Por un reclamo de tierras se frena un megaproyecto eólico en Picún

Una familia espera respuestas por el desarrollo que Provincia adjudicó a la firma norteamericana AES. Desde la ADI Neuquén aseguran que detrás hay “intereses especulativos” y llevaron el caso a la Justicia. Le bajaron el tono a la medida de fuerza.



Foto: Gentileza

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Apenas dos meses después de que el gobernador Omar Gutiérrez colocara la piedra fundacional en el parque eólico Vientos Neuquinos I los trabajos quedaron paralizados. Desde la semana pasada la familia Cárdenas bloquea parte de las tareas que realizaban las empresas contratistas de la adjudicataria, la norteamericana AES.

Los Cárdenas reclaman información sobre el desarrollo y los informes de impacto ambiental sobre las tierras que aseguran ocupar desde 1941, cuando su bisabuelo Luis Ranielo comenzó con la crianza de animales. Indicaron que desde hace 10 meses participan de una mesa de diálogo con la Provincia, pero entienden que los plazos están agotados.

En números

u$s 130
millones será la inversión total que demandará el proyecto de la filial argentina de la firma AES.
2020
El mes de marzo se puso como fecha para la puesta en marcha del desarrollo renovable eólico.

Vientos Neuquinos I es un parque eólico adjudicado por la Agencia de Inversiones de Neuquén (ADI) y se trata del segundo desarrollo de su tipo en la provincia. Fue otorgado a la filial argentina de unos de los gigantes de las renovables en Estados Unidos. Allí está proyectado invertir unos 130 millones de dólares para instalar 100 MW de potencia.

El titular de la ADI, José Brillo, informó que elevaron una denuncia por el tema a la Fiscalía de Estado y que ésta se presentó ante la Justicia con sede en Zapala.

“Esto responde a intereses especulativos y es una actitud ilegal. Hace tres años se realizó una audiencia pública y nadie se presentó. Desde hace más de siete que se miden las condiciones del viento en el lugar y nunca apreció nadie, ahora con la construcción en marcha tenemos este planeto”, aseguró a “Río Negro”.

El desarrollo está montado sobre 2.480 hectáreas divididas entre tierras privadas y fiscales, donde los Cárdenas aseguran tener la tenencia de ocupación.

“Como ha ocurrido con otros proyectos de Provincia, se utilizan tierras fiscales en las que no se constata su ocupación y luego hay conflicto entre los habitantes y el inversor”, explicó el abogado de la familia, Emanuel Guagliardo. Agregó que las presentaciones se hicieron ante la dirección de Tierras de la provincia.

Los Cárdenas son crianceros y se encuentran en plena temporada, aseguran que parte de los trabajos más intensos se realizan en un sector lindante al puesto en el epicentro de la invernada.

Según pudo averiguar este medio, sobre las tierras privadas se desarrolla la estación transformadora del parque eólico, mientras que los lotes reclamados por la familia se instalarán los 29 aerogeneradores de 120 metros de altura. Hasta el momento se trabajaba en la apertura de caminos y en la preparación de los terrenos para la colocación de los molinos.

El caso hace recordar al reclamo de la comunidad Campo Maripe en Vaca Muerta. Finalmente la familia fue reconocida con la personería jurídica y actualmente reclama la ocupación de 11.000 hectáreas en la zona del yacimiento Loma Campana.

Un proyecto para abastecer la industria

La Agencia de Inversiones de Neuquén (ADI-NQN) consiguió ingresar el proyecto Vientos Neuquinos I al denominado Mercado a Término de las Energías Renovables (MATER) de Cammesa y obtuvo la Prioridad de Despacho. Este programa garantiza contratos con el sector industrial para cubrir los despachos de fuentes renovables que, por ley, deben conseguirlas empresas. Es decir que el desarrollo tiene mercado asegurado.


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