«Podrían verse forzados a devaluar»
Stiglitz, Premio Nobel de Economía, pide más estímulos para crecer
BUENOS AIRES (Reuters)- Una reestructuración de deuda lanzada por Argentina podría no ser suficiente para evitar lo que sería la mayor cesación de pagos de la historia, y el país podría verse forzado a devaluar, dijo ayer el ganador del Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz.
El ex economista jefe del Banco Mundial, de visita en Buenos Aires, dijo que el debilitado gobierno argentino necesita concentrarse más en generar crecimiento que en equilibrar su abultado déficit fiscal y que aún son necesarias más medidas para estimular la economía.
«Uno de los objetivos de reestructurar la deuda es dar liquidez, cosa que se puede lograr. Pero la pregunta más difícil es ¿éso será suficiente?», dijo Stiglitz en una entrevista con Reuters.
«Si la reestructuración por sí sola puede solucionar las cosas, entonces hay elementos para evitar una devaluación», agregó.
El plan oficial para reestructurar la mayoría de la deuda pública argentina, que asciende a los 132.100 millones de dólares, buscará en una primera etapa que los inversores locales entreguen bonos por unos 60.000 millones de dólares con altos rendimientos por otros más baratos para el Estado.
El canje es clave para que la tercera economía latinoamericana logre salir del atolladero en que se encuentra al tener que pagar cada año en intereses unos 10.000 millones de dólares, lo que impide que la economía se recupere tras más de tres años de estancamiento.
«Las dificultades de Argentina por tener su moneda atada a un dólar sobrevaluado han sido mayores que las que enfrentaron otros países», dijo Stiglitz en referencia al régimen monetario de convertibilidad que ata el peso con el dólar en paridad uno a uno desde 1991.
«Romper la Convertibilidad no es una solución en sí misma. Lo que hay que hacer es tener en cuenta el impacto sobre el balance presupuestario y asegurarse que el sistema financiero no colapse», agregó. «Veo a la devaluación como parte de un cambio más amplio en el régimen», precisó.
El presidente Fernando de la Rúa negó hasta el cansancio la posibilidad de romper el sistema de convertibilidad y lo volvió a descartar ayer en Nueva York.
La economía argentina ya está prácticamente dolarizada, en el sentido de que la mayoría de los contratos y los depósitos están pactados en la divisa estadounidense.