En el CPEM 29 derrotaron al fracaso escolar

Elaboraron un modelo educativo que redujo al 5% la tasa de repitencia.

NEUQUEN (AN).- Con un proyecto pedagógico propio y luego de más de diez años de trabajo, en el CPEM 29 de esta capital parecen haber encontrado el camino para que los alumnos escapen al fracaso escolar. En la actualidad es el secundario de menor repitencia en la provincia con apenas un índice del 5%. Es, además, uno de los pocos establecimientos que logró igualar la cantidad de ingresantes a primer año con la de egresados de quinto.

Todo empezó en 1988 con una prueba piloto. Un grupo de docentes evaluó alternativas para despertar mayor interés por el estudio entre los jóvenes y brindar contención a las problemáticas sociales y pedagógicas de los chicos. Luego de cuatro años y tras la aprobación del Consejo Provincial de Educación (CPE), implementaron el proyecto. Y desde entonces el índice de repitencia se redujo de 27% a 5%, casi 30 puntos menos que en el resto de los secundarios neuquinos .

El proyecto se sostiene sobre dos ejes fundamentales. Uno es el plan d estudios que ofrece herramientas para facilitar la inserción laboral de los jóvenes; el otro son las horas institucionales, utilizadas para el dictado de talleres complementarios de enseñanza y que permitieron a los docentes conformar grupos encargados de detectar los problemas de aprendizaje y familiares de los chicos.

Respecto al primer eje, hasta tercer año los jóvenes estudian los contenidos del plan provincial 008 que se aplica en gran parte de los secundarios. Pero desde cuarto y hasta quinto año optan por la orientación económica-contable o ambiental. Y en el último cuatrimestre de cursado realizan durante un mes prácticas en empresas u organismos públicos como parte de un trabajo final de investigación. De esta forma, muchos jóvenes consiguieron un trabajo.

El segundo eje son las 120 horas institucionales asignadas por el CPE.

«Esto facilitó el trabajo en equipo porque los docentes se abocaron al trabajo sólo en esta institución, y así pudieron planificar en conjunto las asignaturas de los dos especializaciones», explicaron Marta Cáceres, Mirtha Castellano, Elisa Roglich y Adriana Medela, docentes del colegio que impulsaron la iniciativa.

En rigor, las horas fueron destinadas al dictado de talleres de distintas materias. Además se conformaron equipos de docentes encargados de realizar un seguimiento en aquellos alumnos con más de cinco materias bajas, que también son los responsables de detectar otros problemas como violencia o adicciones, por ejemplo, para luego derivarlos a las organizaciones que trabajan en red con el colegio (hospitales, entre otras).

El proyecto fue pensado para un escuela relativamente pequeña y con una matrícula inferior a los 30 estudiantes por curso. Sin embargo, por la falta de bancos en el oeste de la capital, el CPE prevé incrementar esta cifra, lo que generó un fuerte rechazo de padres y docentes

En los últimos años, con el trabajo realizado no sólo se disminuyó la repitencia sino que se generó un equilibrio entre la cantidad de ingresantes a primer año y los egresados de quinto. En 1988 había cinco primeros año con 187 estudiantes y un quinto con 14. En 2003 fueron cinco primeros con 150 jóvenes y cuatro quintos con 107 alumnos, aunque con una matrícula de 634 alumnos, casi el doble de la de 1988. Este panorama contrasta con el de la mayoría de los secundarios neuquinos, en los que hay una «pirámide» cuya base la componen los primeros años que prácticamente duplican a los quinto, sin contar la repitencia que en promedio es del 35%.

Advierten que el proyecto está en riesgo

NEUQUEN (AN).- Pese a los resultados positivos que arrojó, el proyecto implementado en el CPEM 29 está en riesgo. Ante la falta de bancos en las escuelas del oeste, el CPE propuso incrementar la cantidad de alumnos por cursos de los 30 actuales a un mínimo de 35 por aula, o de lo contrario crear un nuevo primer año. De concretarse esta medida, según advirtieron desde el establecimiento, se vería afectado el funcionamiento del proyecto. “Nuestro plan funciona en base a un promedio de 30 alumnos por año”, afirmaron los docentes. “No se pueden garantizar los resultados actuales con más chicos”, agregaron. Destacaron “que hay un trabajo donde el contacto del docente es individual con cada chico y eso permite conocerlo a fondo, a tal punto que los profesores de primer año son los mismos de segundo y tercero, y esto se repite en cuarto y quinto, con la orientación”. Agregaron que el incremento de la matrícula “sin dudas dificultará no sólo esto sino también la detección de otros problemas de parte del equipo de seguimiento”, en un contexto donde “el trabajo nuestro es fortalecer actitudes y compromiso, lo que es fundamental para la motivación de los estudiantes”.


NEUQUEN (AN).- Con un proyecto pedagógico propio y luego de más de diez años de trabajo, en el CPEM 29 de esta capital parecen haber encontrado el camino para que los alumnos escapen al fracaso escolar. En la actualidad es el secundario de menor repitencia en la provincia con apenas un índice del 5%. Es, además, uno de los pocos establecimientos que logró igualar la cantidad de ingresantes a primer año con la de egresados de quinto.

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