“La ropa deportiva se me gastó y las zapatillas tienen agujeros”
A la comunidad de Cinco Saltos Tengo 55 años y soy una hija de esta ciudad. En estos momentos soy víctima de la burocracia de estos gobiernos para los que a los 35 años sos una persona no apta para ser merecedora de un trabajo hasta que llegue el anhelado momento de jubilarse dignamente. Quiero refrescar la memoria de empresarios, políticos, gobernantes, vecinos, periodistas y ex compañeros de trabajo y del atletismo. ¿Cómo se olvidan de una persona que durante ocho años representó a esta ciudad a nivel local, provincial, nacional, sudamericano y casi mundial? El 19 de agosto de 2002 comencé mis pasos en el atletismo, actividad que me ayudó a mejorar mi calidad de vida y la salud y lo más importante para mí: la cosecha de amistades. Me federé para participar en competencias nacionales, sudamericanas y mundiales. Viajé a Uruguay y Brasil y en nuestro país a Rosario, Olavarría, Mina Clavero y Malargüe, entre otras. De todos los eventos que realicé, en el 99,9% me hice cargo de todos los gastos y agradezco a aquellos de quienes ocasionalmente recibí alguna ayuda. Con respecto al mundial, no lo pude concretar porque a dos meses de su realización no conseguí hospedaje y nadie se me acercó para saber cómo estaba o si necesitaba algo, ni siquiera ayuda para entrenar. En ese momento era integrante de la escuela de atletismo de alto rendimiento “Jorge Plaza”, donde había un integrante con muchos conocimientos de la disciplina que podía prepararme atléticamente. También había políticos que se jactaban de haber sido los gestores de dicha escuela. Nadie se interesó en mí. Pueblo de Cinco Saltos, ¿se han preguntado qué fue de la vida de Celia Salazar, a la que en verano se la veía a las 6 de la mañana yendo a entrenar a la banquina, a las bardas, y en invierno al puente Cinco Saltos-Centenario o hasta Centenario? La que no se ve más en la televisión, en los diarios locales o regionales, la que los lunes después de una carrera estaba en la radio contando sus experiencias del domingo. Nadie, absolutamente nadie, se acercó para saber qué había pasado, si estaba inválida o cuál era el motivo de mi ausencia. Si les interesa saber, es porque no tengo trabajo, la ropa deportiva se me gastó y las zapatillas están con un par de agujeros y sólo las puedo usar para ir alguna vez a hacer algo de entrenamiento. Pero no me da vergüenza ir a competir con agujeros, lo hice en la corrida de Cipolletti y Roca, porque cuando uno lo hace con el corazón y con pasión no hay impedimentos, pero también debo cuidar mi integridad física. Así como yo han sucumbido tantos atletas de distintas disciplinas por falta de ayuda económica y humana… He enviado muchos currículum vitae pero mi edad es el gran detonante, no importa si sos honesta y la experiencia no cuenta. Siempre trabajé en la parte administrativa, de cajera, y durante nueve años me hice cargo de un negocio minorista. Obtuve muchos conocimientos de atletismo y estoy capacitada para aprender otros trabajos. Hará aproximadamente un mes fui a ver a nuestra intendenta, la Sra. Patricia Etcheverry, para exponer mi situación. También se encontraba la Srta. Alejandra Rossi. Como no le disparo al trabajo, comencé a confeccionar remeras y buzos. La Sra. Etcheverry me pidió que le llevara una muestra del trabajo y me dijo que cualquier cosa me avisaría. Señora intendenta, no estoy pidiendo un cheque ni un sueldo de privilegio, sólo un trabajo digno con una remuneración que me permita solventar los gastos que conlleva una vida digna. Espero que mi currículum vitae no muera en un cajón de su escritorio o en un cesto de papeles. Celia Salazar, DNI 11.612.426 – Cinco Saltos
Celia Salazar, DNI 11.612.426 – Cinco Saltos
A la comunidad de Cinco Saltos Tengo 55 años y soy una hija de esta ciudad. En estos momentos soy víctima de la burocracia de estos gobiernos para los que a los 35 años sos una persona no apta para ser merecedora de un trabajo hasta que llegue el anhelado momento de jubilarse dignamente. Quiero refrescar la memoria de empresarios, políticos, gobernantes, vecinos, periodistas y ex compañeros de trabajo y del atletismo. ¿Cómo se olvidan de una persona que durante ocho años representó a esta ciudad a nivel local, provincial, nacional, sudamericano y casi mundial? El 19 de agosto de 2002 comencé mis pasos en el atletismo, actividad que me ayudó a mejorar mi calidad de vida y la salud y lo más importante para mí: la cosecha de amistades. Me federé para participar en competencias nacionales, sudamericanas y mundiales. Viajé a Uruguay y Brasil y en nuestro país a Rosario, Olavarría, Mina Clavero y Malargüe, entre otras. De todos los eventos que realicé, en el 99,9% me hice cargo de todos los gastos y agradezco a aquellos de quienes ocasionalmente recibí alguna ayuda. Con respecto al mundial, no lo pude concretar porque a dos meses de su realización no conseguí hospedaje y nadie se me acercó para saber cómo estaba o si necesitaba algo, ni siquiera ayuda para entrenar. En ese momento era integrante de la escuela de atletismo de alto rendimiento “Jorge Plaza”, donde había un integrante con muchos conocimientos de la disciplina que podía prepararme atléticamente. También había políticos que se jactaban de haber sido los gestores de dicha escuela. Nadie se interesó en mí. Pueblo de Cinco Saltos, ¿se han preguntado qué fue de la vida de Celia Salazar, a la que en verano se la veía a las 6 de la mañana yendo a entrenar a la banquina, a las bardas, y en invierno al puente Cinco Saltos-Centenario o hasta Centenario? La que no se ve más en la televisión, en los diarios locales o regionales, la que los lunes después de una carrera estaba en la radio contando sus experiencias del domingo. Nadie, absolutamente nadie, se acercó para saber qué había pasado, si estaba inválida o cuál era el motivo de mi ausencia. Si les interesa saber, es porque no tengo trabajo, la ropa deportiva se me gastó y las zapatillas están con un par de agujeros y sólo las puedo usar para ir alguna vez a hacer algo de entrenamiento. Pero no me da vergüenza ir a competir con agujeros, lo hice en la corrida de Cipolletti y Roca, porque cuando uno lo hace con el corazón y con pasión no hay impedimentos, pero también debo cuidar mi integridad física. Así como yo han sucumbido tantos atletas de distintas disciplinas por falta de ayuda económica y humana... He enviado muchos currículum vitae pero mi edad es el gran detonante, no importa si sos honesta y la experiencia no cuenta. Siempre trabajé en la parte administrativa, de cajera, y durante nueve años me hice cargo de un negocio minorista. Obtuve muchos conocimientos de atletismo y estoy capacitada para aprender otros trabajos. Hará aproximadamente un mes fui a ver a nuestra intendenta, la Sra. Patricia Etcheverry, para exponer mi situación. También se encontraba la Srta. Alejandra Rossi. Como no le disparo al trabajo, comencé a confeccionar remeras y buzos. La Sra. Etcheverry me pidió que le llevara una muestra del trabajo y me dijo que cualquier cosa me avisaría. Señora intendenta, no estoy pidiendo un cheque ni un sueldo de privilegio, sólo un trabajo digno con una remuneración que me permita solventar los gastos que conlleva una vida digna. Espero que mi currículum vitae no muera en un cajón de su escritorio o en un cesto de papeles. Celia Salazar, DNI 11.612.426 - Cinco Saltos
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