Elecciones 2019
Cipolletti
Cualquiera sea el resultado de la elección presidencial de octubre algunos datos la revisten de características particularmente negativas. Según diversas encuestas resultaría que de las ocho fórmulas presidenciales que se presentan dos de ellas en conjunto sumarían un apoyo cercano al 70% de los votos.
Dada la vergonzosa falta de propuestas concretas de los candidatos, es factible inferir que gran parte de los votos esté fundada más en el rechazo al otro candidato que en el apoyo al propio; es decir, que el voto resulte utilizado más como herramienta de impedir que elemento para construir, y cuya principal razón sería, en un caso, evitar que continúe el actual gobierno o, en otro, desbaratar el retorno de quienes se identifican con el anterior. O en última instancia repetir lo que ya viene siendo frecuente: votar al “menos malo”.
Además, por contraste y como paradoja, ambas fórmulas registran el mayor rechazo ciudadano, alrededor del cincuenta por ciento para cualquiera de ellas. Como si esto fuera poco, recordemos que las dos figuras principales, tanto Mauricio Macri como Cristina Fernández, están involucradas en numerosas causas penales por corrupción y otros delitos.
Tan negativas circunstancias devalúan el proceso democrático, restando autoridad a quienes resulten electos en un momento muy difícil y conflictivo para la sociedad argentina que, además, transita por una peligrosa división de la que la mayor responsabilidad le corresponde a la dirigencia política que nada hace por impedir que esa grieta se agrande. La sociedad debe dejar de ser complaciente con una dirigencia responsable de los graves problemas que vive Argentina y que no muestra ni capacidad ni grandeza para enfrentarlos.
Carlos Segovia
DNI 7.304.065
Cipolletti
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