Encuentro con “Río Negro”: Joaquín Furriel, un padre desesperado

Hoy domingo, a las 21, se estrena por HBO la serie “El Jardín de Bronce”, basada en la novela homónima de Gustavo Majalovich. “Río Negro” se entrevistó en exclusiva con su protagonista, quien cuenta cómo le impactó la temática de la trama.

Encuentro con “Río Negro”: Joaquín Furriel, un padre desesperado

La trama de “El Jardín de Bronce” sigue la desesperada lucha del arquitecto Fabián Danubio (Joaquín Furriel) por recuperar a su hija, quien ha desaparecido de forma inexplicable y sin dejar rastro. Ante la falta de respuestas de la policía, Fabián toma en sus manos una búsqueda que se convierte en su motor, dándole un objetivo que lo obsesionará sin descanso.

Es una historia entrecruzada en la que las líneas de investigación, los personajes y el paisaje urbano de Buenos Aires se funden. El protagonista se encuentra ante un universo abrumador donde necesitará reinventarse para enfrentar una pesadilla que se convierte en realidad. En esta historia de suspenso, el tiempo, el azar y la idea del crimen perfecto juegan un papel fundamental dentro de la trama.

El elenco incluye también a Luis Luque, Julieta Zylberberg, Gerardo Romano, Romina Paula, Mario Pasik, Claudio da Passano, y Alan Sabbagh, entre otros. Además, de las actuaciones especiales de Norma Aleandro y Daniel Fanego. En esta entrevista exclusiva con “Río Negro”, Furriel cuenta detalles de la serie.

P- Para todos los que tienen hijos, es muy angustiante este primer capítulo. La angustia va creciendo antes de que algo suceda.

R- Yo tengo una hija de 9 años y hay veces que, y quizás ahora después de haber hecho la serie lo tengo más presente porque estuve durante muchas semanas filmando esto, pero es extraño que en nuestro trabajo la ficción te modifica de alguna manera toda tu realidad. Estás concentrado en un solo aspecto de la realidad que es el que le toca vivir a tu personaje, y series como “El Jardín de Bronce” que tiene la particularidad que es como un viaje. Volvés a tu casa, te quedan dos o tres situaciones cotidianas, no mucho más, y te vas a descansar porque al día siguiente tenés nuevamente que grabar. A mí me pasó que empecé a darme cuenta de que uno, de manera inconsciente y como si fuese algo absolutamente cotidiano, tiene la sensación de que algo terrible le puede llegar a pasar.

P- ¿Te pasó eso alguna vez?

R- Recuerdo un momento en que mi hija en un viaje hubo un segundo en que no la vi, y estábamos en un país en donde lamentablemente tienen conflictos con el terrorismo, y mi cabeza fue hacia ese lado. El año pasado decidí pasar las fiestas en el exterior porque tenía que trabajar en España. Nos fuimos a París y reconozco que cuando estábamos paseando por los puestos navideños de Los Campos Elíseos no podía dejar de estar mirando hacia todos lados porque sentía que algún colectivo, camión o algo podía venir a embestirnos. Esto ocurre hoy en muchos lugares, pero a mí en lo personal a partir de la serie, puedo darme cuenta en el instante cuando mi cabeza ya no está pensando de la manera más amable conmigo sino de la más inquietante.

Norma Aleandro, en el rol de Doris, la tía de Lila Danubio

P- ¿Cómo trabajaste entonces al personaje? ¿Cómo hiciste para transmitir esa angustia y esa búsqueda del padre?

R- Creo que el trabajo que hicimos con Hernán Goldfrid y Pablo Fendrik, los directores; y con Diego Andrasnik, el director de producción de Pol-ka, con quien estuvimos trabajando en la parte previa, fue muy minucioso. Me parece que lo que a mí me dio mucha tranquilidad y seguridad fue que los guiones estaban muy bien escritos. Además, los directores y la producción tenían muy en claro lo que querían contar. Eso hace, y creo que funcionó para nosotros, que uno entre de la manera más porosa posible, sin tanta opinión. A Fabián, mi personaje, un poco lo que le sucede es eso: tenemos que verlo presente en todo lo que le va ocurriendo, en todas esas situaciones en donde está por un lado sorprendido y por el otro por la información que va teniendo a partir de lo que le ocurre, que con eso va tomando pequeñas decisiones. Lo que hice fue eso, confiar en que todo lo que me rodeaba contaba muchísimo. Y que ya solamente estar ahí, con un género como el que estamos contando, había que estar precisos. Sabiendo claramente y estando concentrados en lo que queríamos contar y no mucho más allá.

P- Tenían que estar más focalizados.

R- Normalmente en el trabajo sentís que tenés que llegar con muchas decisiones para poder contar un personaje, elegir una acción u otra, la mayor cantidad de interrogantes que te hacés para poder hacer más atractivo ese momento en que estás actuando. Acá justamente había que, de alguna manera, no dejarlo entrar tanto. Es tan impactante todo lo que ocurre que hay que ir acompañando durante ocho episodios la historia de Fabián.

La familia Danubio. La pequeña Moira (Lola Toledo), Lila (Romina Paula) y Fabián (Joaquín Furriel.

P- La serie tiene un rasgo muy identitario con Argentina. Está muy presente la ciudad de Buenos Aires.

R- Para mí una de las felicidades que tiene este proyecto es que vamos a poder mostrar nuevamente cada una de las áreas. No sólo la historia, sino que toda la realización de “El Jardín de Bronce”, creo que es una ficción argentina 100%, y eso nos representa en el mundo. Es tan hermoso cuando uno ve a nivel deportivo o artístico que se representa a nuestro país, que creo que tener una posibilidad como la nuestra es fabuloso. Siempre lo vivimos con mucha felicidad con el cine, cuando alguna película argentina está nominada a los premios Oscar, o sabemos que algún actor argentino trasciende y puede estar trabajando en otras industrias. Siento que con esta serie mucha gente, de muchos mercados que desconocen nuestros talentos, va a tener la posibilidad de conocer a los actores argentinos. Yo tuve como actor la posibilidad de pivotear durante los ocho episodios con un reparto de primerísima línea. Eso, sumado a el trabajo de los directores, muy diferentes pero al mismo tiempo similares en el compromiso y en la idea de enriquecer visualmente en la idea, es un ejemplo perfecto del talento que tenemos acá.

César Doberti (Luis Luque), el investigador privado.

P- ¿Cómo fue el resultado final entre lo que te habías imaginado cuando leíste por primera vez el guión y lo que quedó?

R- Mi primer conocimiento que tiene que ver con la interpretación viene por el lado del teatro, que es adonde empecé a los 13 años, y podría decir que muchas obras que yo leo, y por la experiencia que tengo sobre todo en textos clásicos, aprendí que una cosa es el texto y otra cómo se realiza. Por eso es muy importante quién lo dirige, cuál es la producción y en qué sala se va a hacer. En ese sentido, hago una analogía. Cuando leí “El Jardín de Bronce”, sabiendo que la producía HBO y habiendo visto muchas de sus series durante todos estos años, siento que los actores que veo de sus programas siempre están en su mejor versión. Por otro lado, Pol-ka, una productora con la que aprendí a hacer televisión y la gran historia de ficciones hechas que tiene en Argentina. Entonces, al saber que estas dos compañías estaban involucradas, honestamente no necesito ver el resultado final. De antemano sabía que, por lo menos el interés, era lograr estar a la altura visual de una novela que a nivel literario ya es atrapante. Estoy convencido que eso lo logramos. En cada una de las áreas -arte, maquillaje, vestuario, peinado- han trabajado los mejores que tenemos en nuestro país.

Lidia Blanco (Julieta Zylberberg), la mujer policía que decide ayudar a Fabián.

P- A partir de este trabajo con HBO, ¿imaginás una proyección internacional de tu carrera?

R- Vengo de hacer una película en España y estrené el año pasado otra en ese país. No tengo la sensación o el objetivo de internacionalizar la carrera. En realidad, lo que me está pasando es lo que me viene ocurriendo desde hace muchos años, que es focalizarme mucho en el trabajo y tratar de lograr lo máximo que pueda con eso. Vengo trabajando hace mucho tiempo y creo que estoy en “El Jardín de Bronce” a fuerza de trabajo y perseverancia. Como actor siempre trato de crecer, y a veces lográs un poco más, a veces un poco menos, pero siempre estás en permanente movimiento. Lo que pueda pasar con este proyecto no lo sé, lo que sí me parece es que en el mundo audiovisual hoy nosotros estamos viviendo una universalidad de los trabajos. Ves elencos compuestos con actores de diferentes partes del mundo, porque eso es lo que trae la globalización. Más allá de las diferencias culturales, finalmente somos todos de la misma especie. Un padre al cual le desaparece la hija de la faz de la tierra, y esa búsqueda desesperada lo hace ir hacia lugares que ni pensaba que podía ir o estar, eso no hace falta ser argentino para sentirlo. Es una sensación universal. Agradezco que se haya contado acá para poder hacerlo nosotros, y haber podido representar a Fabián, sólo eso ya me dio muchísimas satisfacciones.

P- ¿Qué es lo más atractivo que tiene la serie?

R- “El Jardín de Bronce” es una combinación de atmósferas que se van generando todo el tiempo y que van cambiando de aspecto. Eso hace que el espectador, que le gusta armar ese rompecabezas tan atractivo, se sienta involucrado no sólo desde lo que va pasando en la trama sino desde eso que a uno no le llega de manera tan primaria. Esas situaciones que escapan al conocimiento de Fabián y de quienes lo van acompañando. En ese sentido, creo que junto a los espectadores vamos a hacer un viaje realmente muy importante.


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