La alegría de vacunarse
Hace unos días, el país comenzó a vacunar a sus adultos mayores, atendiendo al objetivo de preservar nuestras vidas. Ayer vimos por televisión escenas tristes de ancianos en largas filas al rayo del sol esperando ser vacunados, situación generada por la desidia de los responsables.
El motivo de esta carta es compartir una realidad muy diferente. Hace una semana fuimos a vacunarnos a nuestro hospital público de San Carlos de Bariloche, siguiendo el llamado por turno a quienes nos inscribimos en la web.
No solamente encontramos una excelente organización y atención por parte del personal, sino que sentimos una gran alegría, compartida por todos; los que íbamos esperanzados a vacunarnos, los que se iban más aliviados y, sobre todo, las personas que nos atendían: el personal de guardia, las chicas que registraban nuestros datos, las enfermeras que nos aplicaban la vacuna, nos acompañaban y cuidaban hasta 10 minutos después por cualquier dificultad.
Este clima ha sido observado por todos quienes han concurrido al hospital.
No era para menos! Es un cuerpo de salud liderado por un director comprometido encarando una tarea que entusiasma y desafía: cambiar las probabilidades asociadas al índice de mortalidad de esta pandemia. No es otro el objetivo de la vacunación, mejorar las expectativas a favor de la vida!
Muchas gracias a todas las personas vinculadas a esta gesta!
Manuel Tovar
DNI 815300
Bariloche
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