Francia: evitarían símbolos religiosos en escuelas
Lo pide una comisión especial asesora del presidente Chirac.
PARIS (AP/AFP/DPA) – Una comisión formada por el presidente Jacques Chirac recomendó ayer que sea prohibido legalmente lucir en las escuelas públicas y edificios oficiales símbolos religiosos ostensibles como el pañuelo islámico, la kippa judía y el crucifijo. La recomendación, tras seis meses de gestiones y 120 audiencias públicas, influirá en la decisión que tomará Chirac.
La comisión de 20 miembros encabezada por Bernard Stasi, que ostenta el título de mediador nacional, acordó por unanimidad que Francia debería imponer una nueva ley prohibiendo los «símbolos religiosos ostensibles'' y los políticos de las escuelas públicas.
Así, la ley impedirá a los estudiantes lucir en las escuelas y a los funcionarios públicos en sus lugares de trabajo el pañuelo islámico, la kippa judía o un crucifijo de gran tamaño.
«El secularismo es la separación de la Iglesia y el Estado, pero es también el respeto de las diferencias»', dijo Stasi y agregó que el objetivo de la comisión fue lograr que gentes de todas las creencias puedan «vivir juntas en lugares públicos».
Al menos tres alumnas han sido expulsadas este año de las escuelas públicas francesas por cubrirse la cabeza con el pañuelo islámico, lo que ofendió a sectores de la sociedad francesa que defienden el secularismo garantizado por la constitución.
La comisión concluyó que la ley actual permite «excesivas interpretaciones» en lo referente a los símbolos religiosos en los edificios públicos. La inclusión de la palabra «ostensible» aclarará que los símbolos religiosos no pueden ser visibles en las escuelas, asegura. Sí se permiten por ley signos religiosos «discretos» , incluyendo pequeñas medallas y cruces, estrellas judías de David o manos de Fátima, un amuleto que llevan muchos musulmanes.
El informe también sugiere que se tome como feriados en escuelas estatales la fiesta judía del Yom Kippur -Dia del Perdón- y el Eid al-Fitr, la festividad del mes sagrado islámico del Ramadán.
La comisión recomienda además proveer comidas alternativas para judíos y musulmanes practicantes en los comedores públicos.
La ley también recordará a los usuarios de los hospitales sus obligaciones, «sobre todo la prohibición de rechazar al personal sanitario y el respeto de la higiene y la salud públicas». Recientemente, mujeres musulmanas se negaron a ser atendidas por médicos de sexo masculino en hospitales públicos.
Chirac – un firme defensor del secularismo en Francia y en Europa- se dirigirá al país la próxima semana para exponer sus conclusiones. En una visita que realizó la semana pasada a Túnez, el presidente dijo que llevar en Francia un velo en la cabeza es considerado «un tipo de agresión».
Análisis: El dilema entre libertad de cultos y Estado laico
El dilema entre libertad de cultos y Estado laico
El debate genérico sobre los símbolos religiosos en las escuelas francesas deja ver el verdadero dilema francés: cómo congeniar un estado que se enorgullece de su tradición secular con la escasa integración de una minoría musulmana cada vez más numerosa.
La cuestión desafía a la sociedad francesa, que se ve a sí misma como un país de «igualdad, fraternidad y libertad» que integra a los inmigrantes mejor que cualquier otro.
Ya en 1995, el experto del Instituto de Estudios Políticos de París, Gilles Keppel abría su libro «Al Oeste de Ala: la penetración del Islam en Occidente» con la polémica. Allí explicaba cómo impactó la inmigración masiva desde Africa y Medio Oriente en ciertas zonas de Francia (se cree que actualmente viven 5 millones de musulmanes en Francia, en un país de 60 millones de habitantes) y el modo en que «se están formando y organizando ciertos tipos de comunidades que empiezan a poner en cuestión el modelo de sociedad occidental» en un país que ha fracasado en integrarlos.
En los últimos meses, se han presentado varios casos que reflejan este choque. Varias alumnas han sido expulsadas de las escuelas públicas francesas por cubrirse la cabeza con el pañuelo islámico y se niegan a las clases mixtas de gimnasia y deportes. Se cree que sólo en la región de París hay más de un millar de estudiantes con velo.
Hace poco, el municipio de París suspendió a una funcionaria musulmana que, además de acudir al trabajo con el velo, se negaba a estrechar la mano de los hombres.
Un sondeo realizado el fin de semana reveló que el 57% de los consultados estaba a favor de la prohibición de todo símbolo religioso en las oficinas y escuelas públicas.
Algunos creen que los pañuelos llevados por las muchachas musulmanas ilustran los avances del fundamentalismo islámico entre la comunidad musulmana francesa, la mayor de Europa. Este temor aumentó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001en EE.UU.
También está el tema de los derechos de la mujer. La revista femenina Elle publicó hace poco una solicitud firmada por 60 destacadas mujeres francesas, incluyendo a la actriz Isabelle Adjani, en la que se urgía a Chirac a prohibir «este visible símbolo de sumisión de la mujer.»
Pero el Consejo Francés de Fe Musulmana rechaza cualquier prohibición, diciendo que «el Corán exige que las mujeres cubran sus cabezas» y que el principio francés de libertad religiosa permite a las estudiantes seguir su propio credo.
Por su parte, las iglesias cristianas y judía criticaron la prohibición de los símbolos y aseguran que «el fracaso del país en integrar a sus ciudadanos musulmanes es un problema mucho más serio que un simple velo». En una carta a Chirac, dicen que la medida reforzará el sentimiento de los musulmanes de ser rechazados por la sociedad. «Los grupos que responden a las demandas islámicas están en los 'ghettos'que hemos permitido crecer en los suburbios de nuestras ciudades.»
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