Pedraza: varios negocios y relación ambigua con el poder

BUENOS AIRES (ABA) . – Sobre la vida del cuestionado titular de la Unión Ferroviaria, José Pedraza hay muchas coincidencias, pero las discrepancias llegan cuando se aborda su verdadera relación con el líder de la CGT, Hugo Moyano y con la administración Kirchner. Pedraza nació en 1944 en una familia humilde de ocho hermanos en Dean Funes, Córdoba, donde su padre era ferroviario. Se trasladó a Buenos Aires y a mediados de los ‘60 e ingresó como obrero en el Ferrocarril Belgrano Sus primeras ideas fueron de izquierda, se autodenominaba marxista. Durante la dictadura militar se manejó con bajo perfil y en el gobierno de Raúl Alfonsín fue aliado directo de Saúl Ubaldini con quien participó en los 13 paros generales. Durante el gobierno de Carlos Menem todo cambió. Tras participar en la interna previa junto a Antonio Cafiero, pegó un salto inmediato apenas el riojano ganó la interna peronista para ser el candidato en las elecciones de 1989. En 1990 pasó por la gerencia de Ferrocarriles Argentinos. Fue un fiel ejecutor de la consigna “ramal que para, ramal que cierra”. De 115.000 los empleados el plantel bajó a alrededor de 15.000. Después de 1993, Menem le entregó la concesión del Belgrano Cargas con el 99% de las acciones Unión Ferroviaria. En los directorios incluyó a allegados. Sombras de corrupción Junto a su segunda esposa (Graciela Coria), Pedraza vive en una casa de un barrio privado en Morón y tendría otra propiedad de mayor lujo en el exclusivo reducto de Villa Leloir, en Castelar . La principal investigación que asecha a Pedraza está en la Cámara. Es una supuesta “fuga” de 34 millones de pesos de un aporte compulsivo que los obreros ferroviarios debían hacer para el pago adelantado de los sepelios. Según el diario Perfil, la justicia habría encontrado nexos entre las empresas fantasmas y directivos ferroviarios. “Sobre esta causa existe el temor de su prescripción a partir de las numerosas “chicanas” planteadas por la defensa de Pedraza”, sostuvo una fuente judicial. Más allá de las diferentes personalidades, varios factores asemejan a Pedraza con el titular de la CGT, Hugo Moyano. Ambos integran el consejo directivo de dicha organización, apoyan el actual esquema de monopolio sindical y reúnen una fortuna difícil de relacionar con los trabajadores que representan. Moyano tiene un vínculo mucho más directo con el kirchnerismo que Pedraza, más de la tropa de los “Gordos” (afines al peronismo disidente); Pedraza también fue un menemista todo servicio mientras Moyano con el MTA marcó distancias. Pero en los hechos recientes, si bien el ferroviario no participó del acto de la lealtad encabezado en River por Moyano, sí envió a dirigentes que lo circundan. Fue “el único “Gordo” que envió emisarios”, destacaron críticos de ambos. En relación al gobierno Pedraza tiene conocidos vínculos. Uno de ellos es que su abogado defensor fue Esteban Righi (quien delegó esa función en su hijo desde que asumió como Procurador General) y por otro lado la Unión Ferroviaria contó como asesores al ministro de Trabajo Carlos Tomada. Otros detalles son más complicados como la relación de Pedraza con el secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi (dialogaron el día anterior a los incidentes) y el subsecretario del área, Antonio Luna, a uno de cuyos hijos se lo sindica como participante de la manifestación violenta de la gente de La Federación son detalles . ¿Le soltará el gobierno la mano a Pedraza? Una clave es el futuro de Belgrano Cargas (en su momento concesionado a la sociedad de Franco Macri con empresarios chinos) y tres sindicatos entre ellos camioneros, Unión Ferroviaria y La Fraternidad (maquinistas). Luego restatizado, el gobierno analiza ceder el control mayoritario a Moyano y los ex socios privados, dejando una mínima parte a Pedraza. Ese es el lado económico de la disputa.

Contexto

Pedraza: del sindicato a la empresa.

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