Nudismo en la reserva de Tanti, una opción
Un jurado premiará a artistas plásticos y a amantes del arte que participen del campeonato de body painting (pintura sobre el cuerpo). Tras el éxito del maratón, concretarán un torneo de vóley en el que los jugadores sólo podrán vestir calzado deportivo adecuado.
VALERIA TRECCO
Especial para «Río Negro»
«El principal problema de quienes vienen acá es que, cuando tienen que partir, les cuesta volver a vestirse», asegura Miguel Suárez, el hombre que actúa de anfitrión ante la llegada de nuevos visitantes a la reserva nudo-naturista ubicada a quince kilómetros de Tanti.
Tal vez sea una sensación de quienes arriban llevados por la curiosidad, pero lo cierto es que la desnudez del cuerpo expuesta -aunque sea ajena- intimida.
El nudismo es un estilo de vida que, hoy por hoy, practican cerca de 15 mil personas en la Argentina, de acuerdo a datos suministrados por la Asociación para el Nudismo Naturista Argentino (APANNA). Hombres y mujeres que persiguen, con esa práctica, una experiencia plena de libertad. Un punto de inflexión que -para la mayoría- marcó un antes y un después en su estilo de vida.
Bajo esa concepción, un grupo de cordobeses comenzó hace tres años a buscar un lugar que les garantizara privacidad y contacto con la naturaleza. Y por eso, dicen que cuando vieron el pequeño aviso clasificado que promocionaba el alquiler de una casa de campo enclavada en un predio de 1.200 hectáreas no lo dudaron y se contactaron con el dueño con interés de ocuparla.
Ubicado en pleno corazón del valle de Punilla se alza «Yatan Rumi» (que significa «piedra desnuda»), la única reserva nudo-naturista que existe actualmente en el país. Los interesados pueden concurrir, previa reservación, y ocupar alguna de las doce plazas disponibles en la casa o el sector destinado a los acampantes. Miguel Suárez es uno de los mentores de ese espacio. Oriundo de Córdoba Capital, oficia de anfitrión entre quienes llegan al lugar llevados por la curiosidad o las referencias de terceros.
Al igual que la mayoría de los que practican nudismo, se inició estando de vacaciones. Una playa en Brasil fue el escenario donde, por primera vez, se permitió mostrarse
desnudo frente a desconocidos que también lo estaban.
En diálogo con «Río Negro», Miguel explicó que «a partir de esa experiencia fue que empecé a relacionarme y a consolidar un grupo de unas quince personas de toda la provincia interesadas en lo mismo; y fue cuando comenzamos a buscar un lugar en donde andar desnudos no fuera un problema».
El respeto hacia el otro
Pablo Orsomarso es un reconocido artista plástico. Pero quienes lo conocen aseguran que, además, es uno de los referentes del nudismo a nivel nacional.
Incorporó esa cultura en Europa, donde residía gran parte del año como parte del proceso creativo que luego se plasmaba con óleos y acrílicos sobre las telas.
Cuando estaba en el país, Orsomarso residía en Buenos Aires, donde participaba de la práctica de nudismo en una quinta privada llamada Edén, enclavada en la localidad de Moreno. Vigente en la actualidad, ese reducto es uno de los principales espacios privados a donde asisten aquellos que eligen la sensación que produce despojarse de toda vestimenta.
Ahora Pablo vive en la casona de Tanti casi todo el año y es el encargado de mantener el lugar en condiciones para recibir a los visitantes. Allí aprovecha del tiempo libre para pintar sus cuadros, que más tarde serán expuestos en las galerías de arte de la Capital Federal, Córdoba y algunas ciudades europeas.
Mientras preparaba el almuerzo para los visitantes, Pablo sostuvo que el argentino adopta una posición totalmente distinta cuando se encuentra afuera de su país. «En cualquier playa del exterior se animaría a hacer un desnudo, sin vergüenza ni intimidaciones. Pero acá no, porque piensa que tal vez lo pueda ver algún conocido y entonces se esconde», sostiene.
Es ese despojarse de la mirada del otro una de las cuestiones claves para animarse. «Nosotros vemos que en un primer momento les da vergüenza a los otros, a los que están vestidos; pero a la hora ya nos estamos mirando a los ojos», precisó Miguel.
Un lugar en el mundo
Vale considerar que no existen en Córdoba muchos lugares de estas características abiertos al público. Un antecedente se ubica río arriba de la denominada playa de los hippies, en Cuesta Blanca, opción primera de quienes consolidarían el actual emprendimiento.
Y aunque reconocen que allí nunca tuvieron problemas para disfrutar del ambiente natural estando desnudos, progresivamente fue surgiendo la necesidad de encontrar un ámbito que les garantizara mayor privacidad y los alejara de la mirada de los curiosos.
El objetivo se cumplió plenamente. Por la distancia y las características del camino, no cualquiera llega a Yatan Rumi. Sin embargo, las indicaciones de sus mentores son precisas.
Desde la ciudad de Córdoba se debe calcular un viaje de dos horas de duración, aproximadamente. Como referencia inmediata hay que llegar hasta la localidad de Tanti y, desde allí, tomar la ruta 28, camino a Los Gigantes. A partir de que finaliza el pavimento, son quince kilómetros exactos por camino de tierra.
Una vez transitados, cruzando campos con una vegetación natural que alberga exclusivamente a hacienda para cría, a mano izquierda se ubicará la primera de tres tranqueras a sortear para llegar a la casa principal. Y a medida que uno va atravesando esos 4.400 metros de sierras que separan la vivienda del camino secundario, irán apareciendo los primeros carteles con las reglas explícitas del lugar.
Allí se traza un perfil definido de quienes practican nudismo. Cada dos hombres que llegan hay una mujer, que generalmente se presenta junto a su pareja. La edad promedio es de cuarenta años y la mayoría son profesionales.
Vienen de todas partes del país, y también del exterior. Como Jorge, un colombiano que se encuentra alojado en una de las habitaciones de la casa principal.
«Yo estoy organizando un grupo nudista en mi país y vine a conocer cómo se desarrollaba acá. Para quienes no tenemos pruritos en mostrar nuestro cuerpo, el nudismo es una verdadera pasión», indicó.
O como Cristian, un joven cordobés que vive desde hace muchos años en Buenos Aires. «Al principio le costó a mi familia asumirlo, pero se acostumbró a la idea. Trabajo todo el año allá, pero mis vacaciones las pasó acá», explica.
«El primer año vinieron cincuenta personas, ya en el segundo éramos 150 los que consolidábamos nuestra presencia y vamos a cerrar el tercer año con 300 visitantes, estimativamente», agregó Miguel.
Puede ser que la mayoría de los argentinos se anoticiaran de la existencia de un campo nudista en Córdoba a partir de la maratón que realizaron a fines de 2005. Sin embargo, la información de las actividades que allí se realizan es fluida entre quienes están interesados en este tipo de vida.
Como cualquier hostería o camping de las sierras cordobesas, quienes llegan al lugar podrán realizar caminatas, fogones, avistaje de aves autóctonas o cabalgatas, que se conjugan con la belleza del paisaje y las propuestas de la naturaleza.
La calma traza de un arroyo se completa con las cascadas y ollas de agua en las que pueden nadar como Dios los trajo al mundo. Para los asiduos concurrentes, el conocimiento del territorio les permitió bautizar con nombres a las distintas formaciones rocosas por donde se filtran las vertientes de agua cristalina.
Así, «la cara de la Luna» ofrecerá a los visitantes la posibilidad de una ducha bajo la cascada que cae de una inmensa roca de la que se prenden cientos de variedades de helechos y plantas naturales. Algunos los habitué prefieran «el baño de los dioses», un piletón formado a partir de la erosión del agua sobre una roca que termina proyectada en el vacío.
Las reglas de la casa
Conforme dicta la Federación Naturista Internacional, existen normas de convivencia que deben adoptarse en los lugares nudistas. Esas advertencias se encuentran plasmadas a modo de carteles o recomendaciones que reciben quienes llegan a Yatan Rumi.
Una de ellas sostiene que «el desnudo es aconsejable, pero no obligatorio en los lugares públicos. En los privados, respetar las normas del lugar y tomarse un tiempo de adaptación si lo necesita. Inténtelo de a poco. Está en un área nudista donde nadie lo mira».
Asimismo, los miembros de APANNA quieren marcar las diferencias que pudieran llegar a ligarlos a grupos swinger o que intercambian parejas. Otras de las reglas hacen referencia a «no tener un comportamiento sexualmente ostentoso y/o practicar actos de carácter sexual o obsceno en lugares públicos. No realizar propuestas inconvenientes con connotación sexual» y a «no mirar a la gente en forma molesta, o provocativa o persistente».
El respeto por la naturaleza también está contemplado ya que «no se puede tirar basura fuera de los lugares adecuados, no contaminar el medio ambiente. No provocar daños en la flora o fauna de lugares naturales».
Y en lo que refiere a las conductas higiénicas a cumplir, se pide a los participantes «llevar siempre una toalla personal para sentarse».
Gran cartelera gran
Cuando los integrantes de Yatan Rumi se plantearon la posibilidad de llevar a cabo una maratón en la que los participantes -amateur y profesionales- estuvieran completamente desnudos, sabían que era el comienzo de un largo camino.
El tema fue tomado en serio por algunos y en broma por la mayoría, pero el objetivo se cumplió. Hubo 44 corredores y más de sesenta personas que asistieron en calidad de espectadores.
«La mayoría de las veces el tema se plantea desde el absurdo, la broma, la cargada. Entonces, uno puede hacer dos cosas: enojarse y dar por terminada la conversación, o aceptar el chiste y comenzar a plantear el tema como una filosofía de vida», dijo Suárez.
Esa convicción es la misma con la que ahora tienen en mente llevar a cabo un campeonato de body painting o pintura sobre el cuerpo.
Si se concreta lo proyectado para fines de este mes, artistas plásticos e improvisados serán convocados para crear una obra de arte sobre el cuerpo de una persona totalmente desnuda que oficiará de modelo.
Para febrero, la cartelera apunta a llevar a cabo un torneo de voley. De más está decir que los jugadores no podrán vestir ropa alguna, más allá del calzado adecuado para ese deporte.
El proyecto ya fue presentado en la Agencia Córdoba Deportes, en la Municipalidad de Tanti y en la Federación Cordobesa de Voley. Ahora esperan respuestas.
VALERIA TRECCO
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