«Intento que cada momento sea único»
NEUQUEN (AN).- Pasadas las 17. Los dos Salinas caminan por Montevideo y Corrientes. El padre hoy ofrecerá un nuevo concierto en esta ciudad para continuar presentando «Ahí va», un exquisito trabajo discográfico. El niño seguramente se quedará en Capital Federal aguardando su regreso. Ambos bajaron del taxi, acomodaron sus pies en medio de la selva de cemento más ruidosa de Argentina y se sumergieron en «un lugarcito» -quizá un rincón, quizá un comercio- desde donde papá Luis contestó por teléfono y amablemente todas las preguntas de «Río Negro».
Luis Salinas, el eximio guitarrista, el virtuoso instrumentista y compositor, quien recibió cataratas de elogios de figuras como Scott Henderson, Chick Corea y Tomatito, y compartió tablas con B.B. King y Hermeto Pascoal volverá a la región hoy a la noche, desde las 21.30, al cine teatro Español de Neuquén y mañana a las 22 a la escuela Nº 32 de Roca. Lo hará junto tres músicos que sienten igual la música: Javier Lozano (teclados), Juancho Farías Gómez (bajo) y Sebastián Peyceré (batería).
-¿Qué estuvo haciendo este último tiempo, Luis?
-Grabé un disco en España, que saldría a la calle a fin de año. Trabajo con grandísimos invitados, como Tomatito, Antonio Serrano, José Reinoso, Javier Colina y Jorge Pardo. Tipos que en España son lo mejor de lo mejor. Además toqué en el Club 54 de Madrid y en Barcelona, y realicé giras por provincias como Córdoba, Mendoza, Rosario, y también estuve en el Ateneo, presentando «Ahí Va».
-¿Ya tiene nombre esta nueva placa?
-No la he bautizado, pero quizá sea «Luis Salinas en España, con amigos».
-¿Por qué dice que este disco es tan importante para usted?
-Porque logré reunir a músicos que conozco desde que fui por primera vez a España ('97). Convocarlos y reunirlos fue complicado, debido a que ellos son líderes de sus grupos. Por eso es que estoy tan contento de haberlo hecho realidad.
-¿Este disco es distinto a los anteriores, se diferencia en algo?
-Es un trabajo de latin fussion, diferente a todos los anteriores, más cool y con toques innovadores, como la inclusión del contrabajo. La composición es diferente y hay solistas invitados. Fue una forma de abrir el juego para que toquemos todos juntos, con figuras increíbles. Tiene cosas de flamenco, cosas muy caseras, alguna samba, algo de samba brasileña, un poco de candombe. Es profundo y a la vez cool, con cositas europeas. Pero además es muy importante porque representan un momento determinado de mi vida, por eso quiero tanto mis discos.
-¿Cuáles son esos cambios tan importantes que se produjeron en su vida?
-Bueno, en el 2000 falleció mi vieja, y eso fue muy duro, sólo tenía 61 años. Hace un tiempo me separé y el momento que paso con mi hijo Juan (de cinco años) es muy fuerte. Todo eso, más luchar por mi carrera. Cuestiones que se sienten.
-¿Y los elogios son un aliciente o una presión para usted?
-Un compromiso y una motivación, ni más ni menos. Todo lo que hago es para tratar de ser el mejor Salinas posible.
-Y le sale bastante bien, Luis.
-Trato, intento. Hay que estar encima del instrumento para que no te maneje. Trato de que cada momento en el escenario sea único e irrepetible.
-¿Ha pensado en hacer un nuevo disco con intérpretes argentinos?
-Quizá mi próximo trabajo sea así. Me acaban de avisar que voy a tocar el 2 de agosto en el Colón, y es muy importante porque voy a mostrar «Música Argentina 1 y 2». Pienso trabajar con grandes artistas del país, como Rubén Juárez, María Graña, «Chango» Spasiuk y Jaime Torres. Amigos que voy a convocar.
La presión de ser el mejor
NEUQUEN (AN).- Luis Salinas aún siente presión cuando sube al escenario. Increíble, pero cierto. Esa sensación de saberse lo mejor de lo mejor.
-Ya es conocido, pero ¿alguna vez logrará ser popular?
-Nunca voy a ser Charly García, pero hay un público para todo, y para la música instrumental también. Hoy tenemos un espacio.
-¿Cree ser más famoso fuera del país que en su propia tierra?
-No sé. Toqué en 18 países, y quizá en España tengo más renombre. De todas formas, en el interior siento el reconocimiento de la gente. Cuando no te conoce nadie sentís la presión de tener que hacer lo que sabés casi a la perfección, y cuando ya te reconocen te aborda la presión de no defraudar.
-Y usted sigue sintiendo esa presión.
-Siempre está. Igual trato de pasarla lo mejor posible, disfrutar de lo que hay y no sufrir por lo que no hay. Así vivo.
Soy de tener muchos amigos y estar con mi familia. Pasarla bien.
-¿Por qué no canta más, si sabemos que le gusta hacerlo?
-Soy un músico que toca la guitarra, compone y canta, en ese orden. Un tipo que tuvo la suerte y la desgracia de haber compartido shows con Rubén Juárez y María Graña. Aunque me guste, para qué voy a cantar si están ellos.
-Y siempre buscando provocar un disfrute personal y colectivo.
-Si no hay disfrute personal no sirve. Así se empieza, y hay que tratar de transmitir ese goce personal al público.
Sebastián Busader