Misteriosa reunión de Moneta con De Santibañes
Los ex banqueros se reunieron con Brito, presidente del Banco Macro, para analizar el panorama tras el escándalo del lavado de dinero. El Macro, donde trabajó Chrystian Colombo, jefe de Gabinete, también está sospechado por sus relaciones con el banco del amigo de Menem, Raúl Moneta. La sombra de Nosiglia y los temores de Santibañes.
Buenos Aires (ABA). – Los une la desesperación. O el espanto. Lo cierto es que el empresario Raúl Moneta, ex presidente del sospechado Banco República, y Fernando de Santibañes, ex banquero, ex titular de la SIDE y amigo del presidente De la Rúa, mantuvieron una extensa reunión en la sede del Banco Macro, en el microcentro porteño. El triángulo lo completó Jorge Horacio Brito, presidente del Grupo Macro, otra de las entidades bancarias que estarían sospechadas de realizar operaciones de lavado de dinero.
La misteriosa «cumbre» ocurrió el viernes 16, poco después del mediodía, en la oficina principal del Macro. No se sabe quién convocó. Si se sabe el temario: los banqueros están preocupados por la repercusión que tendrá el informe final sobre lavado que el Senado de EE.UU. dará a conocer el 28 de febrero.
Según dejó entrever la diputada Elisa Carrió, la denunciante original, en el dictamen de los senadores aparecen muchos más nombres, no sólo el de Moneta. Según versiones, el propio Santibañes es investigado. Y lo que sería aún más grave: Chyristian Colombo, jefe de Gabinete, podría estar también implicado.
Colombo hizo toda su carrera en el Grupo Macro, un banco con sede en tres provincias fronterizas: Misiones, Jujuy y Salta.
Las relaciones entre el Banco República, de Raúl Moneta, y el Macro fueron puestas en evidencia por los inspectores del Banco Central que en 1998 informaron a Pedro Pou sobre «operaciones muy sospechosas»; sin embargo, el titular del BCRA nunca tuvo en cuenta dicho informe.
Las fojas 98 y 99 del expediente 100115/99 constatan que el República y el Macro Misiones se prestaron asistencia recíproca.
Según publicó Página/12 el domingo pasado, el acuerdo servía para «evadir las regulaciones que prohíben un elevado monto de préstamos a empresas vinculadas». El banco de Moneta otorgó asistencia por 3,4 millones de dólares a empresas del grupo Macro, y el banco de Brito le retribuyó con 4,9 millones de préstamos a empresas del grupo Lucino-Moneta.
La semana pasada, inesperadamente, Colombo, le pidió a Elisa Carrió que dé a conocer las pruebas de las operaciones, «si es que las tiene». Resultaba extraño: nadie lo había a señalado a él, todavía. Pero Carrió aprovechó para sacar a relucir aquellas viejas relaciones con Moneta. El Jefe de Gabinete dijo ser inocente. «Yo trabajé en una financiera, propiedad del Macro en un cincuenta por ciento». «Es lo mismo», retrucó la diputada. Y parece tener razón. En la página web del Grupo Macro (www.grupomacro.com.ar) se reconoce que Macro Financiera es la «pata fundante» del Banco.
La semana pasada, Colombo habría reconocido que está dispuesto a renunciar si se instala la idea de que participó en maniobras de lavado.
Espera nerviosa
Brito, titular del Macro, está nervioso. No cree que su banco vaya a figurar en el informe norteamericano, pero teme que vaya a ser objeto de nuevas investigaciones.
El banco tiene una larga historia de conexiones con el radicalismo. Lo fundaron, como financiera, a principios de los ochenta, Mario Brodersohn, Alieto Guadagni y Dagnino Pastore, luego funcionarios de la gestión Alfonsín.
La conexión del banco Macro Misiones (nombre original) con Enrique «Coti» Nosiglia (misionero de origen) también ex vox-populi. Se deduce que ese es, justamente, el nexo que lleva a Colombo: Nosiglia es el padrino político del actual Jefe de Gabinete, quien incluso fue su cuñado durante seis años. Colombo vivió en pareja con «Caty» Nosiglia, hermana del ex ministro de Alfonsín.
Santibañes es también un buen amigo de ambos. Con Nosiglia tiene una estrecha relación personal, y son vecinos de quinta en Pilar. Con Colombo se conocen desde hace años del ambiente financiero.
En la reunión del viernes, Moneta llevó la voz cantante. Le pidió a Santibañes que le trasmita a De la Rúa su «intranquilidad» por la situación, le preguntó si no podía silenciar a Carrió y, de paso, le rogó por información sobre lo que se dará a conocer en el informe final del Senado norteamericano. El ex jefe de la SIDE intentó serenarlo, pero no tenía argumentos: los senadores del Norte no son como los argentinos, habrá pensado.
Gonzalo Alvarez Guerrero
Buenos Aires (ABA). - Los une la desesperación. O el espanto. Lo cierto es que el empresario Raúl Moneta, ex presidente del sospechado Banco República, y Fernando de Santibañes, ex banquero, ex titular de la SIDE y amigo del presidente De la Rúa, mantuvieron una extensa reunión en la sede del Banco Macro, en el microcentro porteño. El triángulo lo completó Jorge Horacio Brito, presidente del Grupo Macro, otra de las entidades bancarias que estarían sospechadas de realizar operaciones de lavado de dinero.
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