El peor año de 'Don Julio'

Otro dolor de cabeza: un fallo judicial que a futuro le traería serios problemas a la AFA.

Ya no hay dudas. Los últimos meses fueron los peores en el 'eterno' mandato de Julio Grondona al frente de la AFA. El nuevo dolor de cabeza para 'Don Julio' fue un inédito y polémico fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que lo obligará, junto al club Lanús, a indemnizar a un chofer que perdió el 80 % de la visión del ojo izquierdo al sufrir una grave lesión en inmediaciones del estadio 'granate', mientras se jugaba un partido con Independiente, hace casi once años (30 de noviembre de 1996).

La resolución sienta un precedente importante para el fútbol y peligroso para la entidad que gobierna Grondona desde 1979. Por primera vez el organismo regente fue condenado directamente por los hechos de violencia que golpean al fútbol. La Corte determinó que la agresión al chofer (que había trasladado hasta el estadio a los reporteros gráficos del diario Clarín) es responsabilidad de Lanús, como club organizador, y de la AFA como participantes y beneficiaria del espectáculo.

Y aquí una de las cuestiones importantes: los jueces que votaron a favor (Lorenzetti, Highton, Maqueda y Zaffaroni) dejaron en claro que la seguridad no es un tema que excede a la AFA, porque tanto como las ganancias, también debe afrontar las pérdidas derivadas de los incidentes. Así, Lanús y la AFA deberán indemnizar a Hugo Arnaldo Mosca en 28.000 dólares por el daño moral y otros 15.000 por la lesión que sufrió y la incapacidad laboral y permanente.

Los incidentes se desataron cerca del final del partido, cuando un fallo del árbitro Daniel Giménez y más tarde un gol de la visita (2-1 final) desató la locura de la parcialidad local, que descargó una lluvia de piedras, sillas y mampostería. Uno de los "objetos contundentes" impactó contra Mosca.

Irónico, Grondona aseguró que "puede haber hechos que no correspondan y que (igual) se los encajen a los clubes" y, jocoso, insistió con que "te rompés una pierna en avenida Belgrano, esperás al fin de semana, te metés en una cancha y te paga la AFA". Lo que peor le cayó a Grondona fue que el fallo desligó a la Policía de cualquier responsabilidad.

Más tarde habló de que "algunos medios quieren desprestigiar a la AFA", y no hizo más que reavivar la puja que mantiene con el grupo Clarín por los dineros que la TV debe pagar al fútbol. Una pelea con muchos rounds y que ahora está en un inquietante descanso. En año de elecciones afistas, Grondona recibe palos de todos lados. De los medios, de Raúl Gámez (el que quiere destronarlo) y ahora de la Justicia. Ya sabe que el poder no siempre es impunidad.


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