La tinta que llegó a todo el país

Por Redacción

En la tevé, el legado de caloi también es enorme. Como creador del programa televisivo “Caloi en su tinta”, un ciclo dedicado a la divulgación de cortometrajes artísticos de animación e historietas, Caloi demostró que la televisión podía ser un instrumento pedagógico. El elogiado programa se emitió por 10 años, desde 1990 en la pantalla estatal, pasó un tiempo por un canal de cable y regresó al 7 en 2005, “lo que era nuestra ambición, porque pese a sus dificultades organizativas llega a todo el país”, dijo él. En una entrevista con Télam lo ejemplificó así: “Una vez visité a mi hija en Humahuaca y vimos una borrachería inmunda, menos que un rancho a la orilla de un puente que se llamaba Caloi. Entramos, le preguntamos al dueño y nos contó que le puso ese nombre por la insistencia de su hermano menor, ‘antes era más largo el nombre’, nos aclaró, la parte que está borrada (por el tiempo -añadió el dibujante entre risas-) decía ‘en su tinta’”. Ese programa incluía efectos especiales que vinculaba los filmes con otras disciplinas como la pintura, la foto, la escultura y el diseño gráfico y logró que no hubiera ningún tipo de corte en la media hora que duraba el programa, ordenado por tema o por el tratamiento plástico de las películas. Operas animadas como “Rigoletto”, de Giuseppe Verdi, “La flauta mágica”, de Mozart o “Turandot”, de Puccini llegaron a todo el país interpretadas por dibujos y muñecos animados; así como “Wallace & Gromitt” o cine de animación local y regional realizados por grandes creadores a los que los medios de comunicación masiva no les prestaban atención. Prueba de su amor por la animación es también la película “Anima Buenos Aires” que se estrenó la semana pasada en los cines de Buenos Aires.