Carmen acarrea ladrillos en una carretilla, mezcla el cemento, traslada materiales. Hace las mismas tareas que sus compañeros de la construcción que destinan cada sábado a edificar un hogar especial: una casa para pacientes oncológicos que llegan de parajes cercanos o de pueblos de la Línea Sur.

Carmen Cabezas le imprime un ímpetu especial a su misión porque por más que sea una práctica del Centro de Capacitación Técnica N°1, que se realiza a pulmón y sin ningún rédito más que la satisfacción de participar de un emprendimiento social de estas características, para esta mujer tiene un sentir peculiar luego de haber acompañado a su madre en la misma enfermedad de los futuros usuarios de estas paredes que se levantan en el barrio Las Marías.

“Es bueno que la práctica no sea una obra particular sino que tenga un fin social como éste”, dijo Carmen rodeada de sus compañeras mujeres de la obra: Rocío De Azkue y Cecilia Cheuquepal. Las tres -junto a Tatiana Santana que ese sábado se ausentó- hacen las mismas tareas que los hombres. Hay de todo en el grupo, desde chicos jóvenes que recién terminan la secundaria, exuniversitarios, trabajadores de la construcción que buscan capacitarse y están los que interesados en tener una formación y oficio con salida laboral, llegaron a estudiar.

Los 20 alumnos del segundo año de la carrera de Perito en Construcción del Centro de Capacitación Técnica N°1 son los encargados de edificar el hogar que años atrás ideó la Fundación Cerca Tuyo y que demoró en comenzar -tras la cesión del terreno por parte de la municipalidad en 2013- por falta de fondos. Pero esta vez la buena racha estuvo de este lado y con donaciones anónimas, el esfuerzo de eventos solidarios y otras tareas que permitieron reunir fondos, se logró empezar y avanzar rápidamente.

Hoy ya están las paredes y el techo de la primera etapa que se puede ver desde la avenida Luis Piedrabuena, en el acceso Este a la ciudad. Se trata de dos salones que serán utilizados para talleres o espacios comunes, con cuatro baños, un área de administración, cocina pequeña y un consultorio. Detrás está la segunda etapa también avanzada. Allí donde ahora trabajan a destajo los alumnos del CCT N°1 estarán las siete habitaciones, cada una con su baño privado, cocina y una sala de estar, distribuidas en dos pisos, donde podrán alojarse los pacientes que lleguen a Bariloche para seguir con tratamientos oncológicos en el hospital.

“Este año se cumple el 35° aniversario de la canción ‘Todo a pulmón’ de Alejandro Lerner y realmente nos representa tal cual. Esto es producto de trabajar a pulmón”, dijo un tanto emocionada María Elisa Kreimer, la cara visible de la Fundación Cerca Tuyo.

El acercamiento entre la fundación sin fines de lucro y la escuela de oficios se inició hace 4 años y al año siguiente comenzaron las tareas en el terreno. El ingeniero y profesor Ezequiel Puccitelli es el que coordina las tareas en el terreno cada sábado entre las 14:30 y las 18:30.

“Siempre buscamos obras para hacer prácticas, hubo años que no conseguimos y teníamos que hacer paredes en el patio de la escuela. Con una obra así los chicos se involucran con todos los aspectos de la obra, qué materiales necesitamos cada sábado, qué herramientas debemos traer, y además tiene un fin social que genera mayor motivación”, relató Puccitelli.

“Es buenísimo tener esta práctica, nos gusta ver cómo la obra avanza y que somos parte, aprendemos y tenemos el plus de hacer esta casa (para pacientes oncológicos). Dan más ganas de venir, tiene un sentido”, destacó Fermín Rodríguez Casalla, uno de los estudiantes que cursó tres años la carrera de arquitectura y ahora forma parte del alumnado del CCT N°1.

Rocío De Azkue también comparte que “hacer la práctica en una obra te da más detalle que la teoría, vemos cosas que ahí no ves” y todos coinciden en el mayor sentido que cobra la tarea al pensar que en un futuro podrá transitar por esta casa gente que llegue de lugares lejanos por un tratamiento médico.

La fundación espera que para el próximo año se pueda habilitar al menos una parte de la edificación “para que las personas en tránsito que necesiten un lugar tengan un espacio donde estar”, señala Kreimer aludiendo a que a pesar del avance de la obra, aun faltan las instalaciones de gas, electricidad y agua, entre otras terminaciones (además de recursos).

La fundación del ‘Todo a pulmón’

María Elisa Kreimer junto a 18 personas siguen en la lucha de sostener la Fundación Cerca Tuyo que comenzó en 2009 a brindar acompañamiento a los pacientes (y familiares) con cáncer que llegaban a Bariloche para recibir un tratamiento médico en el hospital.

Cada martes y jueves los voluntarios asisten a la Sala de Oncología del hospital “Ramón Carrillo” para acompañar con el tejido o con cursos de mandala y otras tareas, a los pacientes y familiares que llegan desde El Bolsón, parajes o pueblos de la Región Sur. Los viernes hacen la misma tarea en Intecnus, el nuevo centro de radioterapia.

El proyecto del hogar de 400 m2 surgió como una necesidad de los pacientes que muchas veces se ven obligados a deambular por la ciudad a la espera del colectivo o tren que los lleve de regreso a casa.

En este espacio tendrán un lugar de tránsito, talleres o diversas actividades para distenderse y estar activos, que también estarán abiertos a los pacientes locales. Además tendrán siete habitaciones disponibles. “Por suerte hay mucha gente que se acerca y ofrece talleres para cuando esté lista la casa. Todo es bienvenido”, destacó Kreimer. También siempre es bien recibida la colaboración ya sea de manos voluntarias, de materiales o fondos para poder terminar la obra.

Una escuela con oficio
El Centro de Capacitación Técnica N°1 surgió 1959 como Escuela Industrial Provincial Nocturna.
En 1975 se transformó en el centro como se lo conoce actualmente.
Hoy los alumnos de las carreras de Perito en Construcción, Instalador Electricista, Electrónica y Mecánica Industrial cursan en las instalaciones del CEM 20 en horario nocturno.
El centro, que depende del Ministerio de Educación de Río Negro, tiene por objetivo “una formación específica, que le permita alcanzar logros en la vida laboral y social y desarrolle sus habilidades, basándose en los principios de solidaridad profundamente arraigados en la institución”.
El dato
20 alumnos del segundo año de la carrera Perito en Construcción trabajan todos los sábados en la obra.
La frase
“Estamos contentos de poder hacer esto, es una práctica y además con un fin social, es más motivador”.
Ezequiel Puccitelli, ingeniero y profesor.
Bariloche