Otra venta de derechos sobre tierras fiscales
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Las más de 3.000 hectáreas que el Ejército Argentino posee en el oeste de Bariloche son blanco de permanentes conflictos con pobladores, con mayor o menor presencia en el territorio, que motorizaron más de una operación inmobiliaria. A los litigios planteados por Goye, Rivas, Nielsen y Roble, entre otros, se suma ahora el caso de César Aladino Currulef, quien en abril de 2007 le vendió a Narciso Rétola los derechos y acciones posesorias sobre unas 43 hectáreas y 23 áreas fiscales de dominio del Ejército. Según consta en la escritura confeccionada por el escribano Fabricio Fato, el adquirente de la parcela 19-1-Q-Q10-01, valuada por el fisco provincial en 780.162 pesos, pagó sólo $ 60.000 por los derechos posesorios del valioso inmueble. Seis meses después Rétola inició un juicio de prescripción veinteañal (usucapión) contra Currulef y contra el Estado Nacional, que ahora tramita en el Juzgado Federal de esta ciudad, sin registrar mayores avances. El caso guarda algunas similitudes llamativas con la cesión de derechos posesorios sobre el “Tambo de Baes” que realizó Valentín Roble en favor de Gonzalo Martínez Villanueva. Ambas escrituras, por ejemplo, se hicieron en la misma escribanía y pese a la diferencia de superficies –unas 30 hectáreas en el caso de Roble y más de 43 en el caso de Currulef– las dos cesiones se hicieron a cambio de $ 60.000 o, al menos, eso fue lo que se declaró en las respectivas escrituras. También en los dos casos los adquirentes iniciaron juicios de usucapión contra el Estado, que avanzan lentamente. A diferencia de Currulef, Roble inició una ocupación mapuche en “El Tambo” –al año de venderle derechos a Martínez Villanueva– destacando “encargados” en el lugar que reivindican la posesión de 512 hectáreas fiscales bajo el amparo de la ley 26160.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Las más de 3.000 hectáreas que el Ejército Argentino posee en el oeste de Bariloche son blanco de permanentes conflictos con pobladores, con mayor o menor presencia en el territorio, que motorizaron más de una operación inmobiliaria. A los litigios planteados por Goye, Rivas, Nielsen y Roble, entre otros, se suma ahora el caso de César Aladino Currulef, quien en abril de 2007 le vendió a Narciso Rétola los derechos y acciones posesorias sobre unas 43 hectáreas y 23 áreas fiscales de dominio del Ejército. Según consta en la escritura confeccionada por el escribano Fabricio Fato, el adquirente de la parcela 19-1-Q-Q10-01, valuada por el fisco provincial en 780.162 pesos, pagó sólo $ 60.000 por los derechos posesorios del valioso inmueble. Seis meses después Rétola inició un juicio de prescripción veinteañal (usucapión) contra Currulef y contra el Estado Nacional, que ahora tramita en el Juzgado Federal de esta ciudad, sin registrar mayores avances. El caso guarda algunas similitudes llamativas con la cesión de derechos posesorios sobre el “Tambo de Baes” que realizó Valentín Roble en favor de Gonzalo Martínez Villanueva. Ambas escrituras, por ejemplo, se hicieron en la misma escribanía y pese a la diferencia de superficies –unas 30 hectáreas en el caso de Roble y más de 43 en el caso de Currulef– las dos cesiones se hicieron a cambio de $ 60.000 o, al menos, eso fue lo que se declaró en las respectivas escrituras. También en los dos casos los adquirentes iniciaron juicios de usucapión contra el Estado, que avanzan lentamente. A diferencia de Currulef, Roble inició una ocupación mapuche en “El Tambo” –al año de venderle derechos a Martínez Villanueva– destacando “encargados” en el lugar que reivindican la posesión de 512 hectáreas fiscales bajo el amparo de la ley 26160.
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