Los desafíos de Bachelet
La nueva presidenta de Chile inicia un nuevo período de gobierno con promesa de profundas reformas en materia de educación, economía y política.
EL MUNDO
La líder socialista Michelle Bachelet asume este martes la Presidencia de Chile para los próximos cuatro años, en su retorno al poder después de un primer periodo (2006-2010), prometiendo liderar profundas reformas educacionales, económicas y políticas.
Tras permanecer al frente de la Oficina ONU-Mujer y radicarse en Nueva York por cerca de tres años, Bachelet regresó a Chile hace un año para encabezar su campaña electoral, que ganó en diciembre a la derechista Evelyn Matthei, con un 62% de los votos.
Con una extensa campaña política, que incluyó su triunfo en las primarias internas de la centro izquierda, Bachelet se impuso tras prometer una profunda reforma de la educación, otra tributaria y una nueva Constitución para acabar con la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
En educación, Bachelet prometió instaurar la gratuidad a nivel universitario en seis años y acabar con el lucro en colegios privados que reciben subvención del Estado, donde estudian la mayoría de los escolares chilenos, y que se han convertido en una ingente fuente de recursos para sus dueños.
La gratuidad universal y el fin al lucro son dos de los mayores reclamos que estudiantes chilenos han exigido en las multitudinarias protestas callejeras que se iniciaron en 2011.
Por ahora, los estudiantes miran con desconfianza las promesas de Bachelet y han anunciado que seguirán sus protestas.
Para financiar la reforma educativa, Bachelet planteó una ambiciosa reforma tributaria que busca recaudar unos 8.200 millones de dólares, equivalentes a 3% del PIB.
La líder socialista propuso también una nueva Constitución, que acabe con la impuesta en 1980 por la dictadura, contenedora aún según ella de importantes “cerrojos” antidemocráticos.
Los principales son un sistema electoral que equipara de manera forzada la representación de las minorías, y las leyes orgánicas constitucionales que necesitan quórums elevadísimos para ser cambiadas.
Las reformas políticas incluyen además un cambio en el régimen y la duración del período presidencial, que actualmente se extiende por cuatro años sin posibilidad de reelección inmediata, y restituir el voto de los chilenos que viven fuera del país.
“Yo no digo que la Constitución resuelva todo, pero da un marco”, dijo Bachelet antes de resultar electa.
Pediatra, separada y madre de tres hijos, Bachelet (62 años) se convirtió en 2006 en la primera mujer en ocupar la Presidencia de Chile y ahora es también la primera en resultar reelecta.
Para sus primeros 100 días de Gobierno, Bachelet se impuso concretar 50 medidas que tracen el camino para lograr sus reformas y que den una señal clara de su voluntad a la ciudadanía.
En el Congreso, cuenta con las mayorías necesarias para aprobar la reforma tributaria, pero necesitará forjar alianzas con la oposición e independientes para aprobar la reforma educativa y de la Constitución.
Analistas creen que podría obtener con facilidad los votos para materializar sus cambios en educación, pero ven más complejo que alcance consensos en materia constitucional, ya que se requieren altísimos quórums.
A nivel interno, Bachelet deberá enfrentar las divergencias que ya se observan en la amplia coalición política que la apoya, que incluye a democristianos, socialistas y comunistas.
Por primera vez en los últimos 40 años, el Partido comunista formará parte del gobierno, tras la designación por parte de Bachelet de una comunista en su gabinete como ministra de la Mujer.
Fuente AFP
EL MUNDO
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