El rol clave de Camino Abierto

Redacción

Por Redacción

BARILOCHE (AB).- El Centro de Día Camino Abierto fue el lugar que contuvo a Edilio. Por ese lugar pasan con frecuencia 30 usuarios del servicio de salud mental del hospital zonal, pero concurren otras 50 personas a desarrollar algunas de las actividades recreativas y artísticas que allí se dictan. Sin embargo, para contener y acompañar a todas esas personas hay apenas una coordinadora, Patricia Franco, y dos operadores, aunque uno de ellos sólo puede trabajar cuatro horas por un problema de salud. La complicada situación derivó en una acción de amparo colectivo que la defensora oficial Alicia Morales interpuso en junio pasado contra la provincia de Río Negro, el Ministerio de Salud y el hospital. El jueves se hizo una audiencia de conciliación y Edilio Deyurka alzó la voz, junto con los operadores, Patricia, y talleristas para que se haga lugar al pedido de más personal. Cuando “Río Negro” lo entrevistó el jueves, el grupo estaba pintando de colores intensos las paredes de la casa donde funciona Camino Abierto como para hacerlo visible. Estudiantes del Colegio Woodwille se habían sumado el trabajo. El viernes, varios de los usuarios de Camino Abierto estaban abocados al trabajo de un cortometraje. Allí, “Pajarito”, como le dicen sus amigos, tenía un rol importante. También otros compañeros formaban parte del elenco que seguía las instrucciones de dos profesoras. “Trabajar acá como lo hacen los operadores no es fácil. Tienen mucha voluntad pero son sólo dos”, lamenta Edilio. Hoy, sueña con formar una banda y tocar los temas que escribió inspirado en sus nietas Yara, Justina y su primer nieto Agustín.


BARILOCHE (AB).- El Centro de Día Camino Abierto fue el lugar que contuvo a Edilio. Por ese lugar pasan con frecuencia 30 usuarios del servicio de salud mental del hospital zonal, pero concurren otras 50 personas a desarrollar algunas de las actividades recreativas y artísticas que allí se dictan. Sin embargo, para contener y acompañar a todas esas personas hay apenas una coordinadora, Patricia Franco, y dos operadores, aunque uno de ellos sólo puede trabajar cuatro horas por un problema de salud. La complicada situación derivó en una acción de amparo colectivo que la defensora oficial Alicia Morales interpuso en junio pasado contra la provincia de Río Negro, el Ministerio de Salud y el hospital. El jueves se hizo una audiencia de conciliación y Edilio Deyurka alzó la voz, junto con los operadores, Patricia, y talleristas para que se haga lugar al pedido de más personal. Cuando “Río Negro” lo entrevistó el jueves, el grupo estaba pintando de colores intensos las paredes de la casa donde funciona Camino Abierto como para hacerlo visible. Estudiantes del Colegio Woodwille se habían sumado el trabajo. El viernes, varios de los usuarios de Camino Abierto estaban abocados al trabajo de un cortometraje. Allí, “Pajarito”, como le dicen sus amigos, tenía un rol importante. También otros compañeros formaban parte del elenco que seguía las instrucciones de dos profesoras. “Trabajar acá como lo hacen los operadores no es fácil. Tienen mucha voluntad pero son sólo dos”, lamenta Edilio. Hoy, sueña con formar una banda y tocar los temas que escribió inspirado en sus nietas Yara, Justina y su primer nieto Agustín.

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