Nueva era: más de la mitad del gas del país es no convencional

Los datos de producción de agosto reflejaron el cambio en el origen de los hidrocarburos. Neuquén concentra el 60% de la generación nacional. La construcción del gasoducto Néstor Kirchner, clave para el crecimiento.




Los datos de producción de agosto revelaron un escenario en el segmento del gas que era prácticamente impensado hace apenas una década atrás y es que más de la mitad de la producción de gas natural provino el mes pasado de desarrollos no convencionales, en especial los ubicados en Neuquén.

Hace una década atrás, en 2011 cerró el año con un nivel de producción de gas no convencional del 1,7%. En ese momento los mayores desarrollos eran los de tight, y el shale gas de Vaca Muerta apenas empezaba a aparecer en las pizarras.

Paulatinamente, el declino de los campos convencionales y el incremento de los desarrollos en las arenas compactas y la roca madre de Vaca Muerta fueron alterando esa relación, un proceso en el que el reciente Plan Gas Ar terminó generando un auge en los campos de Vaca Muerta que llevó a que el mes pasado el 50,87% del gas extraído en Argentina provenga de desarrollos no convencionales.

De acuerdo a los registros oficiales de la secretaría de Energía de la Nación, que forman sobre las declaraciones juradas de las operadoras, durante el mes pasado se produjeron en todo el país un promedio diario de 133,67 millones de metros cúbicos de gas natural.

De ese total 68 millones de metros cúbicos diarios correspondieron a los desarrollos no convencionales y apenas 65,6 millones a los tradicionales campos de gas convencional, marcando que por primera vez en la historia de los hidrocarburos argentinos, el gas es mayoritariamente no convencional.

Evolución de la producción de gas según tipo. Fuente: Instituto Mosconi.

Este cambio en el origen del gas se debe al declino que experimentan los desarrollos convencionales, emplazados en su mayoría en campos maduros que muestran una caída en su generación del orden del 5% anual. En contraposición, en los campos no convencionales la producción creció, en especial en los orientados a Vaca Muerta.

En este caso el impulso del Plan Gas Ar es notorio, ya que las empresas que se sumaron al programa de contratos con precios garantizados por el Estado debían incrementar su producción para cumplir con los compromisos y fue precisamente en las áreas de Vaca Muerta a las que orientaron los cañones, ya que como bien señalaron desde una empresa “es donde sabemos que hay gas y en buena cantidad”.

Este escenario llevó a un mayor predominio de Neuquén en el escenario gasífero del país, ya que el mes pasado la provincia produjo 81,05 millones de metros cúbicos por día, es decir el 60,6% de la producción nacional.

Pero esta concentración de la producción en la provincia que capitaliza los desarrollos de Vaca Muerta, implica a la vez un problema: la capacidad de transporte está muy cerca de su límite.

Desde Neuquén parten tres de los grandes gasoductos de Argentina: los dos Neuba y el ramal Centro Oeste. En conjunto tienen hoy capacidad para transportar cerca de 88 millones de metros cúbicos de gas natural por día, un valor que ya está en línea con la producción de la Cuenca Neuquina, dado que en esos ductos fluye también la producción de Río Negro que el mes pasado fue de 4,75 millones de metros cúbicos por día.

En números

68
millones de metros cúbicos de gas natural por día correspondieron a desarrollos no convencionales en agosto.

Desde el gobierno nacional saben bien que el incremento en la producción logrado por el Plan Gas Ar implica también la urgente necesidad de ampliar la red de gasoductos del país que parte desde Neuquén.

Es la prioridad absoluta de Energía, es vital ampliar los gasoductos porque sino tenemos que usar combustibles alternativos que son importados”, explicó una alta fuente de la cartera energética a la vez que sumó como condimento extra que se espera que la importación de gas de Bolivia vuelva a caer el año que viene en línea con el declino productivo del vecino país.

Según se explicó, desde el gobierno boliviano ya se anticipó que no se podrán superar los 12 millones de metros cúbicos por día durante el invierno del año que viene, es decir un 14% menos que el nivel que fija la actual adenda contractual que vence a fin de año.

Esa producción deberá ser reemplazada, pero también desde el gobierno se busca reducir el nivel de importaciones que ya hubo este invierno y que solo en gas natural licuado (GNL) marcó la sangría de 1.096 millones de dólares.

Los gasoductos

Hace un par de meses el gobierno presentó el plan Transport.Ar, un programa integral de ampliación de los gasoductos del país que incorpora además la construcción de un nuevo ramal troncal desde Vaca Muerta, bautizado como Néstor Kirchner.

La red total tiene un costo que supera los 3.000 millones de dólares, pero desde Energía se busca priorizar una traza específica que reduce la necesidad de fondos a los 1.120 millones de dólares.

Se trata del gasoducto Néstor Kirchner, que partiría desde Tratayén en Neuquén y llegaría hasta Salliqueló. A esa línea se le suma el ramal Mercedes - Cardales, que requiere precisamente del primer tramo para poder tener gas en su interior.

En tanto que también se estimaron en esta parte del plan una serie de loops, de ampliaciones de capacidad de los actuales gasoductos Neuba.

Los campos tight también incrementaron su producción.

Esta obra se priorizó desde Energía por sobre el ramal que llega a Centro Oeste, hacia La Mora en Mendoza y Tío Pujio en Córdoba, ya que si bien es más costosa -unos 280 millones de dólares- permite incrementar considerablemente la capacidad de transporte de 12 millones de metros cúbicos por día en el primer caso a 19 en el segundo.

Pero sin lugar a dudas, la limitante para este desarrollo son los fondos. Este año por medio del DNU 489/21 se destinaron en este año 149 millones de dólares a las obras de los ramales seleccionados por Nación que se sumarían a los cerca de 550 millones de dólares que se contemplaron en el proyecto de presupuesto para el año que viene.

De esta forma, las obras contarían con cerca de 700 millones de dólares, es decir que falta el financiamiento para otros 400 millones de dólares, que desde Energía revelaron que esperan conseguir como refuerzo de partidas.

Mientras desde Energía esperan que se defina el presupuesto 2022, también preparan una nueva ronda del Plan Gas Ar para sumar más producción que reduzca importaciones, pero con la limitante de los gasoductos que marcará el ritmo al menos para el 2022, por la cual la nueva ronda solo apuntará a sumar 4 millones de metros cúbicos de gas por día desde la Cuenca Neuquina.

El proyecto Fénix, la esperanza de sumar gas de la Cuenca Austral

Mientras la producción de gas se acrecienta en Neuquén, en especial en los desarrollos sobre Vaca Muerta, el resto de las cuencas productivas del país muestran un marcado declino desde hace años.

Un proyecto que podría imprimir un cambio en esa tendencia es el desarrollo de Fénix, un complejo en el offshore de Santa Cruz que promete generar más de 10 millones de metros cúbicos de gas natural por día.

La iniciativa tiene varios puntos a su favor, ya que no solo la zona está probada con desarrollos como Vega Pléyade muy cerca, sino que además tiene la ventaja de poder utilizar parte de las instalaciones terrestres del actual sistema de offshore de la zona.

El dato

1.000
millones de dólares es el cálculo base para el desarrollo del proyecto Fénix, que de todos modos deberá sortear antes el filtro del ministerio de Ambiente de la Nación.

El gran limitante de este proyecto que desde hace años está en la gatera, es la macroeconomía nacional, ya que se trata de una iniciativa de unos 1.000 millones de dólares.

El Plan Gas Ar contempló un apartado especial para este tipo de desarrollos offshore, a los cuales se les da un plazo más largo - de 8 años- para su puesta en producción. Y es precisamente allí en donde radica la esperanza del gobierno nacional de que la iniciativa finalmente se ponga en marcha y entre en producción en no mucho más de tres años.

El proyecto corresponde a una unión de empresas que está integrada por Total Austral, Wintershall DEA y Pan American Energy (PAE).


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