Las principales causas de corrupción, sin jueces

Es por reubicación de los magistrados que las investigan. Vacantes en juzgados capitalinos.



NEUQUEN (AN)- Algunas de las investigaciones de presuntos hechos de corrupción se quedarán sin juez. Es una de las consecuencias que producirá el ascenso de cuatro de los seis jueces de Instrucción que trabajan en esta capital, y que por decisión del Tribunal Superior de Justicia fueron designados fiscales de Cámara y defensores de Cámara.

En general el movimiento de estos expedientes fue lento desde su origen, en algunos casos por planteos de la defensa, en otros por recusaciones o excusaciones, y también por la naturaleza misma de las causas: investigar un hecho de corrupción es complejo, más cuando no se tienen todas las herramientas necesarias. Ahora aparece un motivo más para que el trámite pierda fluidez.

El 30 de diciembre pasado, el TSJ designó en un acuerdo extraordinario a cuatro nuevos fiscales de Cámara y cuatro nuevos defensores de Cámara, en consonancia con la creación de una superestructura judicial que en total demandará medio centenar de nuevos cargos de magistrados y funcionarios en toda la provincia.

De los ocho elegidos para las fiscalías y defensorías, cuatro son jueces de Instrucción (el resto son dos jueces correccionales y dos fiscales). Al dejar vacantes sus despachos, abandonarán también todas las causas que tienen en trámite. Y entre ellas, se destacan aquellas en las que se investigan presuntos hechos de corrupción.

Hasta que las vacantes sean cubiertas, quedarán en el ámbito de la capital provincial sólo dos jueces de Instrucción, que deberán subrogar a sus colegas. Y de acuerdo con algunas versiones, uno de esos dos podría ser designado camarista en los próximos meses.

La cobertura de los puestos libres demanda tiempo, porque los jueces requieren acuerdo de la Legislatura para asumir.

En cambio los fiscales y defensores de Cámara son designados directamente por el TSJ, sin control de los diputados. En el último acuerdo del año pasado, fueron nombrados fiscales de Cámara Roberto Abelleira (hasta ahora titular del juzgado 3); Santiago Terán (fiscal de Cutral Co); Rómulo Patti (juez correccional) e Ignacio Cano (fiscal de Delitos Violentos contra la Propiedad). En las defensorías, en tanto, designaron a Carlos Lardit (juez correccional); Pedro Telleriarte (titular del juzgado 4); Daniel Geloni (del juzgado 5) y José Luis Cartolano (del juzgado 6).

Todos manejaban causas en las que se investigan presuntos hechos de corrupción.

Abelleira, por ejemplo, tenía en sus manos el presunto enriquecimiento ilícito del diputado Oscar Gutiérrez; las presuntas irregularidades en la contratación de obras para la Jefatura de Policía, y el ataque a balazos contra el obrero ceramista Pedro Alveal en diciembre de 2003.

Telleriarte no maneja causas de corrupción: se excusó de intervenir como juez, porque las investigó hasta mediados del año pasado en su carácter de fiscal anticorrupción.

En el juzgado que abandona Geloni está radicada la causa de la cámara oculta que impulsó el ex diputado provincial Jorge Taylor contra el también ex legislador Osvaldo Ferreyra y el gobernador Jorge Sobisch por un presunto intento de soborno. Hace ya más de dos años que está pedida la indagatoria de Ferreyra sin que el trámite haya avanzado, porque el expediente se trabó en el TSJ. Allí se está disputando la situación de Sobisch, y el planteo podría llegar a la Corte Suprema.

Cartolano acumulaba varias investigaciones “pesadas”. Por ejemplo, el presunto enriquecimiento ilícito del ministro Luis Manganaro durante su gestión al frente del Banco de la Provincia del Neuquén; la presunta estafa con la venta de lotes en Villa La Angostura y el desmanejo de los subsidios en Centenario, una de las causas más antiguas y de las que más avances y retrocesos ha tenido y que involucra, entre otros, al ex intendente de esa localidad, Luis Castillo y el dirigente de desocupados, Héctor “Zapallito” Molina.


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