“Justicia para las mascotas”
Por este medio felicito a Marcela Blanco por la protección brindada a un maltratado perrito y por la denuncia efectuada. Por ello, también elogio a la Justicia Penal de Roca por haber hecho lugar a la denuncia y actuado en consecuencia. En Neuquén estas cuestiones no interesan. En abril del 2013, una o dos vecinas en pleno centro de la capital –Carlos H. Rodríguez al 600– envenenaron con fosforado a cerca de diez gatitos, algunos con dueño, otros sin él, a los que otra señora y yo asistíamos. En esa masacre cayó mi pobre gato –castrado–, que no producía conflictos con nadie. Quisimos realizar la denuncia en la Policía, pero no la aceptaron. Acudimos a la Defensoría, con firmas de muchos vecinos del barrio, pero como la parte acusada no asistió todo quedó en la nada. Zoonosis se preocupó al comienzo pero nos pedía la denuncia y las sociedades protectoras no nos orientaban acerca de adónde teníamos que dirigirnos. Comprendo que puede haber personas a las que no les agraden los felinos por distintos motivos, pero eso no justifica una matanza semejante. Estimo que esas personas padecen algún problema psiquiátrico que las lleva a realizar ese procedimiento en aras de una supuesta “higiene ambiental”. Ojalá algún día podamos revertir esta situación, ya que no es la única vez que ocurre con estas personas. Me interesaría conocer cuáles fueron los pasos que realizó Marcela para lograr justicia por ese perrito, porque nosotros todavía lloramos a nuestro querido gatito y al resto que asistíamos y no hemos podido lograr una solución. Reitero mi felicitación por la generosidad y valentía de Marcela y por la sentencia de la Fiscalía de Roca, que sienta precedente. Marta Ester Ramos DNI 4.761.190 Neuquén
Marta Ester Ramos DNI 4.761.190 Neuquén
Por este medio felicito a Marcela Blanco por la protección brindada a un maltratado perrito y por la denuncia efectuada. Por ello, también elogio a la Justicia Penal de Roca por haber hecho lugar a la denuncia y actuado en consecuencia. En Neuquén estas cuestiones no interesan. En abril del 2013, una o dos vecinas en pleno centro de la capital –Carlos H. Rodríguez al 600– envenenaron con fosforado a cerca de diez gatitos, algunos con dueño, otros sin él, a los que otra señora y yo asistíamos. En esa masacre cayó mi pobre gato –castrado–, que no producía conflictos con nadie. Quisimos realizar la denuncia en la Policía, pero no la aceptaron. Acudimos a la Defensoría, con firmas de muchos vecinos del barrio, pero como la parte acusada no asistió todo quedó en la nada. Zoonosis se preocupó al comienzo pero nos pedía la denuncia y las sociedades protectoras no nos orientaban acerca de adónde teníamos que dirigirnos. Comprendo que puede haber personas a las que no les agraden los felinos por distintos motivos, pero eso no justifica una matanza semejante. Estimo que esas personas padecen algún problema psiquiátrico que las lleva a realizar ese procedimiento en aras de una supuesta “higiene ambiental”. Ojalá algún día podamos revertir esta situación, ya que no es la única vez que ocurre con estas personas. Me interesaría conocer cuáles fueron los pasos que realizó Marcela para lograr justicia por ese perrito, porque nosotros todavía lloramos a nuestro querido gatito y al resto que asistíamos y no hemos podido lograr una solución. Reitero mi felicitación por la generosidad y valentía de Marcela y por la sentencia de la Fiscalía de Roca, que sienta precedente. Marta Ester Ramos DNI 4.761.190 Neuquén
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar