Una familia recibió una descarga eléctrica en una playa del Nahuel Huapi

Primero fue una nena de 5 años, y luego el padre y la madre, al intentar rescatarla. Sufrieron quemaduras en los pies y piernas. Ocurrió en el kilómetro 4,700 de Bustillo.

Una familia recibió una descarga eléctrica en una playa del Nahuel Huapi

Tres caños con cables anexados en la parte inferior ingresan a las aguas del lago Nahuel Huapi en el kilómetro 4,700, en una zona donde un cartel indica “acceso a playa pública”. Allí semanas atrás una familia de turistas, recibió una descarga eléctrica que por fortuna no significó lesiones graves, pero activó una señal de alarma sobre la regulación de las bombas de agua electrificadas en los lagos.

La familia Negro, proveniente de Quilmes, el 28 de enero fue víctima de una mala conexión eléctrica que ingresaba al agua del lago. Según relató Juan Manuel, el padre de familia, se encontraban en la costa con su hija de 5 años y su esposa, cuando el grito desesperado de la niña los alertó. El hombre fue a socorrer a la menor y “literalmente quedamos pegados a los caños de agua que ingresan al lago, sufriendo las descargas, mi señora intentó socorrerme y recibió una descarga al tocarme. Empezó a gritar ayuda y se acercó gente que estaba ahí, pensé que me moría, fue un momento horrible”, relató. La descarga se interrumpió y los tres pudieron salir a salvo del agua.

Juan Manuel sufrió quemaduras en los pies y piernas producto de las descargas. También su hija y su esposa. Un hombre de un apart hotel de las inmediaciones se presentó y dijo que uno de los cables era de una bomba eléctrica. Desde allí los afectados llamaron a Protección Civil para dar aviso de lo ocurrido.

El hecho sucedió en el kilómetro 4,700 a escasos 30 metros de las escaleras que ascienden al cartel de “playa pública”, una zona de acceso al lago pero que no tiene servicio de guardavidas.

Patricia Díaz, subsecretaria de Protección Civil municipal, precisó a “DeBariloche” que “la respuesta fue inmediata y se resolvió el problema”. Se dio intervención a la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) y a las 22:17 esa entidad constató que existía “tensión en un caño”, se intentó ubicar al propietario de la bomba de agua pero no se dio con él y a la mañana siguiente, a las 8:20 los operarios de la CEB ya trabajaban en el lugar. Para las 10 se solucionó el inconveniente que generó la descarga.

Díaz precisó que Protección Civil no tiene facultad dentro del lago pero aún así “a partir de este caso iniciamos una tarea de relevar estas instalaciones en las playas habilitadas junto con la CEB y la Dirección de Obras Particulares como una forma de prevenir”.

El problema de la jurisdicción vuelve a surgir en este caso porque no hay precisiones respecto de quién habilita y quién debe controlar los bombeos de agua para emprendimientos privados y juntas vecinales mediante un sistema de electrificación.

El Departamento Provincial de Aguas es responsable de la habilitación de sistemas de bombeo de agua desde los lagos pero solo controla “la captación de agua y la extracción que se realiza porque tiene un costo”, precisaron desde el organismo que señaló que no es parte de sus funciones controlar cómo está hecha la conexión y sugirieron que ese punto era responsabilidad de que coloca el sistema de bombeo.

El Parque Nacional Nahuel Huapi es otro actor en la jurisdicción del lago pero según explicaron fuentes de esa dependencia “solo toma conocimiento de la instalación de caños cuando lo notifica el DPA” y tiene intervención si se debe autorizar una obra para la concreción de la toma de agua.

La CEB también descartó su responsabilidad al precisar que “no tiene jurisdicción sobre las costas” y que en el caso puntual de la familia afectada, prestó colaboración ante el pedido de Protección Civil y para evitar mayores riesgos.

Un antecedente en Villa Tacul

En mayo pasado, “DeBariloche” denunció el caso de una playa pública de Villa Tacul donde un cartel advertía “Peligro de electrocución. Bombas sumergibles. No bañarse”. El cartel había sido colocado por una hostería que tomaba agua por bombeo del lago Nahuel Huapi.

Ese sector pertenece al Parque Municipal Llao Llao que solo podría intervenir con el cableado que atravesaba la playa. Una vez en el agua el caso derivó al Parque Nacional Nahuel Huapi desde donde señalaron que podría ser un cartel para “disuadir intrusos”.

El organismo nacional confirmó allí que realizaba un relevamiento de las bombas y muelles para detectar irregularidades. Pasaron ocho meses y se desconoce el resultado de ese relevamiento, que ahora también promete realizar la municipalidad.

“A partir de este caso iniciamos una tarea de relevar estas instalaciones de bombas de agua en las playas habilitadas”.

Patricia Díaz, subsecretaria de Protección Civil.

Datos

“A partir de este caso iniciamos una tarea de relevar estas instalaciones de bombas de agua en las playas habilitadas”.

El cartel, atornillado en los vestigios de un árbol, mete miedo en medio del paraíso. En una playa de Villa Tacul, en el corazón del parque municipal Llao Llao, los cables de electricidad bajan junto a media docena de caños de toma de agua desde dos propiedades y se sumergen en el Nahuel Huapi. “Peligro de electrocución. Bombas sumergibles. No bañarse”.

Como en muchos sitios de Bariloche, las jurisdicciones se confunden. La tierra donde se levanta una hostería y una casa es efectivamente municipal, pero el lago y su orilla pertenecen a Parques Nacionales.

Este portal recorrió la pequeña bahía rodeada de peñones y morros junto a guardaparques municipales. “Si estas bombas constituyen un riesgo no puede estar permitidas. Este es un paso público, como todas las costas”, dijo el capataz del parque, Alfredo Chaves.

Parques Nacionales trabaja en un relevamiento de bombas y muelles.
Chino Leiva

“Si hay peligro de que alguien se electrocute no estarían respetando las medidas de seguridad”, dijo el intendente del parque nacional Nahuel Huapi, Damián Mujica. “Es curioso -añadió- porque si hay una bomba y la acompaña ese cartel, es una forma de avisar que está mal instalada”.

DeBariloche intentó conseguir la palabra de los dueños de la hostería Millaqueo, pero en el lugar no había nadie. En esta época del año, cuando la actividad turística llega a su mínima expresión, muchos optan por tomarse un descanso.

Es difícil de imaginar que una hostería ubicada frente al lago más famoso de Argentina tenga su orilla electrificada. Más bien, pareciera que el cartel, que luce nuevo, casi recién instalado, persigue la oculta intención de alejar a los que buscan esa playa sin ser huésped.

Lo mismo supone Mujica: el cartel puede actuar de disuasivo para “intrusos”.

Chaves planteó que, aunque la bomba ni signifique un riesgo en el agua, el tendido de cables a través de la playa representa un peligro en sí mismo porque la acción de roedores podrían dejar los conductos al desnudo y entonces sí transformarse en un riesgo para cualquiera que se acerque.

El cartel es elocuente.
Chino Leiva

La hostería tiene un largo muelle que avanza sobre el lago y que corre paralelo al de la propiedad vecina: una enorme casa que, según lo que saben los guardaparques, pertenece a la familia Götz, cuyos integrantes son accionistas de la petrolera Capex, que tiene un área gasífera en Neuquén y la central térmica Agua del Cajón.

Las dos propiedades tienen tendidos sus caños de toma de agua con sus respectivos cables de alimentación eléctrica.

Mujica dijo que “de ningún modo” existe un requisito para que las bombas de agua sumergidas en el lago lleven una advertencia a los bañistas por un eventual riesgo de electrocución.

Anunció que un guardaparque inspeccionaría el lugar y constataría la situación.

Mujica dijo que esas y otras irregularidades quedarán resueltas cuando Parques complete el relevamiento de las bombas y muelles que tiene actualmente en marcha.

Recordó que varios años atrás dos chicos que nadaban en el lago Gutiérrez sufrieron un golpe eléctrico por el cable suelto de un equipo de bombeo y que Parques infraccionó a los responsables.


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