Jóvenes e independientes

Por Redacción

La juventud es casi la constante de la categoría de Mejor Actriz de reparto este año. Cuatro de sus nominadas, Cloe Sevigny, Samantha Morton, Angelina Jolie y Toni Collette no llegan a los 30 años. La única «veterana» a los 40 es Catherine Keener.

Si Hilary Swank convenció a la crítica con su trabajo de joven confundida con su identidad sexual, Cloe Sevigny, de 25 años, también dejó su huella como amante de la protagonista que prefiere ignorar que también era una mujer en «Los muchachos no lloran».

La carrera de Sevigny está únicamente relacionada hasta ahora con el cine independiente y filmes transgresores como «Kids».

La actriz británica Samantha Morton, de 22 años, interpreta a Hattie, la joven muda que se enamora del músico de jazz Emmet Ray en «Sweet and Lowdown» la falsa biografía dirigida por Woody Allen. Su candidatura a los Oscar es la sexta que recibe un actor por interpretar un personaje mudo en la era del cine sonoro. Sus predecesores son Jane Wyman («Johnny Belinda»), Alan Arkin («The heart is a lonely hunter»), sir John Mills («La hija de Ryan «), Holly Hunter («La lección de piano») y Marlee Matlin («Te amaré en silencio»), la única realmente incapacitada para hablar en la vida real.

Angelina Jolie, la nominada con más posibilidades por su talento y la simpatía que hacia ella tiene Hollywood, continuó con la tradición artística de su padre, el actor Jon Voight, con su candidatura al Oscar por su trabajo en «Inocencia interrumpida».

Jolie, de 24 años, nunca había sido candidata a un Oscar, pero su carrera como actriz la hizo ganar hasta la fecha tres Globos de Oro.

En la película Jolie interpreta el papel de Lisa, una paciente de una institución psiquiátrica en la adaptación de las memorias de la escritora Susanna Kaysen.

Con «Sexto sentido», un filme de misterio, Toni Collette consiguió su candidatura interpretando a una madre soltera que lidia con lo terrenal, aterrada ante la angustia que domina a su único hijo.

Esta actriz de 27 años se dio a conocer en Hollywood gracias a la película australiana «El casamiento de Muriel». Su filmografía incluye los títulos «Emma» y «Velvet Goldmine».

Catherine Keener dejó de ser la reina del cine independiente al debutar como aspirante en los Oscar con su candidatura como mejor actriz por «¿Quieres ser John Malkovich?». El éxito le llegó gracias al papel de joven demasiado creída de si misma que mantiene a raya los avances amorosos de su compañero de trabajo mientras cobra por entrar en el cerebro de John Malkovich.

Su filmografía está llena de títulos independientes y es considerada la musa del realizador Tom Dicillo, con el que trabajó en todas sus producciones, desde «Johnny Suede» hasta «Living in Oblivion. (EFE/AR).

Una pelea dura en la que sobresale Kevin Spacey

Dura será este año la competencia entre los nominados a Mejor Actor Principal. Y aunque Kevin Spacey sea tanto el favorito de los críticos y del público, enfrente tiene el talento de Sean Penn y Denzel Washington, la experiencia de Richard Farnsworth y el correcto trabajo del ascendente Russell Crowe.

No caben dudas de que el último año fue uno de los más exitosos en la carrera de Kevin Spacey. El actor fue aclamado sobre los escenarios de Broadway y además recibió una serie de nominaciones prestigiosas por su papel en «Belleza Americana», incluyendo una al codiciado Oscar. Con gran talento actoral, Spacey encarna a un hombre sumamente infeliz que decide cambiar el rumbo de su vida. Esto desencadena una serie de consecuencias en su grupo familiar, que terminan muy mal.

Criado en el sur de California, Spacey mostró su talento desde la secundaria. Durante varios años se desempeñó como comediante y trabajó en varias obras teatrales hasta que Mike Nichols le ofreció su primer trabajo en cine, en las películas «Heartburn» y «Secretaria ejecutiva». Sin embargo, la fama le llegó gracias a la miniserie para televisión «Wiseguy». A partir de ese momento, el rostro de Spacey comenzó a aparecer en una serie de películas, entre ellas «Los sospechosos de siempre», por la cual fue premiado con un Oscar a la mejor actuación de reparto, «Pecados capitales» , «L.A. al desnudo» y «Medianoche en el jardín del bien y del mal».

Considerado uno de los «niños terribles» de Hollywood Sean Penn es tan conocido en el mundo del cine por sus excelentes trabajos como por sus peleas con la prensa. El que supo ser el marido de Madonna no es un novato en esta categoría ya que fue nominado anterior mente por su trabajo en «Mientras estés conmigo». Ahora vuelve a tener un oportunidad por su protagónico «Sweet and Lowdown», el último filme de Woody Allen, donde interpreta a un excéntrico músico de jazz, genio de la guitarra, considerado una de las mayores celebridades del género en los años «30. Aunque una de las contras que tendrá Penn para llevarse la estatuilla es que la película no tuvo un buen recibimiento en los Estados Unidos.

Desde los inicios de su carrera, Denzel Washington se caracterizó por sus papeles comprometidos. Prueba de esto es su último trabajo en el filme biográfico «El Huracán», en el que encarna al ex boxeador Rubin «Huracán» Carter. Su personificación del ex deportista condenado a cadena perpetua por un crimen que no cometió le significó una nominación al Oscar en la categoría de mejor actor, además del premio Globo de Oro a la mejor actuación dramática. Washington llamó la atención de la crítica especializada por primera vez con su interpretación del activista sudafricano Biko, en el filme de 1987, «Cry Freedom». En 1989 fue premiado con un Oscar como mejor actor de reparto por su actuación en «Glory».

El nombre de Russell Crowe puede resultar algo desconocido para aquellos que no han seguido de cerca sus pasos como actor. Sin embargo, su nominación al Oscar, por «El Informante», lo catapultó a la primera plana internacional. Crowe, nacido en Nueva Zelanda, lanzó su carrera hace más de una década, sin embargo, no fue sino hasta su aparición en «L.A. al desnudo» que su nombre comenzó a figurar entre los actores del momento en Hollywood.

Por lejos, Richard Farnsworth es el más veterano de los nominados al Oscar como mejor actor protagónico este año, aunque eso no es garantía de estatuilla. A sus 79 años, Farnsworth espera tener suerte con su interpretación de Alvin Straight en «The Straight Story», película basada una de esas conmovedoras historias de la vida real que tanta simpatía producen en Hollywood. Encarna a Straight, padre de una joven con una discapacidad mental, que emprendió viaje desde Iowa hasta Winsconsin, para acompañar a su hermano enfermo, con el que no tenía contacto desde hacía diez años.(DPA/EFE/AR)


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