Un pequeño bebé duerme en un changuito, al lado de su madre, mientras el profesor da la clase en el aula del colegio secundario CET Nº 3 de General Roca.

Lara Melo tiene 20 años y cursa el sexto año de la escuela técnica. El niño tiene dos meses y se llama Dante Gael Melo Navarro.

Ella lo toma en brazos y todas las compañeras lo miran con ternura, incluso los varones están atentos a cualquier necesidad.

“Las primeras veces que lloraba, todas gritábamos sin saber qué hacer, cuando nos callábamos, él quedaba en silencio”, cuenta una compañera de banco de Lara.

“Ellos están pendientes del bebé y hasta lo sacan a pasear por el pasillo de la escuela. Incluso los varones suelen tenerlo en brazo. Algunos ya se ofrecieron como padrinos”, ríe Lara y el resto del curso.

La joven que está a punto de egresar a tenido que tomar muchas decisiones importantes en el último tiempo y asegura que fueron las correctas.

“Yo repetí dos años, segundo y cuarto y no estaba dispuesta a tirar por la borda ocho años de estudio. Me ofrecieron cambiar de colegio para terminar antes y dije que no. Yo elegí esta escuela y a pesar de todo quiero terminar acá”, sentenció la mamá.

También destacó que ella “eligió tener” a su hijo más allá de los problemas. “Durante el embarazo se complicaba venir, pero mis compañeras y compañeros me mandaban las tareas y los prácticos, incluso vine a hablar con los directivos. Ellos me apoyaron y me incentivaron a que siguiera adelante con los estudios y trayendo al bebé. Esa contención de todos en la escuela fue muy importante para mí”, destaca Lara.

Apoyo de los directivos

Tanto Lara como Carla Melo, otra joven que fue mamá estando en cuarto año y hoy a punto de egresar, destacaron el apoyo de los directivos del colegio.

“Yo sé de chicas que han quedado embarazadas en otros colegios y los directores les dijeron que no podían cursar embarazadas. En mi caso pude venir hasta el último día antes que mi hija naciera”, resalta Carla, quien cuenta con el apoyo de su familia para cuidar a Keila, cuando ella va a estudiar.

La situación de Lara es distinta. No tenía quién lo cuide y la única forma de no abandonar el secundario era ir con su pequeño a cursar.

“A nosotros no nos molesta. Sabemos los problemas que tuvo que atravesar Lara y ella nunca bajó los brazos. De nuestra parte tiene todo nuestro apoyo y la incentivamos a que siga adelante y traiga a su bebé a cursar porque además es una forma de sociabilizarnos mejor”, destacó el director Luis Canavero.

Actualmente Lara vive en Chacra Monte con su mamá y sus hermanas. Asegura que quiere terminar los estudios y trabajar para darle todo lo necesarios a su bebé. “ Ojalá encuentre trabajo, pero también me gustaría estudiar profesorado de matemáticas, que es lo que más me gusta”, sueña.

La maternidad de Lara llena de ternura el curso y todos callan cuando el bebé está algo mañoso para no alterarlo. Todas quieren tenerlo en brazos para mimarlo y están dispuestos a acompañarla hasta el final de ciclo, cuando la mamá, orgullosa reciba su título.

Historias de madres y sacrificios: “Quiero darle lo mejor a mi hijo, por eso quiero egresar”
La joven madre con su bebé en brazos durante una clase en el colegio secundario.
“Repetí dos años y en sexto quedé embarazada, pero no pienso abandonar. Tengo mucha contención de mis compañeras/os”.
Lara Melo, alumna de sexto año del CET Nº 3 y mamá de Dante
Para Luis Canavero (Dir. del CET N°3), “Desde el colegio las incentivamos a continuar y que traigan a sus bebés. Es una forma de sociabilizarnos mejor”.
Roca