Histórica destitución de Ibarra por la tragedia de Cromañón

Consideraron que fue el responsable político del incendio que mató a 194 personas.

La Sala Juzgadora de la Legislatura porteña, en una decisión histórica e inédita en la ciudad, destituyó ayer al jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, al considerar probado que incurrió en «mal desempeño» de sus funciones en la tragedia de República Cromañón en la que murieron 194 personas, en su mayoría jóvenes.

La Sala Juzgadora destituyó a Ibarra por 10 votos favorables contra otros 4 que se manifestaron por la absolución del jefe de Gobierno, y uno que optó por la abstención.

No obstante, los legisladores porteños habilitaron a Ibarra para seguir ejerciendo cargos públicos, en detrimento del pedido de los fiscales del juicio político de establecer una inhabilitación de diez años para el ahora ex mandatario.

De esta forma, Jorge Telerman, el vicejefe de Gobierno que estuvo a cargo del Ejecutivo en los últimos cuatro meses por la suspensión de Ibarra, seguirá en el cargo hasta diciembre de 2007.

La destitución de Ibarra no es solamente histórica para la ciudad de Buenos Aires, sino que además marca un antes y un después para el ejercicio del gobierno en sus distintos niveles, nacional, provincial y municipal. Se trata de un antecedente que será siempre tenido en cuenta a la hora de juzgar el desempeño de los gobernantes, sobre todo cuando de por medio exista un tragedia para cuyo desenlace haya incidido algún tipo de responsabilidad política. Y a la hora del reparto de cargos, la política parece debe comprender que las áreas de seguridad ya no pueden ser para los punteros.

La determinación del órgano juzgador de la Legislatura fue festejada emotivamente por los familiares de las víctimas de Cromañón, que siguieron la sesión

tanto dentro como fuera del Palacio Legislativo, sobre la Avenida de Mayo.

Pese a los antecedentes violentos que tenía el proceso, esta vez la sesión transcurrió en calma.

Ibarra, por su parte, recibió la sentencia del juicio político con un rostro adusto, acompañado por sus abogados defensores, Julio César Strassera, Julio Golodny y Fernando Castejón.

Luego de la votación, Ibarra se trasladó a un hotel contiguo y delante de un grupo de militantes confirmó que apelará la decisión ante la Justicia ordinaria.

«Vamos a ir a la Justicia, pero vamos a ir hacia la gente, con la gente», afirmó Ibarra, y luego de insistir con que fue víctima de un golpe institucional, remarcó que «esto no termina aquí, ni mucho menos».

La remoción del ex fiscal fue propiciada por el macrismo, el ARI, la izquierda–con alguna excepción–y nuevamente gracias al aporte del kirchnerismo que otorgó un voto decisivo, tal como había ocurrido cuando se votó por la apertura del juicio político.

Entre las 13.38 que comenzó la sesión y las 16.56, cuando Smith dio el décimo voto necesario para la separación de Ibarra, la jornada en el palacio legislativo entregó innumerables sensaciones, casi todas reflejadas en el rostro del ex fiscal.

Primero fue Beatriz Baltroc, la legisladora de izquierda que votó por la absolución pese a que varias veces había dejado trascender su posición favorable al apartamiento de Ibarra.

En ese momento, dentro y fuera del recinto se pensaba que el mandatario iba a poder regresar a su despacho desde hoy, sobre todo porque quedaban varios votos dudosos y los impulsores de la remoción necesitaban de todos ellos para alcanzar el objetivo.

Pero aproximadamente a las 15.30 la historia comenzó a darle la espalda a Aníbal Ibarra, cuando Florencia Polimeni, una ex diputada de PRO, muy afín a Raúl Alfonsín y titular de un bloque unipersonal, despejó las dudas sobre su voto con un dis

curso durísimo.

Tras la exposición de Polimeni, Helio Rebot (FPV) subrayó que iba a dejar de lado las presiones que había recibido y también se expidió por la destitución.

Así le dio paso al zamorista Gerardo Romagnoli, quien luego de un sinfín de vaivenes en las últimas semanas -incluso exhibidos durante un discurso de final impredecible-, decidió condenar a Ibarra, generando una explosión entre los familiares.

(DyN y Redacción Central)

Negó «revanchismo» e irá ahora a la Justicia.

El destituido jefe de Gobierno Aníbal Ibarra aseguró tras su exoneración, que no tiene «ningún espíritu de rencor, ni resentimiento ni de revancha», pero confirmó que recurrirá a la Justicia, para que revea la decisión de la Legislatura que lo separó del Ejecutivo porteño.

Durante una conferencia de prensa que brindó a menos de dos horas de conocido el veredicto, Ibarra reconoció que «nada ni nadie va a devolvernos todas las vidas que se perdieron», pero advirtió que «perdimos el acercamiento a la verdad y a la justicia, porque intentar lavar culpas y fabricar un chivo expiatorio, nos aleja de la verdad».

Uno de sus defensores, el ex fiscal Julio Strassera, apuntó contra algunos legisladores que votaron a favor de la destitución y consideró que «se consumó el golpe institucional del que veniamos hablando y la prueba la da que todos se preocuparon en decir que no hubo golpe institucional».

Allí, el abogado reconoció el «voto valiente y progresista» de la legisladora izquierdista Beatriz Baltroc –quien, previa presión de «Chacho» Alvarez, adelantó su voto en contra de la destitución antes de iniciar la sesión–y cuestionó duramente a Florencia Polimeni, del bloque unipersonal Guardapolvos Blancos.

Según Strassera, le causó «profunda repugnancia» la decisión de la ex radical y macrista disidente ya que, según recordó, «es una mujer presuntamente venida de la democracia, militante de Franja Morada que se animó a votar junto al fascismo».

Acompañado por los dos abogados de su defensa, Strassera y Julio Golodny, Ibarra brindó un breve discurso en un hotel céntrico, a pocos metros de la sede del Ejecutivo local, en el que estaba la mayoría de los miembros de su gabinete, quienes lo recibieron con fuertes aplausos. «Esto no termina aquí», aseguró el ex jefe de Gobierno tras lo cual anunció que continuará su reclamo ante la Justicia, en respuesta a los cánticos de sus seguidores que reclamaban continuar con el trámite en Tribunales.

En ese contexto, ratificó que «vamos a ir a la Justicia, pero, sobre todo, vamos a ir hacia la gente, con la gente», al tiempo que aseveró que «vamos a seguir trabajando con la misma humildad de siempre, convicciones e ideales y no bajaremos los brazos, hay mucho camino por recorrer». En sintonía con lo que repitió a lo largo de todo el desarrollo del juicio, Ibarra analizó que «sobre la base de una tragedia, no puede haber lugar nunca más al tironeo político, a la disputa y al oportunismo político que hubo a lo largo de este proceso». Aunque evitó realizar críticas directas a legisladores, aseguró que «van a tener que dar cuentas aquellos que despreciaron la opinión de la sociedad y aquellos que se creen por encima». (DyN)

Significativo silencio de «K»

El presidente Néstor Kirchner encabezó ayer un acto en la Casa Rosada pero no emitió opinión alguna sobre la destitución de Aníbal Ibarra.

No obstante, Kirchner se refirió a una reunión para tratar el conflicto del Hospital Francés, y en la Casa Rosada se especulaba, al cierre de esta edición, con la visita por este motivo del jefe de Gobierno, Jorge Telerman.

Quien si habló fue el vicepresidente Daniel Scioli. Afirmó que la Sala Juzgadora de la Legislatura porteña «entendió que había motivos» para destituir a Aníbal Ibarra y «procedió en consecuencia».

Scioli, quien se había pronunciado en contra del juicio político, puntualizó que el Gobierno nacional «ha honrado la autonomía porteña, sin interferir».

«No quiero hacer muchos comentarios sobre el tema porque la destitución es el resultado del funcionamiento de las instituciones, y como tal, hay que respetarlo», dijo Scioli.

El titular de la Cámara de Senadores opinó que es un momento para «reflexionar profundamente» esta experiencia sin pensar «en ganadores o perdedores políticos», al sostener que plantear la discusión en esos términos «sería un error». «No hay que perder de vista el objetivo esencial a alcanzar, que va más allá de cualquier nombre propio», planteó Scioli. En ese sentido, agregó: «tenemos juntos que contribuir a la construcción de una ciudad segura».

Infograma: Voto por voto Notas asociadas: Hoguera para Ibarra y heridas para Alberto Fernández Los hechos más relevantes tras el incendio del boliche Cromañón Tras la vigilia, familiares festejaron la destitución Críticas, apoyos, silencios y condenas tras destitución Alta repercusión en la prensa internacional Editorial: La política sobre todo  

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La Sala Juzgadora de la Legislatura porteña, en una decisión histórica e inédita en la ciudad, destituyó ayer al jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, al considerar probado que incurrió en "mal desempeño" de sus funciones en la tragedia de República Cromañón en la que murieron 194 personas, en su mayoría jóvenes.

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