Los gasoductos, la ideología y los actos fallidos

El gobierno introduce la furtiva y delirante idea de revertir el gasoducto desde Bolivia para exportar a Brasil desde Vaca Muerta.

Tres acciones aparentemente separadas nos recuerdan la necesidad de que los Gobiernos nacionales no populistas, tengan en cuenta el contexto internacional, la política y la economía en todos sus actos donde las decisiones estratégicas se proyecten en el tiempo.

1: Los Gobiernos de Bolivia e Irán acaban de firmar un Acuerdo de Seguridad y Defensa, cuyo texto completo no se ha difundido. Bolivia ha sido un proveedor de Gas por gasoducto muy importante para nuestro país desde hace muchos años hasta ahora, en que el declino abrupto de su producción ha terminado con ese convenio.

El Gobierno de Irán es considerado responsable del atentado terrorista de la AMIA, en Buenos Aires en la década del 90, ocasionando centenares de muertos y heridos, y sus principales dirigentes, hasta la actualidad, están procesados por la Justicia argentina como responsables directos.

2: La Unión Europea tenía un importantísimo convenio de importación de gas con Rusia, asegurados por dos enormes gasoductos de los que dependía en casi un 100% su matriz energética, ahora clausurados por las sanciones internacionales contra la Rusia de Putín, por su invasión a Ucrania, conflicto bélico que ya tiene más de un año, obligando a la UE y sus aliados de Occidente a proveerse de urgencia de otros proveedores a un precio y logística mucho mayor.

3: La Argentina se ha convertido en el 2° reservorio de gas y el 4° en el mundo con el desarrollo no convencional de Vaca Muerta – en la Provincia del Neuquén – en plena evolución, que ya ha logrado ser exportador de petróleo y gas, requiriendo grandes obras logísticas como el gasoducto de 573 km (mal llamado Néstor Kirchner, el autor de la destrucción de la industria del gas) desde Tratayén (Neuquén) hasta Saliqueló (Buenos Aires).

Alli es donde se bifurca con gasoductos existentes hasta Bahía Blanca – donde se va a instalar una planta de GNL para exportación masiva – y hacia el norte en el existente a Rosario, con futura conexión a Brasil por Paso de los Libres-Uruguayana, para que la futura exportación de gas argentino reemplace a la pérdida de Bolivia como proveedor.

El Gobierno actual está introduciendo una furtiva y delirante idea de revertir el gasoducto desde Bolivia, que se volvería inútil si no importamos más gas de Bolivia, por el motivo apuntado en 1, para usarlo para exportar por esa vía hacia Brasil desde Vaca Muerta, que si bien usaría gasoductos ya construidos, aunque hay que invertir igual para reformar, modernizar y plantas compresoras, es un camino indirecto mucho mas largo y con numerosas incertidumbres operativas y políticas (ver 1 y 2).

Cuando el oportunismo, la ideología y la ignorancia se juntan, pueden ocasionar graves daños a los países que no tienen en cuenta la prospectiva en su planificación estratégica. Recordemos el antecedente del proyecto bolivariano castro chavista de Hugo Chávez ofrecido y aceptado por Néstor Kirchner, de construir el gasoducto Simón Bolívar de 5.000 km de longitud, uniendo ambos países por los territorios de Brasil y Bolivia, con la anuencia de sus socios políticos Lula y Evo Morales.

Este proyecto fue impracticable, oneroso, antieconómico y fuera de normas técnicas, financieras y de reservas comprobables, como asimismo sin mercados demandantes.

El Presidente Kirchner había anulado los contratos de exportación de gas hacia Chile, obligando a ese país a cambiar abruptamente su matriz energética – sin ninguna causa técnica ni económica – originando un grave daño de seguridad jurídica en lo internacional y desequilibrando la producción hidrocarburífera del país.

Hoy pensamos que tal vez estaba creando artificialmente un mercado ficticio para el gasoducto desde Venezuela.

Hay que estar muy alertas en este proceso electoral de recambio 2023 en nuestro país, ya que el populismo K en retirada puede causar graves daños a futuro como obstrucción a los próximos Gobiernos, que ellos consideran enemigos.

*Diputado (MC) 2003/2011, Neuquén


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Tres acciones aparentemente separadas nos recuerdan la necesidad de que los Gobiernos nacionales no populistas, tengan en cuenta el contexto internacional, la política y la economía en todos sus actos donde las decisiones estratégicas se proyecten en el tiempo.

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