La trayectoria de Ricardo Darín se lleva el Premio Donostia
Ricardo Darín enamoró a la cámara ya desde niño. No sumaba ni diez años cuando debutó en la televisión y, desde entonces, su mirada líquida y un talento fuera de dudas lo han llevado a protagonizar algunos de los títulos esenciales de la cinematografía de su país.
Ayer, el Festival de San Sebastián rindió homenaje a uno de sus intérpretes más queridos entregándole el Premio Donostia a toda su trayectoria. Por primera vez, el certamen donde presentó “El secreto de sus ojos”, que luego se llevaría el Oscar, y que lo coronó con la Concha de Plata por su papel en la española “Truman” –ex aequo con Javier Cámara– distingue con este galardón a un actor sudamericano. Y con ello, al segundo latino tras el puertorriqueño Benicio del Toro.
Según confesó Darín en una abarrotada rueda de prensa, “ésta es el tipo de situación que obliga a mirar un poco hacia atrás”, cosa que normalmente no hace. “No soy muy amigo de hacer revisiones históricas”, explicó, “pero uno se encuentra con muchísima gente e ineludiblemente va recordando sensaciones, abrazos, amores y es muy lindo”.
Lejos de estancarse en el papel de galán despistado y soñador, el actor que en enero cumplió 60 años ha sido padre de una adolescente intersexual en “XXY”, ladrón en “El baile de la victoria”, abogado sin licencia en “Carancho” o sacerdote en “Elefante blanco”.
En su opinión, la parte más creativa o artesanal de su trabajo como intérprete es la “sensación vertiginosa” de aproximarse a un personaje, sin saber muy bien hacia dónde le llevará. Eso sí, “los actores no nos soportamos, nos gustan otros”, ironizó en una jocosa rueda de prensa.
El premio corona una estrecha relación de Darín con el festival donostiarra, quien ya parte del jurado oficial (2012) y hasta ganó la Concha de Plata al mejor actor por “Truman” (2015).
Datos
- El premio corona una estrecha relación de Darín con el festival donostiarra, quien ya parte del jurado oficial (2012) y hasta ganó la Concha de Plata al mejor actor por “Truman” (2015).
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