Las Pelotas, más rock

El vocalista Germán Daffunchio dialogó con “Río Negro” sobre el último disco de la banda, “Cerca de las nubes”, que presentará mañana junto con sus temas clásicos en Cipolletti. También recordó a Alejandro Sokol con profundo afecto.

Por Redacción

“Teniendo más de todo

cuánto te dura estar feliz

viviendo sólo fantasías,

fantasías…”

La estrofa no forma parte del corte del disco (el elegido para eso fue “Escondido bajo el brazo”). Tampoco se trata del tema que lleva el nombre de la última placa de la banda: “Cerca de las nubes”. Estas palabras suenan en “Más de todo”, una más de las doce canciones que seleccionaron los integrantes de Las Pelotas para vestir su última propuesta discográfica. Aunque, como cada uno de sus temas, sintetiza su mirada del mundo, las emociones y las ideas y las percepciones que siembra la vida en estos artistas.

Sobre la base de un camino recorrido y compartido (quince discos pueden contar una parte), Germán Daffunchio (guitarra y voz), Gabriela Martínez (bajo y voz), Gustavo Jove (batería), Tomás Sussmann (guitarra), Sebastián Schachtel (teclados) y Alejandro Gómez (vientos y percusión) siguen sumando música a la historia del rock nacional.

En una charla telefónica con “Río Negro”, Germán Daffunchio adelanta que “el disco suena exactamente como queríamos que sonara, porque tuvimos todo el tiempo para poder hacerlo –se apartaron durante varios días del mundo y se encerraron en el estudio Los Ángeles que la banda tiene en Nono, Córdoba–. Tiene una gran variedad de propuestas sonoras que reflejan la identidad de la banda –reflexiona el vocalista–, nuestra búsqueda en el estudio por renovarnos y no repetirnos, por encontrar algo en cada tema que sea sensible, fresco y no impostado. Cada canción es un universo diferente y a la vez se escucha una unidad conceptual en la sonoridad general”.

–¿Cuáles son ahora los “temas” de la banda?

–A través de todos los discos, las cosas que nos interesan son más o menos las mismas, siempre es buscar qué decir desde tu lugar. Es un trabajo profundo, intenso. Todo disco nuestro tiene una búsqueda, una identidad. Es una integridad: no son temas aislados. Es un viaje completo (se ríe).

–¿Se encuentran hoy de otro modo para componer?

–Siempre es una búsqueda distinta tratar de probar otras cosas. Hicimos un trabajo muy interesante. Fue un laburo en poco tiempo, muy intenso. Tuvo un grado de intensidad artística muy hermoso. Nos da mucha felicidad poder hacerlo y se siente en el disco la convivencia.

–Con tantos años de estar juntos, ¿cómo sostienen los víncu- los?

–Los vínculos no tienen que ver con el éxito. Nosotros nos apoyamos mucho, creemos en lo grupal aunque cada uno tenga su individualidad y aporte lo suyo. La convivencia de años es como una escalera: a medida que vas subiendo te encontrás con cosas distintas. Como en nuestro caso somos amigos, hemos trabajado sobre esas cosas y siempre prevalecen la relación y el arte sobre toda la otra estupidez.

–¿Los discos pueden sintetizar las etapas de cada banda?

–Siempre pienso que el día final, cuando me toque partir, el último día, si pongo el primer disco de Sumo en adelante tengo toda mi vida frente a los ojos. Verdaderamente es así.

–Son rituales intensos los que se viven en recitales de Las Pelotas…

–Es casi como una misa. Hay como una comunión muy fuerte con la gente. Es algo muy hermoso y siempre queda más energía para transferir. El asunto, en nuestro caso, fue decir cosas y ver cómo decirlas. Laburamos mucho a nivel compositivo y nos preocupamos por el “qué decir”. Hay artistas que sólo buscan rimas o hacer canciones de amor. Eso tiene más que ver con la demagogia, ¿no? Una palabra puede modificar una vida. Eso me consta como artista. Hay mil anécdotas de gente que estaba enferma y se recuperó a partir de escuchar discos. Entonces es una responsabilidad y queremos ser consecuentes con lo que sentimos.

–Si bien este disco es reciente, ¿tienen ya otros proyectos?

–Creo que la vida se sostiene por los proyectos. Es nuestro laburo y siempre estamos pensando en tocar en algún lugar. Es parte de nuestra vida. Cuando no tocamos estamos mirando en dónde tocar y cuando terminamos un disco estamos pensando en el siguiente. Es arte y es muy lindo estar en contacto con esto.

paula gingins


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