El último suspiro por Mrs. Robinson
La seductora madura que enamoró al novio de su hija en la célebre película con Dustin Hoffman murió ayer. Tenía 73 años.
LOS ANGELES.- Su belleza madura, sus piernas larguísimas subiéndose una media de seda, y la mirada tímida y osada a la vez de Dustin Hoffman fueron no sólo símbolo de la liberalización de las costumbres en los 60 sino la tapa del famosísimo disco de Simon & Garfunkel con la banda de sonido de la película.
Ella nació como Anna Maria Italiano el 17 de septiembre de 1931 en Nueva York, en el seno de una familia de inmigrantes. Como Anne Marno, hizo sus primeras experiencias en series de televisión estadounidenses en los años 50. Cuando en 1967 encarnó a la seductora «Mrs. Robinson» y volvió loco al entonces ignoto Dustin Hoffman, ya era conocida con su nombre artístico actual: Anne Bancroft, que la acompañaría hasta ayer, cuando falleció a los 73 años.
Cuando interpretó a aquella Mrs. Robinson obsesionada con el sexo en el clásico «El Graduado», la actriz encarnaba a sus 36 años a una madre alcohólica que seducía al novio de su hija. Dustin Hoffman, el blanco de estas intrigas eróticas, tenía apenas unos pocos años menos.
Durante 25 años, Bancroft intentó quitarse de encima ese papel, reconoció alguna vez. Desde el comienzo, Hollywood intentó encasillar a la bella morena en papeles de «noir ingenue», inocencia oscura. El estudio 20th- Century Fox contrató a Bancroft en 1952.
Al lado de Marilyn Monroe, hizo su primera aparición en la pantalla grande en «Don't Bother to Knock». Tras rodar varias películas de segunda categoría, regresó desilusionada a Nueva York. Y en Broadway logró el éxito enseguida.
Como bailarina judía en «Two for the Seesaw» al lado de Henry Fonda y en «The Miracle Worker».
En esta última obra, encarnó a Annie Sullivan, que enseña a hablar a la muda Helen Keller. Por ambos trabajos obtuvo el codiciado premio Tony y le llovieron las críticas entusiastas.
Se decía de ella que era «un Marlon Brando femenino» y una «joven Magnani». Con la versión cinematográfica del éxito de Broadway «The Miracle Worker», Bancroft por fin encontró el merecido reconocimiento en Hollywood.
En 1962, fue distinguida con el Oscar a la mejor actriz. Recibió luego otras cuatro nominaciones, con papeles tan diferentes como los que interpretó en las películas «The Pumpkin Eater» (1964), «El graduado» (1967), «The Turning Point» (1977) y «Agnes of God» (1985).
A finales de los '60 Anne Bancroft se retiró una temporada del negocio del espectáculo, pero sólo desde el punto de vista profesional. El exitoso productor y director Mel Brooks pidió su mano en 1964 y compartieron desde entonces una larga vida juntos.
La pareja tuvo un hijo y realizó varias películas. Por ejemplo, la comedia «Dracula: Dead and Loving It», en 1995.
Posteriormente, Anne Bancroft no pudo quejarse de la falta de ofertas interesantes. En la filmación del clásico de Dickens «Grandes Esperanzas», del mexicano Alfonso Cuarón, interpretó en 1998 a una mujer amargada que atormenta a un huérfano para vengarse de los hombres.
En 2000, se la pudo ver en dos películas. En «Up at the Villa», al lado de Sean Penn, y en la comedia romántica «Keeping the Faith», junto a Edward Norton y Ben Stiller. Con «Heartbreakers», con Sigourney Weaver, al año siguiente, cosechó algunas críticas adversas, pero en «Haven», una película para televisión sobre la salvación de judíos en la Segunda Guerra Mundial, pudo volver a demostrar su enorme talento.
Entretanto, se encuentra en posproducción el film de animación «Delgo», de 2005, en el que la actriz prestó su voz al personaje de Sedessa. (DPA y Redacción Central)
LOS ANGELES.- Su belleza madura, sus piernas larguísimas subiéndose una media de seda, y la mirada tímida y osada a la vez de Dustin Hoffman fueron no sólo símbolo de la liberalización de las costumbres en los 60 sino la tapa del famosísimo disco de Simon & Garfunkel con la banda de sonido de la película.
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