“En la celda, se cansaron de patearnos en el piso”

Maximiliano Ojeda aseguró que en la Comisaría Segunda, “los golpearon, los patearon y hasta les arrojaron gas pimienta”. Remarcó que pudieron identificar a tres agentes policiales.

Redacción

Por Redacción

“En las seis horas que estuvimos detenidos, nos golpearon, nos patearon, nos tiraron gas pimienta y nos pusieron la pistola en la cabeza”, manifestó Maximiliano Ojeda, de 23 años.

Seis jóvenes, de entre 18 y 31 años, denunciaron ante la Fiscalía que el miércoles a la madrugada, fueron trasladados a la Comisaría Segunda donde fueron reprimidos por tres efectivos policiales.

Todo comenzó cuando a mi nieto se le quedó el auto en el kilómetro 1 de avenida Pioneros y llamó a mi hijo para que lo auxilie. A la vez, alguien de la zona llamó a la policía diciendo que veía un auto y movimientos sospechosos”, relató Víctor Ojeda.

Maximiliano explicó que al llegar al lugar con otros cuatro amigos, para auxiliar a su sobrino, de repente, “empezaron a aparecer policías”. “Les pregunté por qué tanta gente para un auto parado. Empezaron a reírse y nos dijeron que le saquemos fotos al auto porque no lo íbamos a ver nunca más. Llegó la grúa para llevárselo y nos fuimos. Pero al parecer, el conductor de la grúa llamó a la policía diciendo que lo estábamos siguiendo. De pronto, nos interceptaron tres patrulleros y nos llevan a todos detenidos”, explicó.

Maximiliano señaló que “estando en el patrullero, esposados, un policía les arrojó gas pimienta”: “Le pedí que no lo hiciera porque soy asmático y me respondió ¿así que ahora sos asmático? En la celda, se cansaron de patearnos estando en el piso y a dos chicos, los apuntaron con las armas”.

Alrededor de las 8 de la mañana, los jóvenes fueron trasladados hasta el edificio de Tribunales para declarar en una causa por “atentado y resistencia a la autoridad” y según indicaron, “el fiscal se sorprendió al ver los golpes que tenían y fueron liberados de inmediato”. Los jóvenes aseguraron que tres de los policías fueron identificados.


Un llamado al 911 de la Policía de Río Negro avisó a las 23.30 del 31 de mayo de la presencia de un grupo de jóvenes en actitud sospechosa en un Fiat 128, en la avenida de los Pioneros casi Campichuelo. Policías de la comisaría Segunda fueron hasta el lugar y lo que era un procedimiento de rutina, terminó con seis jóvenes (de entre 18 y 30 años) detenidos por el presunto delito de atentado y resistencia a la autoridad y dos vehículos secuestrados.

Los detenidos (entre ellos una joven) fueron trasladados el miércoles por la mañana hasta el Juzgado de Instrucción 4 para ser indagados por el juez de turno Ricardo Calcagno. Los jóvenes aparecieron golpeados en distintas partes del cuerpo y con lesiones que se observaban “a simple vista”, aseguraron ayer fuentes judiciales. La situación sorprendió al juez, al defensor oficial y al fiscal Guillermo Lista.

Los jóvenes denunciaron que fueron brutalmente golpeados por policías que además les arrojaron gas pimienta mientras los agredían.

Relataron que la noche del martes tuvieron un desperfecto mecánico en el Fiat 128. Quedaron tirados en la avenida Pioneros y Campichuelo y llamaron a unos amigos para que los vinieran a remolcar.

Dijeron, según revelaron tres fuentes judiciales a “Río Negro”, que aparecieron policías de la comisaría Segunda y comenzaron a interrogarlos. El conductor explicó lo que había pasado, pero como el auto tenía patente vieja comenzaron los problemas.

Los policías llamaron a personal de Tránsito del municipio para hacer el test de alcoholemia al conductor. El test arrojó 0,53 milígramos de alcohol en sangre, indicó una fuente judicial. Los policías secuestraron el Fiat 128. Cuando llegaron dos amigos en un Volkswagen Gol para remolcar el auto hubo más problemas. Según los denunciantes, algunos policías enfurecieron cuando les tomaron fotografías con los celulares.

El grupo intentó subir al Gol para irse, pero les cruzaron un móvil policial. Minutos después, llegaron refuerzos de la comisaría 28. Los jóvenes denunciaron que fueron agredidos con patadas y golpes. Los detuvieron a las 3 del miércoles. Dijeron que les lanzaron gas pimienta mientras estaban en el interior del móvil policial y uno de los jóvenes es asmático.

En la comisaría Segunda continuaron los golpes. Las fuentes judiciales aseguraron que los jóvenes -excepto la chica- presentan golpes en distintas partes del cuerpo. Revelaron que uno de los jóvenes no podía caminar del dolor en los testículos. Y tenían la ropa rota.

El juez ordenó que el médico forense fuera hasta Tribunales donde revisó a los jóvenes lesionados y el fiscal inició la investigación por el delito de vejaciones. La causa se tramitará en el juzgado de Instrucción 6.

El operativo

El jefe de la Unidad Regional Tercera, comisario Juan Fernández, dijo ayer que los jóvenes fueron detenidos por el delito de atentado y resistencia a la autoridad ya que impidieron el secuestro de un fiat 128, sin documentación y patente vieja.

Dijo que el operativo comenzó porque al personal policial le llamó la atención el auto con patente vieja y fueron a identificar a los cuatro ocupantes. Sostuvo que el problema se originó porque impidieron que el camión grúa se retire con el auto secuestrado.

Aseguró que “están las certificaciones médicas que no había nada como para que uno arrancara de oficio una causa por vejaciones”. Dijo que hubo una aprehensión y aseguró que “no hubo golpes desmedidos”.

Pero el juez Ricardo Calcagno les dictó la falta de mérito a los jóvenes en la causa por atentado y resistencia a la autoridad, informaron ayer fuentes judiciales. Calcagno consideró que el acta policial era inconsistente porque, por ejemplo, el Fiat 128 estaba parado por un desperfecto mecánico, no estaba en circulación. Y observó que no hay ningún empleado policial lesionado.


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