“Me retiré sin ser atendido”

Por Redacción

A las 13 del 9 de agosto me dirigí a la guardia del hospital de nuestra ciudad para hacerme atender de un accidente menor en un pie. Pregunté en admisión para asesorarme y que me atendiera una enfermera y me hiciera una cura. Se me informó que primero me tenía que atender un médico, anotaron en la computadora mi número de documento y registraron mis datos personales para que el doctor me llamara. Aguardé un largo rato; había gente esperando y continuaban llegando madres con hijos en brazos y otros caminando, los más grandecitos. Admisión dejó de atender a las 15:30 aproximadamente. De un consultorio llamaron por su nombre a una paciente, evidentemente, y de otro atendieron a dos personas que aguardaban. De ahí en más no se produjo ninguna otra atención. Las madres llamaban con golpecitos a las distintas puertas, caso omiso. A las 16:45 me retiré sin ser atendido. Lo que me llamó la atención fueron dos marcas –una arriba de otra, sin ser hendidura– en una de las puertas de madera de uno de los consultorios, en la parte de abajo… y llegué a entender el motivo. Horacio Héctor Camarero, CI 10.713.983 Cipolletti

Horacio Héctor Camarero, CI 10.713.983 Cipolletti


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