Escenario prometedor para la fruta de carozo

Hay calidad y cantidad en las plantas y eso genera optimismo entre los chacareros. Cuestiones climáticas habían dejado casi sin cosecha a la zona de Río Colorado los dos últimos años.

El sector frutícola de Río Colorado está por iniciar una nueva temporada, que los encuentra ubicados de la mejor manera. Es para destacar la calidad y cantidad de fruta de carozo, después de haber soportado dos años sumamente difíciles con pérdidas prácticamente totales por las inclemencias del tiempo.

En una recorrida por Colonia Juliá y Echarren, se pudo corroborar el optimismo de los productores ante una alentadora cosecha.

Sin embargo, no todo es color de “rosa”. La gran cantidad de fruta en la planta, requiere de un fuerte raleo y muchos no están logrando llegar con las tareas programadas porque carecen de mano de obra para hacer el trabajo.

Cabe recordar que Río Colorado tiene concentrado su mayor potencial en la fruta de carozo. La ciudad se encuentra entre los primeros lugares dentro de la provincia de Río Negro y en su presente se puede ver que la producción en las chacras le podrá dar aires renovados al centenar de productores de cerezas, duraznos, ciruelas, pelones y damascos, entre otros.

En las últimas horas, las primeras variedades de cerezas salieron al mercado interno a un promedio de 80 pesos el kilo, que con el correr de los días se espera que supere los 100 a 120 pesos el kilo.

“Hoy no hay una certeza del valor promedio para la cereza o el resto de la fruta de carozo. Porque todo depende de los grandes mercados y del comportamiento del mercado interno, que por el momento viene muy flojo. Ojalá que los valores acompañen, porque el producto local lo necesita y mucho”, señaló Víctor Pardo, presidente de la Cámara de Productores.

Desde hace semanas se puede escuchar a los productores reclamar por la llegada de trabajadores para concretar las tareas de raleo de los frutos que es una de las más importantes para el manejo de los frutales.

“Tenemos tanta cantidad de frutas en las plantas que ahora lo que no tenemos es gente que desee trabajar en los raleos. Son muy pocas las personas que están trabajando y están a full, intentando llegar a tiempo con toda la labor y eso nos está complicando bastante lo que será la temporada 2017-2018”, comentó Pardo.

La segunda encrucijada para el productor de la zona será dimensionar las pérdidas reales que se producirán en la fruta de pepita, principalmente en la manzana roja y en la pera.

Uno de los principales problemas fue que al momento de la polinización se registraron intensas jornadas de vientos, además de precipitaciones al momento del cuaje de la planta, lo que fue el coctel que perjudicó directamente a la planta provocando que la floración sea totalmente despareja.

Donde no encuentran una razón lógica es en el daño que tienen las plantaciones de pera que “se están cayendo”.

Las causas aún no están claras, aunque varios productores asocian el problema a causas que tiene que ver con la salubridad de las plantas.

Los datos oficiales del Senasa arrojan algunos números alentadores para el sector frutícola de Río Colorado, donde la fruta de carozo es la que aún da pelea para que la producción frutícola siga sobreviviendo en esta localidad.

El ranking dentro de la provincia, ubica en el segundo lugar a esta localidad con mayor producción de fruta de carozo, detrás de Chimpay que tiene su mayor potencial es la producción de cereza.

Este año, más de una decena de productores realizaron inversiones millonarias en el riego por aspersión para defender a esa producción contra las heladas, que hasta el momento fueron algunas leves en intensidad.

Esa estadística reafirma que la producción de fruta de carozo sostiene al resto de las actividades de la zona.

El cuadro de frutas de carozo hasta la temporada 2015/2016 en la provincia lo encabeza Chimpay , que cuenta con una superficie de 348 hectáreas, que se reparten con 272 has de cereza, 26 has ciruela, 1 ha damasco, 24 has de durazno y 25 de pelón.

En segundo lugar dentro de la provincia está Río Colorado, que cuenta con una mayor variedad. La fruta de carozo tiene una superficie de 307 hectáreas. De los cuales son 30 ha de cereza, 55 ha de ciruela, 166 ha de durazno, 55 de pelón y 1 ha de damasco.

Los números señalan que en 2008, Río Colorado tenía un total de 1.170 hectáreas en producción frutícola.

En 2009 fueron 1.198 hectáreas.

En 2010 comenzó el declive con una caída a 1.134 ha, en 2011 fueron 1.131 ha, en 2012 llegaron a 1.125 ha, en 2013 fue de 1.104 ha, en 2014 fueron 1.118 ha.

En 2015 cuando las heladas golpearon al sector fueron 1.007 has en producción y posteriormente tras un nuevo golpe fue de 964 hectáreas en producción.

Todo esto marca que Lo que la actividad cayó un 4,3%.

Mayormente la superficie ocupada con pepita en Río Colorado es de 616 has de manzana, 7 hectáreas de membrillo y 341 has de peras.

Este es el escenario que se viene para la próxima cosecha, con un panorama alentador para el carozo y con algunas dudas para el resto de la especies.

La zona viene sufriendo el castigo de las inclemencias climáticas desde hace varios años. Heladas, granizo, lluvia, vientos. Todo afectó la producción.

El dato

Chimpay lidera el listado de productores de fruta de carozo. Ahí la mayor superficie se destina a la cereza. También hay ciruelas, damascos, duraznos y pelones.

Datos

120
pesos por kilo es lo que se espera conseguir con la cereza. Las primeras salieron al mercado a 80 pesos por kilo.
307
hectáreas se dedican en Río Colorado y zonas aledañas al cultivo de frutas de carozo de diferentes variedades.
Chimpay lidera el listado de productores de fruta de carozo. Ahí la mayor superficie se destina a la cereza. También hay ciruelas, damascos, duraznos y pelones.

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