Emplazaron el reloj de sol

Redacción

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- El municipio instaló ayer el reloj de sol, obra de los artistas Jorge Michelotti y Vilma Chiodín, en el corazón del Paseo de la Costa. La obra permaneció durante años en el Gregorio Álvarez y por decisión del Ejecutivo municipal se resolvió exponerlo en un lugar público. “Nosotros hicimos la base de cemento que consta de dos círculos de hormigón, uno de seis metros y otro de 12 metros, con una rampa para facilitar el acceso a todas las personas. Se emplazó en el lugar donde antiguamente estaba ubicado el mástil de Prefectura Naval”, comentó Eva Rocca, directora de Obras y Proyectos del municipio. La obra consta de una base superior de cinco metros y otra inferior de casi 12 metros de diámetro. La estructura del reloj de sol está acompaña de cuatro figuras humanas que representan a la humanidad y sus conquistas. La obra formó durante años parte del patrimonio cultural del museo Gregorio Álvarez. Este año y en el marco de las mejoras del paseo de la isla 132, se resolvió emplazarlo en ese espacio público para el disfrute de los visitantes. A modo de aguja Este instrumento utilizado en la antigüedad emplea la sombra arrojada por un testigo a modo de aguja, sobre una superficie con una escala para medir la posición del sol durante el movimiento diurno. Según la disposición del testigo y la forma de la escala se pueden medir diferentes tipos de tiempos; el tiempo solar es el más habitual, según informaron del área de obras y proyectos.


NEUQUÉN (AN).- El municipio instaló ayer el reloj de sol, obra de los artistas Jorge Michelotti y Vilma Chiodín, en el corazón del Paseo de la Costa. La obra permaneció durante años en el Gregorio Álvarez y por decisión del Ejecutivo municipal se resolvió exponerlo en un lugar público. “Nosotros hicimos la base de cemento que consta de dos círculos de hormigón, uno de seis metros y otro de 12 metros, con una rampa para facilitar el acceso a todas las personas. Se emplazó en el lugar donde antiguamente estaba ubicado el mástil de Prefectura Naval”, comentó Eva Rocca, directora de Obras y Proyectos del municipio. La obra consta de una base superior de cinco metros y otra inferior de casi 12 metros de diámetro. La estructura del reloj de sol está acompaña de cuatro figuras humanas que representan a la humanidad y sus conquistas. La obra formó durante años parte del patrimonio cultural del museo Gregorio Álvarez. Este año y en el marco de las mejoras del paseo de la isla 132, se resolvió emplazarlo en ese espacio público para el disfrute de los visitantes. A modo de aguja Este instrumento utilizado en la antigüedad emplea la sombra arrojada por un testigo a modo de aguja, sobre una superficie con una escala para medir la posición del sol durante el movimiento diurno. Según la disposición del testigo y la forma de la escala se pueden medir diferentes tipos de tiempos; el tiempo solar es el más habitual, según informaron del área de obras y proyectos.

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