Los riesgos de los ríos y lagos de la región lacustre
Los hermosos lagos y ríos de la región lacustre se pueden convertir en una trampa si no se cumplen con las normas se seguridad para la navegación. Esta temporada, la Prefectura ha puesto en marcha un control estricto para prevenir los accidentes náuticos que suelen ocurrir en cada temporada debido a la cantidad de turistas que llegan a la cuenca lacustre y fluvial.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Una excursión de pesca o paseo por un lago y el descenso (rafting) por los ríos de la región pueden resultar experiencias agradables e inolvidables, pero también traumáticas o desgraciadas si no se cumplen con las reglas de seguridad para la navegación.
Durante el 2000 la Prefectura intervino en 15 incidentes de navegación y brindó asistencia a 58 personas en situación de peligro. De esa manera pudo prevenir accidentes fatales, desgraciadamente comunes en las aguas de la región. Esta temporada comenzó a distribuir folletos con recomendaciones y reglas sobre artefactos acuáticos deportivos, meteorología, buceo, comunicaciones, primeros auxilios y prevención de incendios, porque son muchos los turistas que llegan a Bariloche y su cuenca lacustre y fluvial con sus embarcaciones, dispuestos a disfrutar de la pesca u otros entretenimientos. También los residentes aprovechan las posibilidades deportivas, pero son frecuentes los accidentes que se producen.
Habitualmente, la Prefectura controla la idoneidad de los piloto, que estas cuenten con las bengalas de emergencia y otros elementos de seguridad y algún equipo de comunicación. La navegación nocturna está restringida debido al deficiente y casi nulo boyado y balizamiento.
Las dos playas de mayor concurrencia son Playa Bonita y Bahía Serena, ubicadas en los kilómetros 8 y 12,400 de la avenida Bustillo. Estos gozan de la preferencia de los residentes, pero allí no hay bañeros ni están reglamentadas las actividades porque el municipio no reguló su competencia en materia balnearia. Sin embargo, en esas playas nunca se ahogó ningún bañista.
Además del Nahuel Huapi, en la zona se encuentran entre otros los lagos Gutiérrez, Moreno, Mascardi, Martin, Guillelmo, Hess, Los Moscos y Steffen, todos con playas que son utilizadas por bañistas que desafían sus bajas temperaturas, de entre 12 y 15 grados en el verano.
Los accidentes fatales son excepcionales en los ríos y lagos y por eso causó conmoción el ocurrido el 23 de octubre de 1999 en el lago Moreno, cuando cinco jóvenes se ahogaron en la desembocadura del arroyo Casa de Piedra. Desde entonces la navegación y sus costas son controladas por Prefectura.
Algunos días los lagos parecen espejos, pero el peligro acecha en sus playas, siempre breves antes de la pendiente, y traicioneras en las desembocadura de los arroyos. En algunas épocas se forman pozos donde el agua se entibia y el baño es placentero, pero durante el deshielo los arroyos erosionan las playas y suele haber gran profundidad a metros de la costa.
Al comienzo del verano del 2000 la Prefectura realizó un sondeo con sus buzos en Playa Bonita, para establecer profundidades y distancias en toda su extensión. Desde la línea de la costa hasta 2 metros de profundidad, en el sector Este de la playa hay 9 metros de distancia, y se va ampliando hasta los 20 metros en el oeste. Después desciende hasta llegar al veril, de 5 metros de profundidad, y desde allí el declive es más pronunciado e irregular. Es la única playa sondeada y boyada, la primera por ser la más popular, para brindar seguridad a los bañistas.
El rafting en los ríos de la zona es una de las actividades más apasionantes realizadas por estudiantes en viaje de egresados. Con 55 mil pasajeros en 1999 Bariloche encabezaba la práctica deportiva en Latinoamérica, pero en el 2000 la cifra descendió a 13 mil porque Parques Nacionales puso trabas a la actividad. El 90 por ciento hacen rafting en el Limay y el resto en el río Manso, donde las dificultades y los riesgos son mayores, pero los navegantes tienen una preparación superior. Cada balsa que sale por el Limay, con contingentes de estudiantes que la abordan en Villa Llanquín o Rincón Chico, es controlada por Prefectura. Los funcionarios verifican la habilitación de la embarcación y su guía, la idoneidad de los chalecos salvavidas y la existencia y funcionamiento de los elementos de seguridad.
Los accidentes que no se olvidan
En el verano de 1998 un turista de La Plata, de 22 años, murió ahogado en el lago Roca, camino a Cascada de los Alerces. Nadaba junto a otras personas y se ahogó sin que los demás lo advirtieran.
Otra turista bonaerense, Grazia Pullía, de 55 años, en julio de 1998 perdió el equilibrio y cayó en la cascada del arroyo Grande de Quila Quina. Cuando la rescataron la mujer había muerto ahogada.
El 27 de enero de 1999 un turista mendocino murió ahogado en el Limay. Lo identificaron como Francisco Collantes, de 26 años, quien pescaba en la zona de Villa Llanquín y se lo llevó la corriente del río al perder pie y caer a las aguas.
El 12 de abril del ‘99 la Prefectura retiró del Nahuel Huapi el cuerpo sin vida de Julián Yamunao, de 23 años. Creen que se suicidó.
El 21 de octubre de 1999 un kayakista encontró un hombre ahogado en el lago Lácar, pero nunca pudieron identificarlo.
La peor tragedia ocurrió el 23 de octubre de 1999 en el lago Moreno, justo en la desembocadura del arroyo Casa de Piedra. Ese día la temperatura había superado los 29 grados y un grupo de egresados de Isidro Casanova se internaron en las aguas impulsados por el calor y las consecuencias de una broma inocente. Claudio Villafañe, César Rodríguez, Matías Flores, Pablo Maidana y Gustavo Guzmán fueron impulsados hacia las profundidades del lago por el torrente de agua que depositaba el arroyo, especialmente caudaloso por el apresurado deshielo.
Habrá un severo control
de las embarcaciones
La Prefectura Naval Bariloche tiene jurisdicción en los 39 lagos ubicados en los parques nacionales Puelo, Los Alerces y Nahuel Huapi, incluyendo sus puertos y márgenes hasta una distancia de 35 metros de la línea de más alta crecida. También controlan el río Limay desde su nacimiento hasta la desembocadura del Collón Cura, incluyendo los lagos artificiales que forman las represas Alicura y Futaleufú. Este verano el organismo está empeñado en difundir consejos para navegantes y bañistas y hará un severo control de habilitaciones y elementos de seguridad.
Los propietarios y usuarios de embarcaciones deportivas que las naves deben estar registradas y que la persona que la conduce debe estar habilitada por el organismo. Cada nave, de acuerdo con sus características, debe contar con los elementos de seguridad que establece la ordenanza marítima. La navegación nocturna no está prohibida, pero sí restringida. Los que deseen realizarla deben pedir autorización y la Prefectura evalúa en cada caso si corresponde, de acuerdo con el equipamiento que posea la nave. Aconsejan que cada nave lleve un equipo de VHF, pero en aquellas que la reglamentación no lo exige, recomiendan que sus tripulantes lleven un handy o teléfono celular para comunicaciones de emergencia.
También piden que los navegantes informen en la estación costera de la Prefectura hacia dónde se dirigen y la hora probable de arribo. Si no lo hacen, que informen a sus familiares o amigos para que ante una emergencia puedan contar con un dato cierto para iniciar la búsqueda. Dicen que algunos familiares dan la alarma sobre una desaparición, y ellos deben buscar por cientos de kilómetros de costa su incierto paradero.
Los naufragios sorprenden hasta al más avezado
Son innumerables los naufragios ocurridos en los ríos y lagos de la región, aparentemente mansos pero peligrosos. Porque es el frío de sus aguas el que sorprende al más saludable de los navegantes, lo atenaza y lo arrastra a sus honduras. Casi todos los náufragos del Huapi quedaron para siempre en su lecho.
Entre los accidentes graves y fatales que ocurrieron en la zona algunos perduran en el recuerdo de los residentes, normalmente los más temerarios a la hora de internarse en ríos y lagos.
El 19 de diciembre de 1993 dos compañeros salieron de madrugada a navegar por el Guillelmo mientras otros miembros del grupo acampaban en la costa. Poco después el bote dio una vuelta de campana y los muchachos quedaron prendidos de la borda aguardando el rescate de sus compañeros. Uno resistió, pero debió ver cómo su amigo, rendidas las fuerzas, soltó sus manos y se sumergió en forma vertiginosa.
El 24 de junio de 1995, en una madrugada con lluvia y fuertes vientos, cuatro jóvenes partieron en una canoa que poco después comenzó a hundirse. Era de madrugada y la temeridad se cobró tres víctimas. Uno de ellos alcanzó la costa a nado, pero sus tres compañeros murieron. Meses después emergieron los cuerpos de dos de ellos. El otro no apareció nunca.
Leonardo Caipillán se ahogó también de madrugada cuando navegaba en una canoa junto a dos amigos y trataban de llegar desde Playa Bonita al Puerto San Carlos. Los sobrevivientes apenas pudieron contar qué les había pasado.
En diciembre del ‘98 cuatro vecinos de Villa La Angostura pescaban en el brazo Machete del Nahuel Huapi y el gomón se dio vuelta. Juan Manuel Alvarado alcanzó la costa a nado, Ricardo Toledo se amarró al bote pero igual se ahogó, y Diego Alvarado y Agustín Zumelzu desaparecieron, y sus cuerpos nunca fueron hallados.
El fotógrafo y guía de turismo Leonardo Rigottti, Fernando Erroz y Nicolás Rossi, desaparecieron en el lago Gutiérrez el 5 de junio de 1999. Habían salido a navegar en una canoa y no aparecieron más. La embarcación fue hallada en el otro extremo del campamento que habían improvisado junto a su auto en la orilla oeste del lago.
Ese mismo mes, el 23, Eustaquio y Angel Huentelaf, se hundieron con una canoa en el Limay y se ahogaron en la zona de Confluencia, cuando transportaban materiales de construcción. Angel fue rescatado horas después y a Eustaquio lo encontraron dos meses más tarde en un recodo del río.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Una excursión de pesca o paseo por un lago y el descenso (rafting) por los ríos de la región pueden resultar experiencias agradables e inolvidables, pero también traumáticas o desgraciadas si no se cumplen con las reglas de seguridad para la navegación.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios