Lo mejor del blues desembarca en Neuquén
El concierto será el 14 de abril, en Brentana 46, a las 22.
NEUQUÉN (AN).- El huracán de la guitarra, Larry McCray vuelve, por segunda vez, a Neuquén para presentarse junto a la banda The Jackpots el 14 de abril. La cita es en Brentana 46 a las 22. La última vez que el músico estadounidense vino a estas tierra fue en 2010.
El excepcional guitarrista y vocalista actuará acompañado por los sesionistas Rafo Grin en guitarra y Damián Duflós en armónica, integrantes de The Jackpots, una de las bandas más activas de la zona.
El ícono del blues llega a la región en el marco de una gira que también lo llevará por Estados Unidos, Francia, Canadá e Irlanda. En la Argentina visitará, además de Neuquén. Esquel, Cutral Co, Buenos Aires y Ramos Mejía.
Las entradas para el espectáculo se pueden conseguir en la librería de Avenida Argentina 245. Los cupos son limitados y numerados.
Influenciado por Jimmy Hendrix, B.B. King, Jeff Beck o Eric Clapton, sin duda, McCray se destaca por su increíble voz y su poderío musical, además por la concepción que tiene del blues, emparentado con el rock y el jazz.
El músico criado en una pequeña granja de Magnolia, Arkansas, Estados Unidos, desde pequeño estuvo vinculado a la música ya que su familia coleccionaba discos de John Lee Hooker, Howlin’ Wolf, Jimmy Reed y Muddy Waters, entre otros.
Su padre tocaba blues con armónica y guitarra y su hermana mayor, Clara, era una excelente guitarrista y alumna de Freddie King.
Durante los 70, McCray trabajaba en la línea de ensamblaje de General Motors durante el día, mientras que en la noche compartía escenarios con músicos y bandas de blues, country, swing y jazz.
Sus esfuerzos rindieron frutos cuando se convirtió en el primer artista en firmar contrato con Pointblank Records, perteneciente al sello Virgin Records.
En 1990 debutó con el disco “Ambition”, cuyo éxito le dio la oportunidad de concentrarse sólo en la música.
El disco “Born to play the blues”, grabado en 1998, permitió que la música de McCray triunfe ante todas las audiencias, con ritmos funks simples, directos, riffs roqueros y explosivos que se mezclan con los sentidos blues e hipnóticos shuffles.
En el 2000 el blusero fundó su propio sello discográfico, Magnolia Records. Allí grabó “Believe It” que fue el puntapié inicial para continuar grabando su propio material.