Mauricio Garodnik y la rica historia del Banco Nación

Neuquén

Fue creado el 26 de octubre de 1891 por el entonces Presidente de la Nación don Carlos Pellegrini, mediante Ley N° 2841 comenzó a funcionar en la sede central en la ciudad de Buenos Aires.


Su fundación se debió a que el sistema financiero argentino se encontraba en estado crítico y en ese momento era necesario promocionar la agricultura, la ganadería y distintas actividades relacionadas con el modelo agroexportador imperante en esa coyuntura histórica argentina.


Hubo un Banco anterior, el Banco Nacional, fundado por Nicolás Avellaneda, pero estaba en quiebra.
El Banco de la Nación es de capital totalmente estatal, y está en la órbita del Ministerio de Economía de la República Argentina.


El primer edificio de la sucursal Neuquén fue construido por el Ingeniero Fernando Cerdeña.
El 25 de mayo de 1909 inauguró su local propio acto celebrado con champaña y cigarros, al decir de don Ángel Edelman en su Primera Historia del Neuquén.


Luego el banco compró terreno para hacer un nuevo edificio: su sede actual, Avenida Argentina y Juan B. Justo, fue inaugurada en 1964. Don Alfredo Pisandelli se desempeñó como el tesorero más joven.


Por ello, su familia tuvo el privilegio de vivir en la casa del Banco, en el primer piso del inmueble. Este testimonio fue brindado por uno de sus empleados, Mauricio Garodnik, que ingresó en 1961 y se jubiló luego de 47 años de trabajo.
En su relato recordó: “Éramos, en ese momento, 19 empleados y no había máquinas electrónicas, solo birome y dos calculadoras a manija para todos, así que se sumaba y restaba a mano. Un solo teléfono en la pared, esos antiguos con manija para llamar a la telefonista para solicitar llamada que demoraba horas. Mi tarea consistía en contabilizar 200 cheques y depósitos a mano en cada hoja de clientes.”


El edificio viejo era histórico: pisos de madera, puertas enormes de 5 metros de alto y archivos como se podía.
El edificio nuevo se construyó entre 1962 y 1963. Con los años todo fue cambiando y se incorporó el telex, y empezó la era de las máquinas de contabilidad, y había que perfeccionarse, por lo que se realizaban cursos para tal fin.


En Neuquén había sucursales del Banco Hipotecario, Industrial, Río Negro y Neuquén, y daba sus primeros pasos el Banco de la Provincia de Neuquén.


“Nuestra ciudad era más pueblo y se podía estacionar en la puerta del banco. Cuando ingresé, yo era el más joven con 18 años, los demás todos veteranos, así que aprendí bastante y por suerte roté por distintos sectores de contabilidad y los últimos años a cargo de la Oficina de Comercio Exterior Neuquén que atendía casi a toda la Patagonia Argentina en las exportaciones e importaciones.”


“Además estuve entre los fundadores del Club Banco Nación durante 25 años. Fui delegado de la Cooperativa CALF; actué en la Cooperadora de la Escuela 56, entre tantas otras actividades. Y hoy jubilado, estoy contento de poder caminar por nuestra ciudad todos los días”.


En las fotos de la despedida de Mauricio pudimos apreciar el afecto de todos sus compañeros, afecto que supo conseguir a lo largo de su vida bancaria en donde vivir en la Norpatagonia, cuyo clima hostil de terribles ráfagas de viento -que tapaban la puerta de acceso a la institución- significaba esfuerzo, pasión por atender las necesidades económicas de la gente, entrega por los demás, como reza la razón de ser del Banco Nación, un banco para los argentinos.

Beatriz Carolina Chávez