Involucrarían al hotel Llao Llao en las operaciones ilegales
El Senado de EE. UU. divulga hoy el caso de la Argentina.
En medio de la gran expectativa generada por el informe que dara a conocer hoy el Senado de los Estados Unidos sobre el lavado de dinero, trascendió que en la Argentina, desde la década del «90, el sistema financiero blanqueó cerca de 100 millones de dólares por mes durante este período, una de las cifras más altas en de la historia de este tipo de delito.
Hoy se darían a conocer en Washington los nombres de una serie de bancos, empresas y emprendimientos en la Argentina que estarían ligados a este sucio circuito de dinero. El hotel Llao Llao de Bariloche, figuraría en la lista. Así lo confirmó anoche, a último momento, el enviado del canal de noticias TN.
El Llao Llao cambió tres veces de manos desde inicios de la década del noventa y hasta ahora ninguno de los balances contables de este lujoso emprendimiento ha generado ganancias.
Desde su inauguración, en 1938, y hasta 1990 perteneció al Estado.
Duante el preceso de privatización de la era menemista, el Citicorp (CEI) lo adquirió por 6 millones de dólares e invirtió -teóricamente- otros 16 para reciclarlo. Se reinaguró con todas estas nuevas inversiones en 1993.
Cuatro años despues, el majestuoso complejo fue vendido a 13 millones de dólares -habiendo registrado importantes pérdidas- al grupo IRSA, en aquel momento en manos del financista húngaro Geoge Soros.
En abril del año pasado y pese a los continuos balances negativos que presentaba el complejo, el 50% del mismo nuevamente cambió de manos.
IRSA recibió por la mitad del hotel, 15 millones de dólares, según consta en las actas de la empresa.
La firma que la adquirió fue un grupo encabezado por David Sutton.
Esta cifra, por la cual se adquirió el 50% del hotel, representa más del 100% del valor que había pagado en su oportunidad IRSA por la totalidad del complejo. El dato, no pudo ser contablemente explicado por ningún broker inmobiliario ligado al comercio internacional de bienes, y menos aún si se tiene en cuenta que los balances que en estos últimos diez años presentó la empresa no ha dado ningún tipo de ganancia.
Campañas electorales en la mira
A modo de aperitivo de lo que hoy promete ser el plato fuerte en el escándalo del lavado, el ministro del Interior, Federico Storani, opinó ayer que parte de la plata sucia del narcotráfico «fue desviado a las campañas electorales y presuntamente financió la campaña de uno de los partidos que compitió» en las elecciones presidenciales de 1999. Los dichos de Storani apuntaron a Eduardo Duhalde y «Palito» Ortega, la fórmula del PJ en aquella ocasión.
Para los investigadores hay fuertes sospechas de que la financiera Mercado Abierto, de Aldo Ducler (que habría lavado fondos del Cartel de Juárez) aportó divisas para la campaña del PJ
A su vez, la diputada radical Elisa Carrió pronosticó que el informe que se dará a conocer en Estados Unidos demostrará que un asesor de la ex funcionaria menemista Claudia Bello «depositó dinero de las coimas del caso IBM-Banco Nación en el Federal Bank, de Raúl Moneta», empresario ligado al anterior gobierno.
Carrió, la legisladora que investigó el caso, remarcó que el trabajo del Congreso norteamericano «comprobará» que el presidente del Banco Central, Pedro Pou, «es el garante del lavado de dinero» en el país.
En el caso, que estalló a partir de un primer informe del Senado estadounidense conocido a principios de este mes, están involucrados los bancos argentinos República y Mercado Abierto, además del Federal Bank, que tenía sede en las Bahamas, y el Citibank de Nueva York.
De acuerdo con un anticipo del informe estadounidense, en el escándalo quedaría envuelto el titular de Mercado Abierto, Aldo Ducler, y habría otros argentinos mencionados con nombre y apellido.
Para el viernes, cuando están previstas las audiencias públicas en el Senado norteamericano, fueron convocados a declarar como testigos tres directivos del Citibank de Argentina. (DyN/AR)
Menemistas en el informe
El ex presidente Carlos Menem, Alberto Kohan, María Julia Alsogaray, Javier González Fraga, Aldo Ducler y Claudia Bello, son algunos de los ex funcionarios de la administración anterior nombrados en el informe que los diputados Elisa Carrió y Gustavo Gutiérrez presentaron ante el Senado de Estados Unidos.
En el texto de 27 páginas, Carrió y Gutiérrez pusieron en conocimiento «las operaciones realizadas por el Citibank en la Argentina en asoción con el banquero Raúl Moneta y con la complicidad del Banco Central de la República Argentina».
Los legisladores ordenaron el texto con una larga introducción en la que expresaron que «cuando Carlos Menem asumió la presidencia le ofreció el Ministerio de Economía al grupo económico Bunge y Born, presidido por Octavio Caraballo, estrechamente vinculado con el banquero Moneta, titular del Banco República, y también con Ricardo Handley, presidente del Citicorp en América Latina».
Aclararon que «Caraballo, Moneta y Handley habían sido compañeros en el colegio San Jorge». También en la introducción, los diputados nacionales recordaron que a poco de asumir Menem, «Bunge y Born hizo designar a Néstor Rapanelli (vicepresidente ejecutivo de ese grupo) como ministro de Economía».
«La relación de Moneta y Handley con Rapanelli les permitió que Javier González Fraga y Alberto Petracchi, ambos directores del Banco República, fueran designados respectivamente presidente y director del Banco Central», agregaron.
Recordaron que González Fraga «era director del República y de Federalia (empresas de Moneta) y Petracchi una persona de su entorno íntimo (socios en la estancia Los Gatos y en La Tortuguense, síndico de la corporación Los Andes, Maypa, Federalia, sociedades de Moneta, y apoderado de Mora de Luna, sociedad utilizada por Moneta y Menem en operaciones ilegales».
Los legisladores sostuvieron que «González Fraga primeramente autorizó que el Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI) instalara una filial en la Argentina y después que construyera el hotel Hyatt (construído por una empresa presidida por Gaith Pharaon) con capitalización de deuda externa, que sobre una inversión total de 37,5 millones de dólares, sólo 11 millones fueron de inversión genuina y el resto se favorecieron pagando con títulos de deuda pública argentina que el BCCI compró al 20% del valor reconocido por el Banco Central».
El BCCI fue suspendido por el Central «mucho tiempo después que fuera intervenido en el resto del mundo, al descubrirse que lavaba dinero proveniente del narcotráfico».
«Los inspectores del Central detectaron que hacía operaciones de lavado de dinero otorgando créditos a pérdida a sus clientes, como ser Alpargatas, Massuh, a la privatizada Petroquímica General Mosconi y a las empresas de Jorge Antonio Chividian, un empresario vinculado con Menem», expresó el trabajo.
(Télam)
En medio de la gran expectativa generada por el informe que dara a conocer hoy el Senado de los Estados Unidos sobre el lavado de dinero, trascendió que en la Argentina, desde la década del "90, el sistema financiero blanqueó cerca de 100 millones de dólares por mes durante este período, una de las cifras más altas en de la historia de este tipo de delito.
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