La milonga tendrá Color Tango en Roca
Estará el sábado, en la Asociación Española.
Eduardo Rouillet eduardorouillet@ciudad.com.ar
En 1989 Roberto Álvarez, primer bandoneón de la orquesta de Osvaldo Pugliese, formó junto a otros músicos la Orquesta Color Tango, cuyo debut se produjo con un tour de veintiséis conciertos por Holanda. Al año siguiente grabó su primer CD, “Color Tango”. Su trayectoria internacional incluye giras con Julio Bocca, Eleonora Cassano y Alberto Cortés, y presentaciones en el mundo entero. Ahora, este sábado, estarán en la Asociación Española de Roca, como protagonistas de una gran milonga de gala que comenzará a las 22. La del sábado 23 no es la primera visita de Orquesta Color Tango a la región. Ya estuvieron en Roca, en Neuquén y Junín de los Andes en años anteriores. “Color Tango, siempre fue una orquesta instrumental. Hace muy poco tiempo que tenemos a Decarre, nuestro cantor. Al principio, casi todos los organizadores pedían sólo a la orquesta porque el bailarín se distrae con el cantor. Yo respondía a nuestro representante que la voz es un instrumento más de Color Tango y tiene que ir sí o sí. Yo no le podía plantear a Londres no vas, a París sí”, cuenta Álvarez. El bandoneonista y director Roberto Álvarez –en diálogo con Río Negro– acompañó a Alberto Marino, Roberto Goyeneche, Floreal Ruiz, Alberto Hidalgo, Raúl Berón, Jorge Casal, entre otros. En 1978 fue convocado por don Osvaldo para su fila de bandoneones, y al poco tiempo, comenzó a desempeñarse como arreglador musical. “Somos una de las orquestas preferidas por su estilo, porque mantenemos una línea. Así nos eligen mucho afuera también y cuando visitamos un país por primera vez, la mayoría de los que van a escucharnos ya nos conoce por los discos. Es una pequeña ventaja que tenemos en tantos años de actividad.” –Podríamos citar una época de Carlos Di Sarli, de Aníbal Troilo, de Juan D’Arienzo, de Astor Piazzolla y tantos nombres que le han dado un color particular al tango. ¿Cuál es el de tu orquesta? –Nosotros somos una rama auténtica de Osvaldo Pugliese. Estuve once años con él y seguimos su estilo a muerte, sin darnos cuenta que vamos buscando una identidad propia, pero con esa base riquísima que no se puede perder. Y sigue completamente viva en el mundo. A Pugliese, le faltó ver que había sido redescubierto, más que nada, en las milongas. Porque en los tiempos de oro del tango, tenía una barra increíble de seguidores, pero los número uno eran Troilo y D’Arienzo. Hoy, las bailarines buscan un poco más la riqueza del baile, y Pugliese es una orquesta completa. Tiene su parte romántica, agresiva, un ritmo sostenido que decrece, luego aumenta, siempre una variante que posibilita el lucimiento de quien baila. Color Tango es la continuidad de don Osvaldo con arreglos propios y desgrabaciones de sus discos, siempre con el estilo del maestro.