Con Patricia Bullrich a la cabeza, aliados y dialoguistas meten presión al Gobierno
En el nuevo escenario, el Senado se presenta como la cámara “más hostil”, donde Patricia Bullrich encuentra dificultades para llegar a acuerdos. Karina Milei pidió cuidar a los legisladores que acompañan iniciativas y no criticarlos ni hacerles reproches.
Patricia Bullrich, en una de las sesiones del Senado.
En la última reunión de legisladores en Casa Rosada, antes de que Javier Milei expusiera frente a la tropa libertaria sus argumentos para defender el curso de la economía, su hermana Karina Milei pidió cuidar a los aliados y no criticarlos ni hacerles reproches públicos que los lleven a perder apoyos en el Congreso.
Ocurrió recientemente cuando el entrerriano Joaquín Benegas Lynch atacó a “los tibios del medio” que se sumaron al rechazo del peronismo tanto a la reforma de la Ley de Tierras como en defensa de la Ley del Manejo del Fuego cuyo tratamiento el oficialismo tuvo que desestimar. El santacruceño José Carambia se sintió aludido, se ofendió, quitó apoyo y amenazó con no volver a acompañar nunca más.
Sin embargo, justo cuando La Libertad Avanza abrió el debate en comisión para eliminar las PASO, una herramienta que el mileísmo considera fundamental para allanar el proyecto reeleccionista del Presidente, los cambios y recortes para discapacidad en el Presupuesto 2027 enojaron a esos mismos aliados, a los radicales que acompañan, a los socios del PRO, a los que se mudaron del PRO a La Libertad Avanza y a los que responden a partidos provinciales.
La indignación de Bullrich
La indignación pública de Patricia Bullrich, que venía conversando a diario con todo ese amplio sector intermedio, fue determinante para que en Casa Rosada pongan en pausa la iniciativa y acepten negociar.
“Van a cambiar sí o sí el capítulo Discapacidad y tienen que hacerlo rápido para no pagar costo político” dijo a diario Río Negro un legislador del Norte a quien su gobernador le suele pedir que vote con La Libertad Avanz. Para suavizar los recortes este lunes habrá reuniones.
El peligro para el oficialismo es la demostración de fuerza de esos “tibios del medio” que días atrás se sumaron al peronismo para emplazar a las comisiones tanto para el tratamiento de la prórroga de la Emergencia en Discapacidad como para avanzar con los proyectos que apuntan a la morosidad.
En el nuevo escenario el Senado se presenta como la cámara “más hostil” donde Bullrich encuentra dificultades para llegar a acuerdos que le den tranquilidad. Cada semana necesita trabajar intensamente para sumar entre 39 y 44 voluntades. En la última sesión canjeó Inocencia Fiscal II por la Ley de Biocombustibles que defendió en nombre de las provincias del Norte la salteña Flavia Royón.
Para la media sanción tuvo que aceptar cambios minutos previos a la votación después de haber retirado del orden del día la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central justamente por falta de apoyo. Tampoco consigue aún los votos para eliminar las PASO, por diferencias respecto al proyecto y por especulación política de todos los involucrados en las negociaciones.
El recorte en discapacidad
De todos modos ya antes del envío del Presupuesto con los recortes en discapacidad los legisladores dialoguistas y los aliados hablaban de negociaciones a presión, de discusiones “con el cuchillo en la panza” y de avanzar con estrategias comunes, por ejemplo entre la Liga del Norte; o entre los armadores de Provincias Unidas o los gobernadores de Neuquén y Río Negro. Reclaman, con algunos matices, temas de gestión que van desde obra pública a beneficios en tarifas energéticas para zonas frías y zonas cálidas.
Están quienes piden leyes de impacto en el desarrollo económico –como acaba de ocurrir con Biocombustibles- o la modificación de la Ley de Cabotaje. Corrientes, Entre Ríos y Chaco proponen cambios a la actual norma que impide a los barcos tocar más de un puerto y levantar carga a lo largo del Paraná. Hoy se beneficia Paraguay por sus mejores condiciones impositivas para el sector.
Uno de los autores de la ley, el correntino radical Diógenes González, aclaró a diario Río Negro que se mantendrán las reglas del cabotaje marítimo de modo de no perjudicar a las empresas argentinas que tocan los puertos patagónicos y evitar también el avance de flotas chinas en los mares del sur.
En las sucesivas reuniones que los gobernadores dialoguistas tienen con Diego Santilli y en las charlas con Bullrich en el Senado, se repite el pedido de subsidios energéticos para zonas cálidas y frías aunque se acepta la segmentación. “¿Por qué Joe Lewis va a tener ese beneficio?”, se quejaba un senador de Catamarca que propone usar el ahorro final, unos $140000 millones, para obras de transporte de gas hacia el norte. “Necesitamos que el esfuerzo se justifique y que no se lleve esa plata Toto Caputo”, le manifestó a este medio.
Justamente el ministro de Economía es ahora el foco de las críticas parlamentarias. Lo dijo explícitamente Patricia Bullrich que participa semanalmente de las reuniones de mesa política donde también se sienta Luis Caputo. “No nos gusta que nos tomen por tontos” advirtió en sucesivas entrevistas periodísticas tras revelar que se enteró por los diarios del cambio en el nomeclador para discapacidad que afectará a miles de personas en todo el país y que dejará a miles sin prestaciones. Algunos sospechan que el tema le sirvió de excusa para volver a mostrar sus diferencias y capitalizar un creciente malestar entre los que creen en el rumbo –como gran parte de los gobernadores a excepción de un sector del peronismo- pero que al mismo tiempo piden medidas de desarrollo y crecimiento y paliativos para el impacto del plan económico.
Bullrich intentó explicar ese punto de vista al Presidente en la última reunión de gabinete. Aseguran que Javier Milei le ordenó callarse y evitó oír su argumentación.
La crítica abarca a todos, excepto a los libertarios de paladar negro. Como ya ocurrió con el Presupuesto 2026 y basándose en un informe del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) los radicales no votarán a favor del capítulo que recorta partidas a las universidades y tampoco el capítulo de discapacidad.
En cambio no parece correr riesgo la votación en general. Hasta el opositor fueguino Gustavo Melella lo admitió al salir el jueves de una reunión con Santilli: la mayoría de los gobernadores acompañarán aunque insisten también con que sean contempladas sus necesidades. “En el toma y daca con el Gobierno es más toma que daca” graficó sorpresivamente un aliado casi incondicional como el gobernador mendocino Alfredo Cornejo.
En la última reunión de legisladores en Casa Rosada, antes de que Javier Milei expusiera frente a la tropa libertaria sus argumentos para defender el curso de la economía, su hermana Karina Milei pidió cuidar a los aliados y no criticarlos ni hacerles reproches públicos que los lleven a perder apoyos en el Congreso.
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