La Fiesta del Sol se vivió con todo en Viedma



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Una emotiva celebración convocó a cientos de vecinos durante el fin de semana.

La gente se agolpa para ver. Los asiduos clientes de la Feria Municipal de Viedma se distraen de sus compras. La colectividad boliviana celebra la Fiesta del Sol o Inti Raymi, en honor a la máxima deidad de los incas. El lugar es invadido por las melodías del altiplano. Toca en vivo el grupo Abrapampa, de Bariloche. La gente aplaude. Se mueve al ritmo de las sucesivas canciones.

El día está nublado. Incluso llovizna por momentos. Inti ha faltado a la cita. Pero sus hijos se alegran igual y le recuerdan. El domingo es pura fiesta en Viedma.

Antiguamente, la cultura incaica tenía dos grandes fiestas: una era el Capac-Raymi o Año Nuevo; la otra era la del Inti-Raymi. En esta última -realizada cada 24 de junio en el solsticio de invierno- se recibía al sol no bien aparecía en el horizonte. Se ofrecían sacrificios y una gran fiesta que podía durar hasta tres días.

De esa manera esa cultura se aseguraba la continuidad y renovación de la vida. Así, los benéficos rayos del sol generaban abundantes cosechas y salud.

Ahora viene el turno de la danza.

El ballet América Morena de capital federal sorprende aún más al público presente.

Todos los movimientos contienen una simbología que enamora y fascina al auditorio espontáneo.

Hace frío, pero ellos bailan como si así no fuera.

Güalberto Arcequispe, presidente de la Asociación Inti Boliviano, habló con “Río Negro”. “El Inti Raymi es una fiesta muy importante para nuestra comunidad. Esta es la decimonovena edición que se realiza en Viedma”, contó.

La fiesta llega a su apogeo a la noche, en el Centro Municipal de Cultura. La sala mayor esta repleta. Hay gente que espera afuera. No hay más espacio. Pareciera que todo Viedma vino a celebrar al sol.

En el escenario se despliega todo el colorido de su cultura. El público acompaña cada parte del espectáculo. La alegría y la energía de los músicos y bailarines es parte de la atmósfera reinante.

La celebración continúa mucho después de la media noche. Para esta ocasión, la Asociación Inti Boliviano ha previsto dos días de fiesta, que terminaron el domingo.

De principio a fin, Inti ha tenido un verdadero homenaje de sus hijos.

La vigencia que se vio en estas prácticas culturales le asegura la continuidad de los ritos. (AV)


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