Desinterés por bajos precios frena la construcción de viviendas en Río Negro

El IPPV concretó tres licitaciones, dos serán rechazadas por altas cotizaciones y la tercera directamente se suspendió. El plan prevé 1.326 unidades, con financiamiento nacional, que por ahora no se harán.





Los planes de viviendas federales, con 1326 viviendas convenidas para Río Negro, están trabados ya que Nación sostiene el costo asignado para sus ejecuciones mientras las constructoras lo entienden insuficiente y no participan de las licitaciones.

Las tres licitaciones concretadas por el IPPV no avanzaron, dos tuvieron un sólo oferente, que fue la misma empresa, y sus cotizaciones duplicaron los números oficiales. No tendrán autorización de Nación. La tercera -directamente- fue suspendida.

Las propuestas y las deserciones confirmaron lo ya anticipado por las constructoras.

El panorama era y es complicado porque las empresas ni ofertan para construir con esos valores. El gobierno provincial avanzó en negociaciones con el ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, pero no arrojaron resultados positivos.

La provincia tiene “voluntad y trabaja en la búsqueda de una solución”, afirmó el ministro de Obras Públicas, Carlos Valeri, admitiendo la dificultad existente mientras aclaró que el obstáculo se repite en distintas provincias.

El nudo del problema. El valor máximo aceptado por Nación para cada vivienda planificada en el programa Casa Propia llega a unos 6 millones (unos 95 mil pesos por metro cuadrado) mientras la única empresa oferente solicitó 8,4 millones para las casas de Cipolletti y Viedma.

La cartera de Desarrollo Territorial, a cargo de Jorge Ferraresi, estableció valores por regiones. Río Negro tiene asignado -como Patagonia Norte- iguales costos que Neuquén y La Pampa.

La historia se inició con el lanzamiento nacional del “Casa Propia-Construir Futuro” en el inicio del año y enseguida, el 20 de enero, la gobernadora Arabela Carreras firmó con el ministro Ferraresi un convenio por 1.321 unidades para el 2021.

Quedó para después resolver sus precisiones. Esos días, el ministro Valeri advertía que las obras se iniciarían a partir del 2022 ya que, en principio, se debían concretar proyectos y licitaciones. En ese momento, el funcionario valoró -con entusiasmo- que se recuperaban recursos de Nación para planes habitaciones en las provincias. “Hace más de cuatro años que Río Negro no recibe financiamiento” habitacional, decía. Aludía, esencialmente, a la carencia planteada en la gestión de Mauricio Macri.

Valeri advierte, ahora, otro inconveniente: la concreción de los planes con los recursos presupuestados por Nación.

El funcionario reconoce a RÍO NEGRO que los valores presupuestados son insuficientes, a partir de cotizaciones rionegrinas para las características de las unidades proyectadas.

Insistió que la provincia tiene “voluntad y trabaja en la búsqueda de una solución”. Contó que se realizaron reuniones de técnicos del IPPV con Desarrollo Territorial y le “acercaron cálculos de los costos de la Patagonia y se desglosó el monto del oferente”, requiriendo una suba de los precios para las ejecuciones de las unidades requeridas.

“Escucharon, pero ratificaron el costo original”, recordó Valeri. La Provincia también -dijo- ofreció un esquema de cofinanciación de los planes, pero que el equipo del ministerio de Ferraresi también desestimó.

Así, el proceso cayó en una atadura, pues las dos licitaciones realizadas, cada una con una oferta y realizada por Sylpa, serán rechazadas por Nación porque duplican los cálculos licitatorios y superan en más del 40% a los valores máximos permitidos.

Simultáneamente, Valeri reconoce que Desarrollo Territorial autorizó otros expedientes, fijando la “no objeción “ a proyectos para otras ejecuciones y habilitando sus llamados a licitación, siempre con los mismos valores. El ministro manifestó que el IPPV, aún las experiencias, cumplirá con esas convocatorias a constructoras.

La Provincia sostendrá los trámites para no desertar de la posibilidad de los cupos asignados, a la espera de una salida y la posibilidad de concretar los proyectos habitacionales anunciados.

Viviendas en números

1.326
casas fueron anunciadas. De las tres licitaciones realizadas, dos no tendrán aval nacional por sus ofertas y la tercera fue suspendida.
95.000
pesos por metros cuadrados es el máximo del costo asignado por Nación para cada vivienda. La única oferta empresarial pidió 135.000 pesos.

Ferrari-Carreras, entre el anuncio y la resistencia


El 23 de septiembre, la gobernadora Arabela Carreras viajó a Buenos Aires y se entrevistó con el ministro de Desarrollo Territorial, Jorge Ferraresi.

Ya la charla no tenía el auspicio de enero cuando ambos anunciaron 1.326 unidades para Río Negro. Días antes, la mandataria había encabezado los actos licitatorios que evidenciaron el problema.

Primer caso: un plan de 49 viviendas para Cipolletti, presupuestado en 214 millones y Sylpa, única oferente, pidió 410 millones. Segundo: un barrio de 100 para Viedma, cotizado en 437 millones y la propuesta de Sylpa fue de 855 millones.

Con esas ofertas, según trascendió, Carreras describió la complicación y Ferraresi desestimó lo de los costos bajos. “La Pampa está construyendo con esos valores”, le dijo.

La rionegrina se hizo del argumento y volvió a Río Negro con esa convicción, incluso dispuesta a confrontar con las constructoras.

Pero, después tuvo la información veraz: La Pampa todavía ni licitó ninguna de esas construcciones. Quedó igualmente la respuesta de Ferraresi donde no quedaban dudas del nivel de resistencia nacional.

Neuquén tendrá un panorama claro cuando se conozcan próximamente las ofertas a una licitación por 251 en su Capital.

Hay dos provincias donde avanzaron: San Juan y Catamarca. “Ni esas realidades ni costos son comparables”, reaccionan empresarios y funcionarios frente a esas evidencias.

La información oficial del encuentro fue escueta y sólo consignó dichos de la mandataria para explicar que “seguimos avanzando con una mirada integral sobre la problemática de tierra y acceso a la vivienda”.


Un dificultad en la ejecución nacional que acrecentada la carencia propias de planes


La traba por los valores y la postergación en la ejecución de los planes federales tiene peso adicional en Río Negro. Ocurre que la Provincia no presenta mayores construcciones habitacionales propias, pues sus planes -Habitar o el también llamado Casa Propia- tienen financiamientos y alcances muy limitados.

Su actual política se concentrada en su programa Suelo Urbano, consistente en la provisión de redes de servicios a lotes, y también en el otorgamiento de escrituraciones.

La Pampa, provincia incluida en el esquema de costos de Río Negro, tuvo una asignación nacional en marzo de 894 unidades y, luego, en agosto, otras 1.100 del Casa Propia.

Hasta ahora, el IPAV (el instituto habitacional pampeano) no concluyó los pliegos y no realizó ningún llamado a licitación para las viviendas federales. Pasaron nueve meses del primer anuncio. Posiblemente, esta demora se explique en que el gobierno del justicialista Sergio Ziliotto advierte que los números nacionales no son suficientes.

En contrapartida, esa gestión renovó un plan habitacional pampeano, denominado Mi Casa, y puso en marcha 1.000 viviendas, con recursos propios. Tiene dos variantes: uno donde la Provincia cede manejo y adjudicación a los municipios, que deben tener menos de 10 mil habitantes, y el segundo recae en el IPAV, orientado a las cinco ciudades mayores de La Pampa.


Los empresarios y las características


Una sola empresa (Sylpa) participó en las dos licitaciones abiertas. Sus cotizaciones duplican al presupuesto oficial. La diferencia es menor si se analiza el monto máximo que Nación autorizaría. Aún así, el costo privado supera en más de un 40% al cálculo nacional.

El valor tope estaría en los 95 mil pesos por metro cuadrado frente a los 135 mil de la constructora.

Los privados precisan, además, las características del diseño Casa Propia porque , encarece la obra proyectada.

Enumera, inicialmente, lo financiero porque no se prevé el adelanto a la empresa para la construcción.

El resto se traduce en la calidad de la unidad, que es superior a los habituales barrios que se financian desde el Estado.

“No está mal, sólo que se deben contemplar en los costos”, reacciona un empresario, consignando que -por caso- las paredes requeridas tienen una grosor adicional para evitar ruidos, como también, se contemplan la totalidad del equipamiento del hogar, que fue excluido en su momento oportunamente para su abaratamiento, más allá del argumento que se liberaba al adjudicatario para finalizar su vivienda con su criterio.

Entre las particularidades, se requiere un termotanque debe funcionar con sistema de gas y, también, solar.

En las evaluaciones técnicas, la reducción de la dimensión de la unidad (60 m2) y la modificación de la calidad de la construcción son puntos analizados en el acercamiento de los números. La Nación ratifica el prototipo inicial.


Licitaciones veladas


El IPPV seguirá y llamará a las licitaciones de los proyectos que tengan la “no objeción técnica” de Nación, afirmó el ministro Valeri

La continuidad de un proceso inviable, aún la convicción que esos valores sostenidos por el gobierno federal concluirán en ofertas rechazadas, solo se explican en que Río Negro prevé cumplir con los plazos y los pasos requeridos, dejando expuesta la responsabilidad en la política nacional.

De las 1326 unidades del convenio, dos licitaciones se cumplieron: 49 viviendas de Cipolletti y 100 de Viedma. Se suspendió la tercera, con otras 111 casas cipoleñas.

Quedan repartir 1066. Ya hay proyectos avalados y para licitar con destinos a barrios de Choele Choel, San Antonio, Cipolletti, Regina y, entre otros, General Roca.


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