud, el Pontífice, de 79 años, habló con su voz más sonora desde que comenzó su agotador peregrinaje .

Juan Pablo II instó a los fieles a mantenerse apegados a su herencia cristiana y, rechazando las tentaciones modernas, a elegir el bien sobre el mal. "Es extraño que Jesús alaba a aquellos que el mundo por lo general considera débiles. El les dice: "Bienaventurados aquellos que parecen ser perdedores, porque ustedes son los verdaderos ganadores: el reino de los cielos les pertenece"", dijo. "Esas palabras presentan un desafío que exige un gran cambio de actitud", agregó.

La multitud, la mitad jóvenes católicos de distintas partes del mundo, aplaudió desde sus lodosos sitios ante una enorme plataforma-altar de color rojo, erigida en el monte, desde donde se aprecian las aguas sobre las cuales se dice que caminó Jesús. "Cuando uno llega aquí es como llegar al cielo", dijo Greg Singh, de Gran Bretaña.

Elogios de Barak

Después de la Misa, Juan Pablo II se entrevistó allí mismo con el primer ministro israelí, Ehud Barak, quien resaltó la contribución del Papa a la paz mundial y en Oriente Medio.

La entrevista con Barak se celebró en la casa del santuario del Monte de las Bienaventuranzas

Tras el encuentro, el primer ministro dijo que la estancia del Papa en Israel supone un enorme paso para la reconciliación entre judíos y cristianos y servirá para la paz en el mundo y sobre todo en la región de Oriente Medio.

La entrevista se celebró allí por expreso deseo de Barak, según fuentes vaticanas, y duró apenas quince minutos, debido a que comenzó cuando apenas faltaba una hora para el inicio del "Shabat", el día de descanso judío.


Comentarios


El Papa llamó a resistir "la voz del mal"