Puerto Moreno venció a Estudiantes y gritó campeón después de 16 años

El equipo del kilómetro 10 de la avenida Bustillo fue más efectivo en los penales y ganó el campeonato de la Liga de Fútbol de Bariloche. La fiesta en la tribuna naranja fue total. El arquero Martín Marino marcó el gol del triunfo.



1
#

La emoción de los jugadores de Puerto Moreno en los festejos con la hincha por el campeonato.(Foto: Marcelo Martínez )

2
#

3
#

4
#

5
#

6
#

7
#

8
#

Puerto Moreno venció a Estudiantes y gritó campeón después de 16 años

Bariloche tiene nuevo campeón y es Puerto Moreno, que venció esta tarde de domingo por penales a Estudiantes Unidos. El penal que marcó Martín Marino selló el triunfo del equipo naranja y desató la locura de los jugadores, equipo técnico, dirigentes y de la hinchada que gritó campeón tras 16 años.

Fue una final soñada para Marino que era el único sobreviviente de aquel plantel que le dio el primer campeonato a Puerto Moreno en 2002.

Más información: “El fútbol de Bariloche y la historia de una revancha que llega 16 años después”

En un estadio municipal casi colmado, Estudiantes Unidos y Puerto Moreno jugaron un partido entretenido e intenso.

Se jugó con los dientes apretados y Puerto Moreno fue el que intentó, en todo momento, generar juego asociado. Es más, en el primer tiempo tuvo tres ocasiones claras de gol, que desaprovechó su goleador emblema Franco Montero. Es más, Montero erró un penal.

La sensación en el estadio era que el gol de Puerto Moreno estaba por caer. Pero el primer tiempo finalizó empatado sin goles porque el arquero de Estudiantes Unidos, Alberto Cruces, clausuró su arco. No sólo atajó el penal sino que le ganó un mano a mano a Montero.

Los jugadores de Estudiantes Unidos no se pudieron encontrar durante el primer tiempo. Los jugadores de Puerto Moreno se multiplicaron en todos los sectores de la cancha y ganaban las pelotas divididas. Aún así, tuvieron una ocasión de gol, pero el delantero pincha envió de manera increíble la pelota al travesaño.

El partido se puso cuesta arriba para Estudiantes porque antes de que finalizara el primer tiempo se fue expulsado Damián Rogel, que tuvo una tarde para el olvido. Con un jugador menos, el técnico hizo retroceder a la defensa a Guillermo Fuentes.

Los equipos se fueron al descanso con sensaciones encontradas. Puerto Moreno masticando bronca por las ocasiones desperdiciadas y Estudiantes con el dilema de cómo rearmar el equipo. Las hinchadas de los dos equipos no paraban de alentar. Aportaron durante todo el partido el calor que el espectáculo merecía, en una tarde fría.

El segundo tiempo fue más trabado. Puerto Moreno siguió intentando pero con menos intensidad que en el primer tiempo. Estudiantes Unidos con un jugador menos se las arregló para disputarle el partido.

A medida que pasaban los minutos, los jugadores de Puerto Moreno no le encontraban la vuelta al partido. Les costaba armar juego y entrar al área de Estudiantes. Los delanteros de Puerto casi no tuvieron ningún mano a mano con el arquero pincha. Estudiantes Unidos apostó a un contragolpe aislado o alguna pelota detenida. Pero ninguna de las dos opciones funcionó. Sólo hubo un cabezazo generó preocupación en el área naranja, pero Marino lo contuvo. Así finalizó el segundo tiempo, sin goles y se vino la emoción de los penales.

Allí, Puerto Moreno fue más certero y venció 4 a 2. Aunque Estudiantes había comenzado mejor porque Leo Azócar había errado el primer disparo. Marino se encargó de ordenar las cosas. Atajó un penal y convirtió el suyo. Fue el gol soñado. El arquero salió corriendo desenfrenado y festejó, junto a la hinchada, su hija y su madre. La tribuna naranja era una locura total. Habían pasado demasiados años de espera y nadie se quería ir de la cancha. El club del kilómetro 10 de Bustillo tocaba otra vez el cielo con las manos.

Mientras, los jugadores de Estudiantes se retiraban de la cancha con el dolor a cuestas, aunque con el reconocimiento de su hinchada que valoró el esfuerzo. Varios jóvenes del plantel pincha se marcharon llorando por la final pérdida. Guillermo Fuentes trató de calmar a varios, pero la amargura era muy pesada. Fuentes que había visto campeón en 2002 a Puerto Moreno se quedó con la tristeza de una revancha que no llegó.


Comentarios


Puerto Moreno venció a Estudiantes y gritó campeón después de 16 años