El Senado convalidó el pacto fiscal
Contempla la posibilidad de que las provincias emitan bonos para financiarse.
El Senado convalidó ayer con el voto mayoritario de sus integrantes el acuerdo fiscal que echa las bases de un nuevo régimen de coparticipación federal de impuestos y apunta en lo inmediato a reducir en un 60% el déficit de las cuentas provinciales.
El pacto fiscal fue firmado el 27 de febrero pasado por el presidente de la Nación, Eduardo Duhalde y los gobernadores provinciales, donde se eliminó el piso de coparticipación federal y se acordó una reducción en los presupuestos provinciales.
Con la sanción en el Senado del nuevo pacto fiscal, el Gobierno avanzó en su estrategia de exhibir un ordenamiento de las cuentas nacionales. Sin embargo, este pacto fiscal contempla la posibilidad de que las provincias emitan bonos, situación que es mal vista por los técnicos del FMI.
En poco más de cuatro horas, de una sesión sin debate, el cuerpo consiguió convalidar el acuerdo suscripto con antelación por la Nación y las provincias, después de casi dos meses de nerviosos tironeos.
A cambio de reducir sus desequilibrios, las provincias se verán beneficiadas con la pesificación de sus deudas en divisas extranjeras, que devolverán a la Nación a 1,40 pesos por dólar, más una tasa del 4 por ciento anual y el ajuste del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
Los senadores de las distintas provincias admitieron el beneficio de que la Nación asuma esas deudas, que serán canceladas por las provincias en un extenso plazo de 16 años y con 3 de gracia para cancelar capital.
El salteño Ricardo Gómez Diez advirtió sin embargo de los riesgos que correrán las provincias por la eliminación del piso de garantía de 1.364 millones de pesos que la Nación aseguraba, ya que ahora la distribución queda supeditada a la recaudación. El presidente de la bancada justicialista, José Luis Gioja, insistió en que la refinanciación de las deudas en divisas servirá para descomprimir la situación de las provincias, pero Gómez Diez opinó que de todas formas el recorte se trasladará con fuerza a los municipios.
El legislador del Movimiento Popular Salteño dijo que votaría en contra porque el nuevo pacto fiscal implicará eliminar asignaciones específicas destinadas a la construcción de viviendas y a la ejecución de obras públicas.
Por su parte, la porteña Vilma Ibarra dijo que si bien el pacto fiscal no perjudica a la Ciudad de Buenos Aires, impondría en cambio «severas penurias al interior del país» y lo cuestionó «porque no creo en esta política de ajuste sistemático que imponen los organismos financieros internacionales».
En tanto, el justicialista formoseño José Angel Mayans admitió que las provincias «deberán realizar algún esfuerzo», pero consideró que «esta es la mejor ley que podemos hacer».
Gioja, miembro informante del justicialismo, había advertido al pronunciar el discurso con el cual comenzó la sesión, que «votaremos este pacto no porque los reclame el Fondo, sino porque es necesario transparentar la relación entre la Nación y las Provincias».
(Télam y AR)