No hay descanso en la guerra



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Panorama nacional

En septiembre de 2010, cuando todavía faltaba un año para la elección presidencial, el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri confesó en un encuentro reservado que si Néstor Kirchner resultaba ganador estaba dispuesto a irse a vivir a Italia con su flamante esposa Juliana Awada y dedicarse a la docencia. Un mes más tarde Kirchner moría repentinamente producto de una crisis cardíaca y en el 2011 sería reelecta su viuda. ¿Pasará hoy por la cabeza del presidente Macri un proyecto de ese tipo si Cristina Kirchner es elegida para un tercer mandato presidencial? ¿Tendría la alianza Cambiemos continuidad en el tiempo si resulta derrotado el presidente? ¿Macri buscaría ser el jefe de la oposición, abandonaría la política, se iría del país?

En su lugar de descanso en Villa La Angostura, Macri confesó en estos días a oídos amigos que aún cree que va a ganar las elecciones, “pero va a ser muy duro”. “Y si gano, el primer día hago todo lo que hay que hacer”, dijo allí el presidente en un gesto autocrítico, según registró una crónica de la periodista Silvia Naishtat en “Clarín”. Parecen lejanas las fantasías de una victoria en primera vuelta que se alentaban hasta hace unas pocas semanas. Pero Macri ha ganado todas las elecciones en las que jugó desde el año 2007. Y nadie se prepara para perder.

Todo indica que Macri pasará a la historia como el primer presidente no peronista que completará su mandato desde 1928, cuando lo hizo Marcelo T. de Alvear. Raras continuidades de la historia, la facción radical más identificada con aquel presidente todavía misterioso, un miembro de la elite dominante incrustado en un partido popular y que gobernó durante años dorados entre los dos períodos de Yrigoyen, fue la que selló la alianza de la UCR con Macri en la convención de Gualeguaychú.

Es una incógnita en cambio si el ensayo que Macri encarna desde el 2015 tendrá algún un éxito relativo, si terminará apenas como un gobierno de transición a una nueva etapa o bien en un camino circular, que conduzca de regreso al populismo. Esta última alternativa significaría el fracaso de la experiencia macrista en toda la línea. ¿Qué otra razón al cabo llevó a Macri al poder como no fuera la de poner fin a la etapa populista en la Argentina? Más que sobre los indicadores de pobreza, como ha desafiado varias veces el presidente, tal vez sea el regreso de Cristina Kirchner el juicio que espere a Mauricio Macri en caso de una derrota.

Los ensayos bonaerenses de las últimas horas buscan relativizar el poder de arrastre en los distritos del conurbano de una eventual candidatura de la expresidenta. El oficialismo impulsa en una reforma del sistema electoral que podría contemplar el adelantamiento de las elecciones a gobernador para despegarlas de los comicios nacionales. Una comisión bicameral comenzó esta semana ese debate. La martingala potencia la candidatura de la gobernadora Vidal y la de los candidatos de Cambiemos en los municipios de mayor arraigo kirchnerista. En respuesta, algunos intendentes apuestan a una candidatura de Cristina Kirchner a gobernadora de la provincia. Improbable.

Vidal ha dado hasta el momento respuestas evasivas a estos movimientos que se siguen con atención desde la Casa Rosada. La fórmula bonaerense amenaza con dejar a Macri solo en octubre, sin su principal carta electoral en el principal distrito del país. El presidente largó discretamente su campaña electoral el jueves en Bariloche, donde abrió una llave de gas para unas 22.000 familias, un nuevo tramo del gasoducto Cordillerano. Lo acompañaba el gobernador Weretilneck, con quien mantiene una relación amistosa en términos políticos. Fue un acto breve, frío y austero, en el que sorprendió la ausencia total de público. Un día después Macri se vio obligado a justificar en una entrevista con una radio neuquina su retiro en el sur. “No entiendo las críticas a que tomé vacaciones”, se lamentó el presidente. Decía Kipling que no hay descanso en la guerra.

Más que sobre los indicadores de pobreza, tal vez sea el regreso de Cristina Kirchner al poder el juicio que espere a Mauricio Macri en caso de una derrota.

Un día después Macri se vio obligado a justificar en una entrevista con una radio neuquina su retiro en el sur. “No entiendo las críticas a que tomé vacaciones”, dijo el presidente.

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Más que sobre los indicadores de pobreza, tal vez sea el regreso de Cristina Kirchner al poder el juicio que espere a Mauricio Macri en caso de una derrota.
Un día después Macri se vio obligado a justificar en una entrevista con una radio neuquina su retiro en el sur. “No entiendo las críticas a que tomé vacaciones”, dijo el presidente.

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