Perito dice que el joven acusado de matar a su padre es inimputable

“Tiene índices muy bajos de control de los impulsos”, sostuvo un psicólogo en la segunda audiencia del juicio contra Miguel Ángel Huenuqueo Rojo, acusado de asesinar a Amador Huenuqueo. Consideró que presenta “un trastorno esquizofrénico”.

Por Redacción

Cuando el psicólogo del Poder Judicial Ariel Torres evaluó en septiembre del año pasado a Miguel Ángel Huenuqueo Rojo, advirtió que tenía “ideas alucinatorias y paranoides”. Así lo indicó en el informe que elaboró a partir de la entrevista que mantuvo con el joven, que estaba detenido porque había sido imputado por el homicidio de su padre, Amador Huenuqueo. Ayer, el profesional ratificó las conclusiones de su informe ante el tribunal que juzga al acusado.

Torres sostuvo que el acusado presentaba en ese momento “un trastorno esquizofrénico” y en función de ese diagnóstico concluyó que está dentro de los parámetros de la inimputabilidad, que prevé el artículo 34 del Código Penal.

“Tiene índices muy bajos de control de los impulsos”, explicó el psicólogo ante una pregunta de la defensora oficial Romina Martini, que asiste al imputado.

Torres explicó ante los jueces de la Cámara Criminal Primera, Miguel Gaimaro Pozzi, Marcelo Barrutia y Alejandro Ramos Mejía, que la adicción al alcohol que presenta el acusado, potencia esa falta de control de sus impulsos.

El fiscal de cámara Martín Lozada escuchó con atención al perito convocado por la defensa del imputado. Recordó que hay otro informe posterior del médico Leonardo Saccomanno y la psiquiatra Verónica Martínez que concluyeron que el acusado “si bien es portador de una afección de curso crónico, como lo es el alcoholismo, preserva la capacidad para diferenciar entre lo correcto y lo incorrecto”. Por lo tanto, no es inimputable.

Lozada pidió al tribunal que citara a declarar a los profesionales para que explicaran cómo llegaron a esa conclusión.

Ayer, en la segunda jornada del juicio contra Huenuqueo Rojo declaró su prima, Marina. La joven recordó que la noche del 9 de septiembre del año pasado, su tía, Margarita Martínez, “llegó llorando, diciendo ‘ese guacho de mierda le está pegando al Amador con una barreta”, relató la joven frente al Tribunal.

Miguel Ángel creció en un hogar de menores de Bariloche. A los 8 años lo adoptó una mujer de El Bolsón. Cuando entró en la adolescencia quiso conocer a sus padres biológicos. Restableció el vínculo y los visitaba cuando viajaba a esta ciudad.

El testimonio de Marina no puede ser valorado como una prueba en contra del imputado, porque la joven es prima y el Código Procesal no lo permite. De todos modos, el tribunal dispuso escucharla.

Marina rememoró que Miguel Ángel pasó esa noche caminando delante de su casa, pero dijo que se ocultaron por temor. Señaló que el joven se tambaleaba al caminar. Contó que fue con su hermana más chica hasta la casa de sus tíos, situada en el mismo barrio. Fueron acompañadas de un policía. Allí, vieron a su tío un charco de sangre, en el piso.

El 9 de septiembre de 2015, Huenuqueo Rojo visitó a su padre, con el que bebió. Una discusión derivó en una pelea. La víctima sufrió graves lesiones.

“Tiene indicadores importantes de descontrol, que sumado a su adicción no colaboran con el autogobierno de su conducta”.

La afirmación del psicólogo Ariel Torres se escuchó en la segunda audiencia.

Datos

El 9 de septiembre de 2015, Huenuqueo Rojo visitó a su padre, con el que bebió. Una discusión derivó en una pelea. La víctima sufrió graves lesiones.
“Tiene indicadores importantes de descontrol, que sumado a su adicción no colaboran con el autogobierno de su conducta”.